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Energía

Desoye Sener, publica Acuerdo sobre importación de combustibles

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Sin cumplir el plazo reglamentario y desoyendo las opiniones y requisitos de las Comisiones Federal de Competencia Económica (Cofece) y Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), las Secretarías de Energía y de Economía emitieron este sábado el “Acuerdo que establece las mercancías cuya importación y exportación está sujeta a regulación por parte de la Secretaría de Energía”.

El documento pretende entre otras cosas hacer más duras las reglas para la importación y exportación de combustibles y otros productos por parte de privados.

El Acuerdo, publicado hoy sábado en el Diario Oficial de la Federación, no cumplió con el plazo de consulta pública en el portal de internet de la Conamer que es de 45 días, aun cuando la propia Comisión consideró que es una disposición de “alto impacto” regulatorio, según comunicó mediante un oficio remitido el 18 de diciembre Alberto Montoya Martín del Campo, comisionado nacional de la Conamer, a Ricardo Miranda Burgos, titular de la Unidad de Administración y Finanzas de la SE.

El anteproyecto de Acuerdo estuvo abierto a consulta pública en la página de la Conamer solo del 1 al 24 de diciembre de 2020, menos de 30 días.

Por otro lado, el Acuerdo no consideró las diversas observaciones y opiniones emitidas por la Cofece respecto a los riesgos que implica a la competencia y a la libre concurrencia en el mercado de los combustibles, petrolíferos y petroquímicos.

Como ejemplo, la Cofece al mando de Alejandra Palacios Prieto, había advertido que la eliminación de otorgamiento de permisos para la importación y exportación de combustibles por veinte años, sustituyéndolos por otros de cinco años, reduce los incentivos para invertir en infraestructura de transporte y almacenamiento.

De esta forma, el otorgamiento de los permisos por veinte años ya no aparece en los artículos 39 y 40 del documento, referidos a la importación, ni en los artículos 41 y 42 referentes a la exportación.

La Comisión también subrayó que las nuevas reglas obstruyen injustificadamente la obtención, uso y renovación de los permisos, lo que da preferencia a Petróleos Mexicanos (Pemex) al ser la única empresa que produce petrolíferos en el territorio nacional.

“Estamos ante un flagrante caso de abuso de autoridad”, expresó Santiago Arroyo, director general de Ursus Energy, empresa de consultoría especializada en temas de energía.

“Esa es la forma en que se ha conducido últimamente la Secretaría de Energía, donde si la secretaria ordena algo, se tiene que cumplir de manera estricta, independientemente si esa orden vulnera o no el marco legal vigente”, agregó en entrevista para Energía a Debate.

Cabe recordar que hasta julio de este año, Montoya Martín del Campo se desempeñaba como subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Sener a cargo de Rocío Nahle García, para posteriormente ser designado por el presidente Andrés Manuel López Obrador como comisionado nacional de la Conamer.

Respecto a los plazos de los permisos y la eliminación de aquellos que se otorgaban por veinte años, Arroyo coincidió en que esto daña la competitividad en el sector.

“Esto a largo plazo vulnera obviamente la competitividad sobre todo en el sentido de que esos permisos, al no ser definitivos, sino que son permisos previos, quedan sujetos, uno, al arbitrio total de la Secretaría de Energía, y número dos, a la temporalidad, lo que no te puede dar la seguridad o la certeza jurídica como empresa de que el mercado vaya de acuerdo a los ordenamientos legales”, afirmó.

Asimismo, dijo que este punto también coarta el “derecho a tener un negocio a largo plazo a las empresas, sobre todo a la iniciativa privada”.

En cuanto al balance energético, el consultor de igual forma coincidió con la Cofece en que el Acuerdo beneficia a Pemex sobre los privados.

“Los privados importan y comercializan alrededor de 66% o 67% de los petrolíferos que se venden en el país y el resto son de Pemex”, refirió.

“Desde su concepto de soberanía energética, obviamente se trata de darle prioridad al consumo nacional”, asentó y recordó que la Secretaría de Economía de Graciela Márquez Colín recientemente hizo modificaciones al Acuerdo de Contenido Nacional.

“Todo esto va encaminado a que prevalezca el monopolio vulnerando el mandato constitucional del libre mercado con mínima intervención por parte de los órganos reguladores”, previó Arroyo.

