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Energía

Crearán normatividad específica: Evitará CFE corrupción en obras

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El objetivo de esta regulación es reducir cualquier riesgo que se pueda dar en el proceso de compras

 

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) creará una normatividad específica para sus actividades de desarrollo de obras, adelantó Miguel Reyes, director de la subsidiaria CFE Energía.

La intención es contar con mecanismos de control interno y contrapesos institucionales que permitan reducir cualquier riesgo de corrupción que se pueda dar en el área de desarrollo de obras de la CFE y en el proceso de compras.

“Lo que ocurrió en esta reforma energética es que se pulverizaron estas áreas de compras y se eliminó cualquier mecanismo de control. Antes, estaban consolidadas gran parte de estas compras y se podía tener un mayor control”, comentó.

“Lo que hemos buscado en el área de compras y servicios relacionados, es tener una transformación de fondo del mecanismo de contratación. Hicimos un diagnóstico para ello, en el cual buscamos entender cómo se comportaba la normativa, cuáles eran los principales procesos de las áreas que desarrollaban obra y cuál era la estructura de obra. La propuesta es transformar y darle un capítulo de obras específico a las disposiciones generales”, agregó.

Explicó que hasta ahora las obras se han realizado con base a la Ley de adquisiciones, pliegos de requisitos o normativa secundaria, lo que implicaba el riesgo de que los criterios para desarrollarlas quedaran en manos de un servidor público.

Es decir que en un procedimiento de obras se solicitaran garantías y en otro no. O que en uno se valore la solvencia financiera de una empresa y en otro no se tome en cuenta.

“Por eso vamos a crear un apartado específico para el caso de obras que lo regule este marco que nos ha señalado la propia CFE. Vamos a buscar generar mecanismos de control interno en el área de obras”, expresó.

“No existe ningún mecanismo de control interno que permita justificar o solventar o tener incluso las opiniones diarias. Se va a hacer una transformación de la estructura pensando en buscar los mecanismos de control interno, los contrapesos institucionales que permitan reducir cualquier riesgo de corrupción que se pueda dar en estas áreas”, reiteró.

Además, señaló que se buscará que el seguimiento y la supervisión de obras sea a través de un órgano colegiado, que busque controlar y entender cuáles son los elementos que se dan en el desarrollo de una obra.

Expuso que hasta al momento la procedencia o no de un convenio modificatorio depende de un residente de obra, y está expuesto a constantes manipulaciones o a posibles actos de corrupción.

“Vamos a buscar tener mecanismos que desde el corporativo puedan estar dando un seguimiento puntual a las obras y podamos estar terminando los proyectos y procedimientos en los tiempos que quedaron señalados desde un inicio”, concluyó.

 

Analizan asociaciones público-privadas

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) analiza la entrada de esquemas de participación privada en Comisión Federal de Electricidad (CFE), a fin de compensar los menores recursos en el Presupuesto 2021 en rubros como gasto de inversión, reveló la subsecretaria de Egresos, Victoria Rodríguez Ceja.

Al comparecer ante la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, la funcionaria respondió al diputado del PRI, Enrique Ochoa Reza, quien la cuestionó sobre la reducción en el presupuesto para la Comisión y las limitaciones que hay para el sector privado de ese sector.

“CFE trae una reducción de 12 por ciento en términos reales en el Presupuesto 2021, si el Gobierno no da recursos suficientes en el PEF y no lo corregimos, corremos el riesgo de que CFE ‘ni piche, ni cache, ni deje batear’, porque no tiene presupuesto suficiente para energía eléctrica limpia que le permita crecer al país, y por otro lado no se le permite al sector privado llevar a cabo sus programas y proyectos de inversión”, acusó Ochoa Reza, exdirector de CFE.

En respuesta, Rodríguez Ceja reveló que “se están analizando esquemas posibles de participación público-privada que creemos nos pueden ayudar justamente a esto que usted señala (menor presupuesto)”.

La subsecretaria aseguró que en Hacienda están conscientes de que los proyectos en CFE requieren varios años fiscales para consolidarse, por ello es que en Hacienda se analiza la entrada de privados, lo que próximamente se anunciaría.

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Energía

Moody’s pone a CFE y ocho bancos en el límite

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Moody's pone a CFE y ocho bancos en el límite

El recorte sacude al sistema financiero mexicano

Moody’s pone a CFE y ocho bancos en el límite del grado de inversión después de reducir la calificación soberana de México de Baa2 a Baa3, el peldaño más bajo antes de caer a categoría especulativa. La decisión arrastra consigo a la Comisión Federal de Electricidad y a las instituciones financieras más grandes del país, en un movimiento que reordena el mapa de riesgo de la economía mexicana.

