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Energía

Manda AMLO ‘cable’ a la Corte: Pide destrabar reforma eléctrica

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El Presidente solicitó a la SCJN revisar las suspensiones que mantienen congelada la  modificación a la Ley de la Industria Eléctrica

 

El Presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación ejercer su facultad de atracción, para revisar las suspensiones definitivas otorgadas por dos jueces, que mantienen congelada la reforma legal que da preferencia a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre las empresas privadas.

Según el documento de admisión de la Corte a la solicitud del ejercicio de la facultad de atracción, fechada el pasado 23 de abril, la intención es que sea el máximo órgano de justicia del país el que determine si proceden o no las suspensiones con efectos generales que dictaron los jueces a la entrada en vigor de la reforma.

El Presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, admitió a trámite y turnó a la Segunda Sala la solicitud planteada por López Obrador por conducto de su consejero jurídico, Julio Scherer Ibarra, para que los ministros intervengan de manera extraordinaria y atraigan tres recursos de revisión, actualmente radicados en el Primer Tribunal Colegiado Especializado en Competencia Económica y Telecomunicaciones.

En esos recursos, el Ejecutivo y el Congreso impugnaron las primeras suspensiones concedidas por el juez Juan Pablo Gómez Fierro en amparos promovidos por empresas del sector energético, mismas que frenaron, con efectos generales, la vigencia de la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), ordenada por López Obrador y publicada el 9 de marzo.

 

Sin plazo para resolver

La atracción de los recursos no es forzosa, y la Sala no tiene plazo para resolverla, pero es previsible que lo hará antes del receso judicial que inicia el 15 de julio.

Para atraer, al menos tres de los cinco ministros de la Sala tendrán que considerar que la revisión de estas suspensiones es de importancia y trascendencia jurídicas excepcionales.

De ser atraídos los recursos, pasarían algunos meses más para que la Corte resuelva si confirma, modifica o revoca las suspensiones. Si la atracción es rechazada, serán los dos tribunales colegiados especializados los que revisen los fallos de Gómez Fierro y su colega Rodrigo de la Peza, quien concedió suspensiones idénticas.

El artículo 40 de la Ley de Amparo solo faculta al Fiscal General de la República, a los propios ministros y a los tribunales colegiados para plantear a la Corte el ejercicio de su facultad de atracción.

La síntesis del acuerdo de Zaldívar, publicada por la Corte, no lo menciona, pero es posible que el Ministro Presidente hizo suya la solicitud del Ejecutivo, para agilizar su admisión a trámite y ordenar de inmediato al tribunal colegiado que se abstenga de dictar sentencia en los tres recursos.

El lunes 26 de abril, la Corte notificó la admisión a trámite de una acción de inconstitucionalidad promovida por Senadores de oposición, que piden invalidar la misma reforma a la LIE.

Pero esta acción no puede suspender la vigencia de la ley, y su trámite será independiente al de los juicios de amparo, de ahí la importancia de la revisión de las suspensiones que otorgaron los jueces, que son inusuales por tener efectos generales y no solo en favor de cada empresa quejosa.

La reforma ordena privilegiar el despacho de energía generada por plantas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por encima de privadas de energías renovables.

También amenaza a quienes han obtenido permisos de autoabastecimiento “en fraude a la ley”, y advierte que se revisarán los contratos de la CFE con productores independientes.

 

Suman 120 amparos contra modificaciones

 

Hay al menos 120 amparos interpuestos en contra de los cambios a la reforma a la ley de la industria eléctrica (LIE), además de un acto de inconstitucionalidad promovido por los senadores de oposición, por lo que camino aún es largo para su definición y mientras persiste el daño en el ambiente para la inversión, afirmó el presidente de la Comisión de Energía del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Roger González.

“Son más de 100 amparos, 120 si no mal recuerdo. Ya han sido aprobados muchos de suspensión provisional, pero también hay muchos de suspensión permanente”, detalló.

El directivo reconoció que es una pérdida de tiempo porque el sector privado no busca involucrarse en asuntos legales, sino lo que le urge es aplicar sus inversiones para construir la infraestructura que necesita México.

El punto al que se ha llegado de declararse una ley, aunque probablemente sea declarada inconstitucional, ya ha provocado daños en el terreno de las inversiones y la incertidumbre sobre la definición legal de la operatividad seguirá, destacó Roger González.