Otro punto es el tema del almacenamiento de petrolíferos. “(Es) una regulación que no está acabada, incompleta, y que no obedece a la realidad del mercado e impide un acceso abierto no discriminatorio”, comentó sobre una situación ya de por sí crítica porque Pemex ha reconocido que no cuenta con almacenamiento disponible, ni siquiera para sí misma, por lo tanto, mucho menos para una reserva contractual.

“Estamos en el entendido a que nos remitimos al mercado de los tickets de almacenamiento, el cual no tiene ninguna estructura legal que lo soporte y obviamente está dejando en un estado de indefensión a los regulados”, anotó Arroyo.

Entre las consecuencias del Acuerdo publicado este sábado, el especialista visualizó una mayor corrupción. “Muchos lo han denunciado en redes sociales, que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Sener favorecen a quienes les llegan al precio o con quienes tienen cierto grado de amistad o de afinidad con ellos o de consanguineidad”.

Igualmente, consideró que el mercado se va a ir cerrando a los grandes grupos de interés económico, en donde los participantes más pequeños ya no van a tener la posibilidad de entrar toda vez que no van contar ni con la infraestructura ni con la fortaleza financiera o legal.

Así, el gran perdedor será el consumidor. “Esto va a crear que los precios, al no haber competencia, van a ir aumentando al grado que las perspectivas por la segunda ola del Covid sea que vaya a haber una caída en los precios de los combustibles, misma que no se va a ver reflejada eficazmente en el precio al público”, señaló.

Explicó que estas medidas, como la publicada hoy, van a impedir que los consumidores tengan acceso a combustibles que atiendan a una realidad de mercado, sino a una realidad impuesta por los órganos reguladores.

Como ejemplo de lo anterior, Arroyo citó el aumento de 16 centavos al Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios (IEPS), aplicable a las gasolinas y diesel, anunciado el día de ayer por el gobierno federal.

Para consultar el Acuerdo de la Sener y SE, visite el portal del Diario Oficial de la Federación.

Con información de Energía a debate

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Récord de consumo eléctrico y apagones ponen a prueba a México

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Récord de consumo eléctrico y apagones ponen a prueba

Récord de consumo eléctrico y apagones ponen a prueba a México. El sistema eléctrico mexicano atraviesa una de sus etapas más exigentes en años recientes. La demanda de electricidad ha alcanzado marcas históricas durante los últimos veranos, al tiempo que crecen los reportes de cortes de luz y fallas de suministro en distintas regiones del país. A esa presión se suma un dato menos visible pero igual de revelador: el propio sector de agua, electricidad y gas ha mostrado señales de retroceso en su actividad productiva, lo que sugiere que el problema no se limita a un exceso de consumo, sino que también involucra rezagos de infraestructura e inversión.

De acuerdo con estimaciones del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) y distintos reportes del sector, México superó los 50 mil megawatts (MW) de demanda máxima en los veranos de 2023 y 2024, y las proyecciones para 2026 apuntan a un pico que podría ubicarse entre 54 mil y 55.6 mil MW. En paralelo, cifras compiladas para el país indican que el consumo eléctrico total pasó de 324,662 gigawatts hora (GWh) en 2023 a 343,008 GWh en 2024, confirmando una tendencia de crecimiento sostenido.

Un consumo eléctrico que no deja de subir

El aumento en la demanda responde a varios factores que se combinan: el crecimiento poblacional, la expansión de la actividad industrial, impulsada en buena medida por el fenómeno del nearshoring, y, de manera muy marcada, el mayor uso de aires acondicionados durante las temporadas de calor extremo. En los momentos de mayor tensión, el sistema ha llegado a rozar sus límites históricos: entre mayo y junio de 2024 se registraron picos de 51,595 MW, mientras que para el verano de 2026 CENACE anticipó un periodo especialmente ajustado, con una demanda récord cercana a los 54 mil MW.

Este comportamiento no es exclusivo de México, pero adquiere particular relevancia porque coincide con una infraestructura de transmisión y distribución que, según especialistas del sector, no ha crecido al mismo ritmo que la demanda.