La agencia cambió simultáneamente la perspectiva de negativa a estable, lo que indica que no anticipa más recortes inmediatos, siempre que no haya nuevos choques en las finanzas públicas.

La CFE: fortaleza operativa, talón de Aquiles fiscal

La deuda senior no garantizada en moneda extranjera de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) bajó de Baa2 a Baa3. Moody’s mantuvo su evaluación crediticia base en ba3, reconociendo que la empresa conserva músculo operativo, pero señala que ese músculo está atado a la salud financiera del gobierno federal.

El vínculo entre la CFE y el soberano es el problema de fondo. Cada peso que el gobierno destina a sostener a la empresa presiona la deuda pública; cada deterioro fiscal se traslada directamente a la calificación de la paraestatal. Moody’s pone a CFE y ocho bancos en el límite precisamente porque ese cordón umbilical no tiene señales de cortarse.

En términos prácticos, la empresa seguirá consiguiendo financiamiento en mercados internacionales, pero a un costo más alto y con menos margen de maniobra.

Los ocho bancos que bajaron un escalón

La rebaja alcanzó a las principales instituciones financieras del país. BBVA México y Santander México figuran entre los ocho bancos afectados, junto con Citibanamex, Banorte, HSBC México, Scotiabank México, Inbursa y Banco Regional.

La lógica de la agencia es directa: el riesgo de los bancos está amarrado al riesgo del país. La calidad de su cartera, la capacidad del gobierno para sostener al sistema financiero y la exposición a deuda soberana y paraestatal determinan su calificación tanto como sus propios balances.

El recorte es de un escalón en las notas de emisor o deuda en moneda extranjera. No los saca del grado de inversión, pero estrecha el margen antes de que eso ocurra.

Qué cambia para los bancos

El fondeo internacional se encarece de forma moderada. La sensibilidad del sistema bancario a cualquier deterioro adicional en las finanzas públicas sube. Los inversionistas institucionales que tienen límites para mantener posiciones en emisores cerca del grado especulativo empezarán a mirar con mayor atención.

Lo que dice Moody’s sobre México

La agencia cita tres factores para el recorte soberano: deterioro de la posición fiscal, presiones de gasto crecientes —incluidos los apoyos a CFE y Pemex— y debilidad en los marcos institucionales y de política pública.

El cambio a perspectiva estable es una señal de pausa, no de alivio. Moody’s acota que el margen para errores en política fiscal y energética es escaso. Cualquier caída de ingresos, recesión o crisis en el sector energético puede traducirse en mayor deuda o en recortes de gasto que vuelvan a tensar las calificaciones.

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Energía

La infraestructura que México requiere para las AI

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La infraestructura que México requiere para las AI

Querétaro concentra hoy el mayor número de centros de datos del país. Las grúas no paran, los anuncios de inversión se acumulan y los titulares hablan de un boom. Pero detrás del ruido, hay un número que lo corta todo: México opera alrededor de 279 megawatts de capacidad instalada y necesita llegar a 1,500 para ser un destino serio de inteligencia artificial. Eso es quintuplicar lo que existe hoy.

Energía, el primer muro

Sin electricidad suficiente, barata y estable, no hay centro de datos que funcione. Para las cargas de IA —entrenamiento de modelos, procesamiento masivo de datos— se requieren decenas o cientos de megawatts por campus, con suministro continuo. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) tendría que respaldar una expansión que la industria estima en al menos 1,200 MW adicionales, con una inversión en infraestructura eléctrica de unos 8,800 millones de dólares.

El problema va más allá de los números: más de 70% de la electricidad en México sale de fuentes fósiles. Eso encarece la operación, frena cualquier argumento de sostenibilidad y aleja a empresas que ya operan bajo compromisos de carbono neto cero.

La infraestructura que México requiere para las AI también depende del agua

Las instalaciones de alta densidad computacional consumen agua en sus sistemas de enfriamiento. Querétaro y el Bajío ya cargan con presión hídrica antes de que lleguen más centros de datos. Si la expansión ocurre sin inversión proporcional en tecnologías de enfriamiento eficientes, el conflicto social no tarda.

H3: Conectividad y talento, los otros dos huecos

La demanda de ancho de banda entre centros de datos podría multiplicarse por seis en los próximos cinco años. México necesita redes de fibra óptica capaces de mover 400 a 800 gigabits por segundo por enlace, con latencias bajas entre nodos.

El talento es el cuello más silencioso. No hay suficientes ingenieros eléctricos, mecánicos ni operadores de centros de datos para construir y sostener la infraestructura proyectada. La propia industria lo reconoce: los proyectos de nearshoring tecnológico se topan con escasez de perfiles antes de que se pongan la primera piedra.