Expuso que el proceso legal es largo y con varias reglas según los votos que se obtengan si el asunto llega a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Agregó que empresas se están amparando en lo particular por muchas razones legales, y una organización puede tener varias razones legales. Si llega a la SCJN y en su momento hay cambios y se rebota la inconstitucionalidad del cambio en la ley, los amparos particulares pueden seguir teniendo vigencia.

Se necesitan 8 votos de los 11 magistrados que integran la SCJN para declararse la inconstitucionalidad. Si son menos de esos 8 se convierte en un precedente jurídico obligatorio, y si son tres o cuatro votos se convierte en una jurisprudencia.

“Todavía hay un largo camino desde el punto de vista legal, nacional. Falta ver con claridad las repercusiones de las demandas internacionales. Entiendo hay varias empresas trabajando con la aprobación de sus consejos para controversias bajo los acuerdos de libre comercio que tenemos con Europa, el Traspacífico y con América del Norte”, apuntó.

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Energía

Embarcaciones en el golfo Pérsico se detienen tras cierre del estrecho de Ormuz y escalada del conflicto regional

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embarcaciones en el golfo Pérsico

Al menos 150 embarcaciones en el golfo Pérsico, entre buques cisterna de crudo y gas natural licuado, permanecen fondeadas en aguas abiertas fuera del estrecho de Ormuz, en medio del deterioro de la seguridad regional tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La interrupción ha generado alertas en el comercio marítimo y en los mercados energéticos globales.

Los datos de transporte marítimo muestran que decenas de navíos adicionales quedaron detenidos del otro lado del estrecho, uno de los pasos más estratégicos del mundo. Por esta vía transita cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo, lo que convierte cualquier cierre en un factor de alto impacto internacional.

¿Por qué se detuvieron las embarcaciones en el golfo Pérsico?

La paralización de las embarcaciones en el golfo Pérsico se produjo después del cierre del estrecho de Ormuz, derivado del aumento de las hostilidades militares en Medio Oriente. La zona es considerada de alto riesgo para la navegación comercial ante la posibilidad de ataques directos o incidentes colaterales.

Las autoridades marítimas y diversas navieras optaron por reducir la exposición de sus flotas, ordenando a los capitanes permanecer en aguas abiertas o suspender el tránsito por los puntos más vulnerables de la región.

¿Qué navieras modificaron sus rutas comerciales?

Las compañías Maersk, Hapag-Lloyd y CMA CGM confirmaron desvíos de sus buques hacia rutas más largas, rodeando el continente africano.

Esta decisión implica alejarse del canal de Suez y del estrecho de Bab el Mandeb, puntos clave del comercio entre Asia, Medio Oriente y Europa. El ajuste busca reducir riesgos operativos ante el conflicto armado en curso.

¿Qué implicaciones tiene el cierre del estrecho de Ormuz?

El estrecho de Ormuz es uno de los corredores energéticos más importantes del planeta. Su cierre afecta directamente el flujo de petróleo y gas natural licuado hacia los principales mercados internacionales.

La interrupción prolongada podría elevar costos logísticos, encarecer los seguros marítimos y presionar los precios internacionales de los hidrocarburos, además de afectar cadenas de suministro que ya enfrentan tensiones acumuladas.

¿Por qué las navieras evitan el canal de Suez y Bab el Mandeb?

Las navieras ya venían operando con cautela en la región tras años de ataques a embarcaciones en el mar Rojo. Aunque algunas empresas habían iniciado un regreso gradual al canal de Suez, la nueva escalada militar revirtió esos planes.

El estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, volvió a ser considerado un punto crítico por su cercanía a zonas de conflicto y presencia de actores armados no estatales.

¿Qué medidas económicas adoptaron las empresas navieras?

Hapag-Lloyd anunció la aplicación de recargos por riesgo de guerra a la carga con origen o destino en el Alto Golfo, el golfo Arábigo y el golfo Pérsico. Estas tarifas comenzarán a aplicarse a partir de marzo.

CMA CGM informó medidas similares para mercancías vinculadas a países de Medio Oriente y el Cuerno de África, así como para puertos estratégicos del mar Rojo. Estos ajustes buscan compensar los mayores costos operativos y de seguridad.

¿Qué recomendó la Organización Marítima Internacional?

La Organización Marítima Internacional exhortó a las embarcaciones comerciales a no transitar por el estrecho de Ormuz y a extremar precauciones en toda la región.