Récord de consumo eléctrico y apagones ponen a prueba a México: el repunte de los apagones y sus causas

Los reportes más recientes documentan un incremento en las interrupciones del servicio eléctrico. Durante junio de 2026, medios especializados registraron fallas, variaciones de voltaje y apagones en al menos 20 entidades del país, con afectaciones particulares en Yucatán, Tabasco, Nuevo León, Coahuila y Veracruz, entre otras regiones.

A esto se suma un dato preocupante sobre la calidad del servicio: en 2025, los usuarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) acumularon en promedio 15.396 minutos sin suministro por causas atribuibles a la propia empresa, una cifra que representó un incremento de 42.3% respecto a 2024. La frecuencia de las interrupciones también aumentó de forma considerable en el mismo periodo.

Autoridades federales han señalado que buena parte de estos cortes no obedece a una falta de generación eléctrica a nivel nacional, sino a presiones concentradas en las redes de transmisión y distribución: transformadores saturados, equipos con años de operación y fallas puntuales en centrales o líneas específicas. Dicho de otra forma, un mayor consumo no provoca automáticamente un apagón, pero sí incrementa la probabilidad de que ocurra cuando la infraestructura no logra absorber la presión adicional.

La caída del sector de agua, electricidad y gas

El panorama se complica al observar el comportamiento reciente del sector de agua, electricidad y gas dentro de la actividad económica nacional. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), este bloque registró una contracción mensual de 1.9% en enero de 2026 y un nuevo descenso de 0.5% en mayo del mismo año, lo que confirma una debilidad persistente en el sector.

Este retroceso no es un fenómeno aislado. Entre 2018 y 2023, la actividad conjunta de electricidad, gas y agua se contrajo 26.8%, de acuerdo con datos citados por medios especializados, un desempeño que se ubicó como el más débil registrado en varios sexenios. Especialistas consultados por distintos medios han advertido que el crecimiento de la actividad industrial, la escasez de agua en varias regiones del país y el rezago histórico en inversión están presionando de forma simultánea tres frentes: la red eléctrica, el abasto de agua y el suministro de gas.

Una misma fragilidad, tres síntomas

Analistas del sector energético coinciden en que los tres fenómenos —récords de consumo, aumento de apagones y caída del sector de servicios básicos— no deben leerse de forma aislada, sino como manifestaciones de un mismo problema estructural: una red de infraestructura que crece por debajo del ritmo de la demanda y que arrastra años de inversión insuficiente.

En términos prácticos, esto significa que cada ola de calor intensa pondrá a prueba, cada vez con menos margen, la capacidad del sistema para sostener el suministro sin interrupciones. La discusión pública, señalan especialistas, se ha desplazado en los últimos meses de la pregunta sobre si México genera suficiente electricidad hacia una más específica: si la red de transmisión y distribución del país está en condiciones de sostener picos de demanda cada vez más altos.

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Irán reivindica la explosión de dos petroleros en Ormuz; EE.UU. lo niega

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Irán reivindica la explosión de dos petroleros en Ormuz

Dos petroleros habrían estallado en llamas al cruzar un campo minado al sur del estrecho de Ormuz, según un comunicado difundido por los Guardianes de la Revolución de Irán. Washington respondió de inmediato calificando la versión de falsa, sin ofrecer una explicación alternativa. El episodio se suma a una cadena de incidentes navales que, desde hace meses, alimenta tanto la confrontación militar como la disputa por el relato entre Teherán y Estados Unidos en una de las rutas petroleras más sensibles del planeta.

Versiones encontradas: lo que asegura Teherán y lo que niega Washington

La Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que las dos embarcaciones se incendiaron al intentar cruzar una zona minada, y atribuyó el episodio a maniobras de inteligencia estadounidense que, según su relato, habrían empujado a los buques hacia esa área. El comunicado no precisó banderas, tipo de carga ni si hubo víctimas.

Horas más tarde, el cuerpo militar amplió su versión al afirmar que había interceptado a cuatro embarcaciones adicionales mediante una operación conjunta de misiles y drones, a las que describió como vinculadas a Washington.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) rechazó la versión iraní a través de un mensaje breve publicado en la red social X, en el que la calificó de falsa, aunque tampoco entregó una explicación propia de lo sucedido con esos buques. Esta dinámica de acusaciones cruzadas ya se ha repetido en otros incidentes recientes en Ormuz: Washington sostiene que Teherán exagera o manipula la información para justificar restricciones al tráfico marítimo, mientras Irán denuncia operaciones encubiertas y provocaciones occidentales. Días antes de este episodio, Estados Unidos había responsabilizado a Irán de atacar tres buques mercantes en la zona, lo que derivó en bombardeos estadounidenses contra objetivos iraníes.