Lo que está en juego

México ya ocupa el segundo lugar en el mercado latinoamericano de centros de datos. Hay inversiones directas proyectadas por más de 9,000 millones de dólares y efectos indirectos que superan los 27,000 millones. Si la infraestructura se construye, el país podría alojar cargas de IA para el mercado estadounidense y el latinoamericano desde una posición geográfica que ningún otro país de la región tiene.

Si no se construye, esas inversiones se van a mercados con energía abundante y verde —algunos estados de Estados Unidos, Canadá, países con excedentes hidroeléctricos en Sudamérica. México se quedaría pagando los costos del boom sin capturar sus beneficios.

Lo que pide la industria

La Asociación Mexicana de Data Centers: MEXDC ha señalado de forma directa que sin un plan nacional de energía con metas claras, regulaciones que agilicen permisos de fibra y programas acelerados de formación técnica, México no consolida su posición. No como advertencia, sino como condición.

Cuarenta y tres por ciento de los nuevos centros de datos en el país tendrá que destinar su capacidad a cargas de trabajo de inteligencia artificial. Eso ya no es una proyección: es la dirección que toman los contratos y las decisiones de inversión hoy.

La pregunta no es si México quiere ser hub de IA. La pregunta es si puede armar en tiempo la cadena eléctrica, hídrica, de fibra y de talento que eso exige. Los proyectos anunciados para 2030 tienen fecha. La infraestructura, todavía no.

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Energía

Aumentan los apagones en el Sureste por el calor

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El calor que apagó al Sureste

Aumentan los apagones en el Sureste por el calor y la causa no es un evento aislado. Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo registran cortes de luz que van desde horas hasta noches enteras, justo cuando las temperaturas escalan a niveles que hacen insostenible vivir sin aire acondicionado. La demanda de energía eléctrica en la región rompió máximos históricos en semanas recientes, según datos del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), el organismo que opera y vigila el sistema eléctrico nacional en tiempo real.

Cuando la demanda rebasa la generación disponible y ya no quedan reservas, CENACE declara emergencia operativa y aplica cortes controlados para evitar un colapso total. Eso es lo que ocurrió.

Gas, transmisión y plantas viejas: tres nudos en el mismo cable

El problema del gas en Nuevo Pemex

El Sureste depende del gas natural que alimenta ciclos combinados y cogeneraciones vinculadas a Pemex. En un episodio reciente, la Comisión Federal de Electricidad explicó que un problema técnico de alta humedad en el suministro proveniente de la central Nuevo Pemex impidió operar con normalidad. Los combustibles alternos que se activaron no alcanzaron para sostener la carga. Los apagones llegaron esa misma tarde.

La Red Nacional de Transmisión, saturada

Aunque en el papel existe capacidad instalada en otras regiones del país, las líneas que conectan esa energía con el Sureste no crecieron al ritmo de la demanda. La Red Nacional de Transmisión acumula rezagos en expansión y modernización que convierten a la región en una especie de isla eléctrica parcial: lo que no se genera localmente, difícilmente llega desde afuera cuando los corredores ya van al tope.

Plantas en mantenimiento, justo en el pico

En los periodos de calor más intenso, varias centrales entran a mantenimiento o registran fallas. La capacidad térmica vieja —combustóleo y diésel— se reserva para emergencias, pero si entra tarde o el combustible escasea, el déficit se descarga primero sobre las zonas más vulnerables. El Sureste lleva años en esa lista.

Aumentan los apagones en el Sureste por el calor y no es novedad

El patrón se repite desde hace años. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y centros de análisis han advertido que detrás de los cortes hay causas estructurales: inversión insuficiente en nueva generación, retrasos regulatorios, parálisis de proyectos privados y redes sin modernizar. El sistema aprendió a operar con márgenes de reserva muy bajos, confiando en que nada saldría mal. El cambio climático y las olas de calor cada vez más intensas ya no permiten esa apuesta.

La planeación del sector priorizó que la CFE recuperara participación en la generación nacional, lo que frenó la entrada de nueva capacidad privada —sobre todo renovable— que pudo haber reducido los picos de demanda en el Sureste.

El gobierno federal atribuye los cortes al calor extraordinario y anuncia que nuevas plantas resolverán el problema en los próximos meses. Las cámaras empresariales y especialistas apuntan a un patrón más profundo: apagones ligados tanto al calor como a fallas en gasoductos y en la red de transmisión, con años de acumulación.

¿Cuántas olas de calor más aguanta una red que ya iba al límite?

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