Now Reading
Analizan niveles: Quema de gas y seguridad industrial, ¿senderos opuestos?

Analizan niveles: Quema de gas y seguridad industrial, ¿senderos opuestos?

No basta con incrementar el volumen de producción gasífera en el país: Pemex tendría que adoptar una estrategia de producción en el exterior.

Fluvio Ruíz Alarcón.

 

A partir de la información proporcionada por Petróleos Mexicanos en su más reciente reporte trimestral de resultados, dado a conocer el pasado 2 de mayo, entre el primer trimestre de 2021 y el de 2022, su producción de gas natural aumentó en un 3.3%, al pasar de 3,700 a 3,821 MMpcd. De hecho, la producción de gas natural en el trimestre reportado, fue 2.7% superior a la alcanzada en el cuarto trimestre de 2021 y significó el cuarto incremento trimestral consecutivo.

Como hemos reiterado en este espacio, desde el primer trimestre del año 2019, hasta el mismo trimestre de 2021; la quema de gas había tenido un crecimiento sostenido, reporte tras reporte, pasando del 5.1% en el primer trimestre indicado, al 14.9% del gas extraído en el segundo. El volumen de gas enviado a la atmósfera en el transcurso de esos dos años, pasó de 243 a 712 MMpcd.

A partir del segundo trimestre de 2021, el volumen de gas quemado ha venido disminuyendo, aunque sigue siendo muy importante. En efecto, entre el primer trimestre de 2021 y su similar de 2022, la quema de gas pasó de 712 a 390 MMpcd, es decir, hubo una muy importante disminución del 45.2%. En términos porcentuales, el gas enviado a la atmósfera pasó de representar el 14.9% del total producido en el primer trimestre del 2021, a un valor equivalente al 8.4% en el trimestre reportado.

De manera que la reducción del volumen de gas enviado a la atmósfera, reportado en el primer trimestre de este año, es una buena señal de que Petróleos Mexicanos está enfrentando con determinación esta problemática a la vez ambiental, industrial y económica.

Aunque se ha iniciado un proceso, esperemos, sostenido de disminución de la quema de gas, los niveles siguen siendo preocupantes. En efecto, a pesar de los avances logrados en los últimos meses, el nivel actual de envío de gas a la atmósfera es más de cuatro veces superior al límite reglamentario del 2%.

Continúa siendo urgente que el gobierno y Pemex diseñen una estrategia integral para asegurar el abasto de gas natural al país. Como lo hemos señalado antes, se requieren medidas institucionales, fiscales y regulatorias; así como inversión en proyectos de infraestructura en transporte y almacenamiento. No basta con incrementar el volumen de producción gasífera en el país: Pemex tendría que adoptar una estrategia de producción en el exterior, invertir en plantas separadoras de nitrógeno y analizar seriamente la posibilidad de constituir una subsidiaria centrada en la producción de gas.

En contraste con la evolución descrita de la quema de gas, el índice que mide el número de accidentes incapacitantes, por millón de horas de exposición al riesgo de los trabajadores, empeoró notablemente al pasar de 0.24 a 0.36, entre 2020 y 2021. En consonancia con el severo deterioro del índice anterior, el total de días perdidos por millón de horas hombre trabajadas, pasó de 13 a 20 días en ese mismo lapso.

See Also

Los índices anteriormente señalados siguen siendo preocupantes, de acuerdo al reporte de resultados del primer trimestre de este año. En efecto, en ese lapso, el índice de frecuencia de accidentes incapacitantes se elevó a 0.42, una cifra superior en 56% a la reportada durante el mismo trimestre del año pasado. De su lado, aunque el índice de gravedad se ubicó en 12 días perdidos por millón de horas hombre trabajadas, este valor es 71% superior a los 7 días reportados en el primer trimestre de 2021.

Los índices de frecuencia y de gravedad anuales de los accidentes laborales, son los peores registrados por la petrolera estatal, respectivamente, desde 2016 y 2017. La evolución de ambos índices representa un grave retroceso en materia de seguridad industrial y debe ser objeto de atención inmediata por parte de la administración de Pemex.

Insistimos en que en este rubro no caben consideraciones de austeridad, puesto que se trata de proporcionar la mayor seguridad posible a quienes laboran en un sector de alto riesgo, como el petrolero.

Una parte del incremento en la inseguridad, se puede encontrar en un diseño institucional inadecuado. La fragilidad relativa de la ASEA frente a los actores del sector hidrocarburos, ha implicado que prevalezca de facto una cierta autorregulación, particularmente en el caso de Pemex, cuya producción es fundamental para las finanzas públicas y la economía del país.

Mientras la seguridad industrial y la protección ambiental estén, en términos políticos, institucionales y administrativos, supeditadas a las metas de producción; seguirán por definición, siendo muy altos los riesgos operativos. Este puede ser un buen momento para revisar esta parte de la arquitectura institucional del sector y tener un nuevo diseño que propicie mejores condiciones de seguridad para los trabajadores y una adecuada interacción de la industria petrolera con el medio ambiente.

View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Scroll To Top