El organismo internacional alertó sobre el riesgo creciente para tripulaciones y mercancías, y pidió a los Estados miembros coordinar acciones para proteger la navegación civil en zonas de conflicto.

¿Cuál es el impacto global del bloqueo marítimo?

El estancamiento de las embarcaciones en el golfo Pérsico refuerza la fragilidad del comercio energético global ante conflictos regionales. Analistas del sector advierten que una prolongación del cierre podría tener efectos inmediatos en los precios del petróleo y en la inflación internacional.

La situación mantiene en alerta a gobiernos, mercados financieros y empresas energéticas, mientras se evalúa la duración del conflicto y la posibilidad de una reapertura segura de las rutas marítimas.

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Energía

Navegación por Estrecho de Ormuz bajo presión tras ataques y cautela de armadores

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Navegación por Estrecho de Ormuz

La navegación por Estrecho de Ormuz enfrenta un periodo de alta incertidumbre luego de los recientes bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Aunque el paso marítimo sigue abierto, varias navieras y autoridades marítimas han optado por extremar precauciones y ajustar rutas ante el riesgo de una escalada regional.

Datos de seguimiento marítimo recopilados por Bloomberg muestran una acumulación de petroleros tanto en los accesos como dentro de la vía. Algunas embarcaciones continúan transitando, pero el ritmo y la confianza operativa se han visto afectados por la tensión geopolítica.

¿Por qué la navegación por Estrecho de Ormuz genera preocupación internacional?

El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con mar abierto y es una de las rutas energéticas más críticas del mundo. Por esta franja marítima circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado transportados por vía marítima a nivel global.

En contextos de tensión con Irán, la ruta adquiere especial sensibilidad por el riesgo de represalias, interrupciones parciales o incidentes que afecten la seguridad de la navegación. Observadores navales reportan que el flujo no se ha detenido por completo, pero sí presenta señales de cautela.

¿Qué decisiones han tomado las navieras ante el riesgo?

Algunas compañías han comenzado a modificar sus políticas de tránsito. La naviera japonesa Nippon Yusen KK instruyó a su flota a evitar el paso por Ormuz. En paralelo, Grecia pidió a su flota mercante reevaluar la conveniencia de cruzar la zona.

Otros armadores, según conversaciones privadas citadas por fuentes del sector, revisan protocolos de seguridad y evaluaciones de riesgo. En al menos un caso, una advertencia emitida por autoridades estadounidenses fue interpretada como un cierre de facto, mientras que otras empresas indicaron a sus capitanes proceder con máxima cautela.

¿Cuántos buques han detenido su tránsito y dónde se concentran?

El impacto ya es visible en el movimiento de embarcaciones. Al menos tres buques metaneros con destino hacia o desde Qatar pausaron sus travesías para evitar la ruta. Qatar es el segundo mayor exportador mundial de gas natural licuado y sus cargamentos deben cruzar Ormuz para llegar a Asia y Europa.

También se reporta que el petrolero Eagle Veracruz, con dos millones de barriles de crudo iraquí y emiratí rumbo a China, se detuvo en el acceso occidental del estrecho. A este se sumó el Front Beauly, que transporta un volumen similar de crudo saudí. La acumulación desde el flanco oriental se ha desarrollado durante la mayor parte de la semana.

El superpetrolero Mitake, con destino a Ras Tanura en Arabia Saudita, prácticamente se detuvo al este de Omán tras conocerse el ataque estadounidense. Con ello, se integró a un grupo creciente de buques inactivos en aguas del Golfo de Omán, antesala del Estrecho de Ormuz y del Golfo Pérsico.

¿Todos los barcos han suspendido la navegación por Estrecho de Ormuz?

A pesar de las pausas y desvíos, no existe un cierre total. Varias embarcaciones continúan cruzando el estrecho en ambas direcciones. Señales automáticas indican que al menos 17 petroleros navegaban por la vía en un mismo momento, lo que confirma que la navegación por Estrecho de Ormuz se mantiene activa, aunque con mayores controles y vigilancia.

Los operadores del sector siguen de cerca posibles interrupciones más amplias, incluyendo impactos en puertos y terminales si se producen represalias o incidentes adicionales. La prioridad es preservar la seguridad de tripulaciones y cargamentos en un entorno volátil.

¿Cómo reaccionó el mercado petrolero ante la tensión?