Al no existir datos verificables sobre nacionalidades, daños o confirmaciones de aseguradoras marítimas u organismos de tráfico naval, el episodio se mantiene, por ahora, como un hecho disputado más que como un incidente plenamente corroborado.

Un estrecho bajo fuego: la crisis abierta en Ormuz

El incidente ocurre en el contexto de la guerra abierta entre Irán, Estados Unidos e Israel, que en distintos momentos de 2026 ha derivado en el cierre parcial o total del estrecho de Ormuz. Analistas describen la situación como un punto muerto: Teherán endurece los controles sobre el tránsito marítimo y cobra peajes considerados ilegales a cambio de garantizar el paso seguro, mientras Washington sostiene un bloqueo naval que limita la salida de petróleo iraní.

En algún momento del conflicto, Irán llegó a anunciar el cierre total del estrecho tras sufrir ataques estadounidenses, utilizando su control sobre esta vía como instrumento de presión tanto económica como militar. En ese marco se entiende la insistencia de la Guardia Revolucionaria en presentar cada nuevo incidente como una muestra de que está “restableciendo el orden” frente a embarcaciones que asocia con intereses estadounidenses.

Ataques previos y el peso económico del estrecho

Este no es un hecho aislado. Desde marzo y abril de 2026 se han registrado varios ataques contra petroleros en la zona: lanchas de la Guardia Revolucionaria dispararon contra al menos dos buques, obligando a alguno a retroceder o cambiar de ruta tras recibir advertencias. Medios regionales reportaron además que dos petroleros con banderas de Botsuana y Angola fueron forzados a dar marcha atrás cuando Teherán reimpuso controles estrictos sobre el paso. A esto se suman ataques con proyectiles contra tres buques mercantes, atribuidos por Washington a fuerzas iraníes, que motivaron represalias militares estadounidenses. El patrón recuerda al llamado “incidente del golfo de Omán” de 2019, cuando una serie de explosiones en petroleros elevó la tensión entre ambos países, aunque en aquel momento la confrontación no había escalado a una guerra declarada como la actual.

El estrecho de Ormuz es, además, un punto neurálgico para la economía mundial: por esta vía transita cerca de una quinta parte del petróleo que se consume globalmente, por lo que cualquier ataque, cierre o amenaza repercute de inmediato en los precios internacionales. En la crisis actual, el barril de petróleo Brent ha vuelto a superar los 100 dólares, y países como Irak han cerrado preventivamente sus puertos petroleros ante el temor de que el conflicto se extienda. Se calcula que el bloqueo y la guerra generan pérdidas diarias de cientos de millones de dólares para la economía iraní, mientras Estados Unidos enfrenta el riesgo de presiones inflacionarias y una posible desaceleración económica global derivadas de la volatilidad energética.

Las batallas también se pelean en el relato

El comunicado de la Guardia Revolucionaria cumple varias funciones políticas a la vez: busca mostrar que Irán mantiene el control sobre las zonas minadas y puede impedir el paso de embarcaciones vinculadas a Estados Unidos, refuerza la narrativa de que su bloqueo es una respuesta legítima frente a la agresión estadounidense, y envía una advertencia a las navieras que consideren desafiar sus restricciones. Las referencias a supuestas maniobras de inteligencia estadounidense y a una operación con misiles y drones también buscan proyectar capacidad tecnológica y superioridad táctica en el terreno marítimo.

Del otro lado, Estados Unidos opta por desmentir sin entrar en detalles, una estrategia que le permite evitar legitimar el relato iraní y mantener el foco en que es Teherán el responsable de la inestabilidad en el estrecho. Para la cobertura periodística del conflicto, este tipo de episodios pone en primer plano la dificultad de verificar de forma independiente lo que ocurre en Ormuz, un elemento central para cualquier análisis que busque ir más allá de la simple descripción de los comunicados oficiales.