Durante el fin de semana, los futuros de referencia del petróleo permanecieron cerrados, lo que limitó la visibilidad inmediata sobre la valoración del riesgo. Sin embargo, un producto minorista operado por IG Group Ltd. llegó a cotizar el West Texas Intermediate hasta 75.33 dólares por barril.

Ese nivel representó un incremento de hasta 12% respecto al cierre previo, reflejando la sensibilidad del mercado ante cualquier amenaza a la navegación por Estrecho de Ormuz y al suministro energético global. Analistas esperan que, al reabrir los mercados, el factor geopolítico siga influyendo en la volatilidad de precios.

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Cómo afectaría un eventual cierre del estrecho de Ormuz a México

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Cómo afectaría un eventual cierre del estrecho de Ormuz

Cómo afectaría un eventual cierre del estrecho de Ormuz a México

El mapa se encoge sobre el Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz aparece una rendija de mar donde se atora buena parte de la energía del planeta. Por esa franja de unos 39 kilómetros de ancho en su punto más angosto pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial y alrededor de una cuarta parte del gas natural licuado que alimentan las economías en Asia, Europa y América.

En un escenario de tensión militar o bloqueo, los barcos se detienen, el crudo deja de salir y los mercados reaccionan en cuestión de minutos. Las proyecciones más agresivas colocan al Brent por encima de los 150 dólares por barril en un cierre prolongado, después de episodios recientes donde bastaron amenazas parciales para empujar el precio por arriba de los 100–120 dólares.

Un cuello de botella que aprieta a México desde lejos

México no compra grandes volúmenes de crudo que crucen Ormuz, pero vive con los precios que se forman cuando ese paso se cierra o se militariza. El país importa una parte considerable de gasolinas, diésel y turbosina en un mercado donde cada sobresalto en esa zona se traduce en facturas más pesadas para las finanzas públicas y para las familias.

En estas condiciones, Petróleos Mexicanos depende (PEMEX) del equilibrio entre lo que gana con un barril más caro y lo que pierde al pagar más por importar combustibles terminados. Si el gobierno sostiene estímulos al IEPS para contener el golpe al bolsillo, el costo se mueve a la caja de Hacienda; si los reduce, el golpe llega directo a las bombas de las estaciones de servicio. En cualquiera de los dos caminos, un cierre del estrecho de Ormuz se siente en México aunque el barco que cruza por ahí jamás toque un puerto nacional.

Además, un conflicto abierto en esa zona atrapa a la Casa Blanca y vuelve a poner al presidente Donald Trump en el centro de las decisiones sobre sanciones, despliegue militar y uso de reservas estratégicas de crudo en Estados Unidos, el principal socio energético de México.

El eslabón más frágil: el gas natural y la electricidad

La economía mexicana carga otra vulnerabilidad: más del 70% del gas natural que se consume en el país llega desde Estados Unidos por gasoducto, y ese insumo genera alrededor del 60% de la electricidad nacional. Aunque ese gas no cruza Ormuz, el precio se contamina con cada salto del petróleo y del GNL en Asia y Europa.

Cuando el gas sube, se encarece la generación eléctrica y se vuelven más caros los insumos de industrias como la acerera, la del cemento, la química y la automotriz. Un cierre de Ormuz caería sobre ese sistema como una ola de inflación importada: aumentan los costos de transporte, alimentos y servicios básicos, y el Banco de México enfrenta más presión para sostener la estabilidad de precios.

Política energética mexicana frente al riesgo de Ormuz

Las tensiones recientes en Medio Oriente ya empujaron a la presidencia de México a insistir en la idea de soberanía energética, refinación interna y reservas estratégicas de combustibles. El mensaje oficial ha sido claro: la producción y refinerías nacionales, incluida la capacidad asociada a Deer Park en Texas, se presentan como escudo frente a choques de precios originados en rutas como el Estrecho de Ormuz.

Sin embargo, especialistas del sector recuerdan que la producción interna todavía no cubre toda la demanda y que la dependencia de importaciones de petrolíferos y gas sigue alta. Mientras no se cierre esa brecha, un eventual cierre del estrecho de Ormuz a México le recordaría, de golpe, cuánto cuestan sus pendientes en almacenamiento, diversificación de fuentes y eficiencia en el consumo.

En este escenario, un paso de mar a miles de kilómetros puede trastocar el recibo de luz, el precio del transporte y el plan de inversiones de empresas mexicanas en cuestión de semanas.

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