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Trump reactiva bloqueo a Irán y cobra 20% en Ormuz

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Trump reactiva bloqueo a Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes 13 de julio de 2026 el restablecimiento del bloqueo naval a los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz y confirmó que su gobierno cobrará una tasa del 20% sobre la carga de todos los barcos que reciban protección estadounidense en esa vía marítima. El anuncio se produjo en medio de una escalada militar entre Washington y Teherán que ha dejado 23 muertos desde el miércoles previo.

El anuncio: bloqueo naval y una tasa de “guardián”

A través de Truth Social, Trump afirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto “con o sin Irán” y que Washington asumirá el control de la seguridad de esa vía, mientras anticipaba el cobro de una tasa del 20% sobre toda la carga transportada como compensación por esa tarea. El mandatario explicó que Estados Unidos pasará a ser conocido como el “guardián del estrecho de Ormuz” y que, en esa condición, recibiría un reembolso equivalente al 20% del valor de la carga para cubrir los costos de brindar seguridad en la zona. Aseguró además que el proceso comenzaría de inmediato, aunque no detalló cómo se implementaría el cobro ni qué organismo lo recaudaría.

El mandatario precisó que el llamado “bloqueo iraní” solo impedirá el ingreso o salida de embarcaciones iraníes o de sus clientes, mientras que el resto de los países podrá usar el estrecho de forma libre. En una entrevista con Fox News, insistió en que Estados Unidos está tomando el control del estrecho de Ormuz.

El colapso de la tregua de abril

La medida se inscribe en una escalada sin precedentes desde el alto el fuego alcanzado el 8 de abril de 2026, que se rompió luego de que fuerzas iraníes atacaran buques comerciales en Ormuz. Los ataques cruzados recientes en la zona han dejado 23 muertos desde el miércoles anterior al anuncio, mientras el precio del crudo subió más de 3,5% y se acercó a los 79 dólares ante la amenaza al suministro global. Trump había señalado la semana previa que la tregua “terminó” a raíz de esos ataques contra embarcaciones en el estrecho.

Según relató el propio Trump, líderes iraníes mantuvieron negociaciones de once horas con Washington en las que “todo quedó acordado”, pero después exigieron cambios, lo que -dijo- justificó los últimos ataques estadounidenses en la región. El vocero de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, sostuvo en Teherán que el acuerdo está en crisis, pero remarcó que Irán nunca ha sido el primero en incumplir sus compromisos.

Reacciones de Irán y aliados regionales

El ejército iraní advirtió que no permitirá que Estados Unidos “interfiera” en la gestión del estrecho, y el vocero del comando militar Khatam Al-Anbiya señaló que cualquier cooperación de un país del Golfo con Washington en ese sentido será considerada un “acto de guerra”. En paralelo, Omán sufrió bombardeos dirigidos a instalaciones con presencia militar estadounidense, Baréin interceptó misiles y acusó a Irán de atentar contra población civil, y Kuwait activó sus sistemas de defensa ante objetivos aéreos hostiles. Las gestiones diplomáticas con Catar, Pakistán y Omán como mediadores continúan con el objetivo de evitar una mayor escalada.

Impacto en los mercados energéticos

Por Ormuz transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial en condiciones normales, por lo que cualquier alteración en la ruta repercute de inmediato en los precios internacionales. El Brent avanzaba 2,51% hasta 77,92 dólares por barril, mientras el WTI subía 2,73% hasta 73,36 dólares tras el anuncio. La CEPAL había estimado que en 2026 el precio promedio del petróleo podría ubicarse entre 20% y 25% por encima del de 2025, lo que añadiría entre 0,3 y 4,6 puntos a la inflación anual en países de América Latina y el Caribe.

Un porvenir negro petróleo

El anuncio combina presión militar y económica en un punto donde Washington ya había ordenado un bloqueo similar en abril, tras el fracaso de negociaciones en Islamabad. La nueva tasa del 20% se suma a esa estrategia como un mecanismo adicional de presión, en momentos en que persisten los canales diplomáticos con mediadores regionales. Analistas consultados por medios internacionales advierten que, si bien el bloqueo podría tener un efecto limitado a corto plazo -ya que buena parte del tráfico marítimo se había desviado tras la escalada bélica-, una prolongación del conflicto profundizaría la presión sobre los mercados energéticos globales.

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