Connect with us

Energía

Política energética no viola T-MEC afirma Presidenta

Publicado

en

Política energética no viola T-MEC afirma Presidenta

En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que el rumbo de la política energética no se mueve un milímetro, pese a las advertencias de empresas y legisladores de Estados Unidos y Canadá. Desde el estrado, la mandataria insistió en que las decisiones en materia eléctrica y de hidrocarburos son facultad soberana del Estado mexicano y que, en su lectura, no existen violaciones al tratado comercial vigente con Norteamérica. El mensaje buscó enviar una señal de firmeza hacia afuera y de continuidad hacia adentro: la reforma eléctrica y el nuevo modelo de mercado permanecen, aun cuando crece la presión diplomática y empresarial.​ Política energética no viola T-MEC afirma Presidenta, por lo tanto.

Presión empresarial y la narrativa del “mercado cerrado”​

Del otro lado de la frontera, más de 14 mil firmas manufactureras agrupadas en la National Association of Manufacturers (NAM) acusan que las reglas mexicanas han “cerrado” el mercado a productores y distribuidores de energía de Estados Unidos, encarecen proyectos industriales y complican nuevas inversiones. En sus comunicaciones a Washington, estas empresas sostienen que las reformas de 2024 profundizaron los problemas ya señalados en las consultas energéticas de 2022 bajo el acuerdo comercial norteamericano, al fortalecer el papel de la CFE en el despacho y elevar la incertidumbre regulatoria para el capital privado. Para los fabricantes, el acceso a energía confiable y asequible se ha convertido en un obstáculo estratégico, al tiempo que ven con recelo que el rediseño del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) esté guiado por una lógica de planeación estatal que, en su opinión, limita su margen de maniobra.​

Política energética no viola T-MEC afirma Presidenta, ideología y soberanía en disputa​

La reforma constitucional y el paquete de leyes secundarias aprobados entre 2024 y 2025 reconfiguraron el sector eléctrico al devolver a la Comisión Federal de Electricidad un rol predominante en generación y despacho, al tiempo que estrecharon la ventana de entrada para nuevos proyectos privados. Gobiernos y asociaciones de Estados Unidos y Canadá sostienen que este giro favorece estructuralmente a las empresas del Estado mexicano y choca con los compromisos de trato no discriminatorio asumidos en el acuerdo regional, lo que ha detonado consultas y amenazas de escalar a paneles de controversia. Desde Palacio, sin embargo, la respuesta es tajante: las críticas tienen un trasfondo ideológico y político, más que jurídico, y buscan cuestionar un modelo que prioriza la seguridad energética nacional sobre la desregulación plena del mercado.​

En ese mismo tono, el mensaje central se repite como un estribillo calculado: Política energética no viola T-MEC afirma Presidenta, y por tanto no hay marcha atrás ni ventana para renegociar lo ya aprobado en el Congreso mexicano. La narrativa oficial se apoya en la idea de que el tratado reconoce la soberanía de cada país para organizar estratégicamente sectores considerados clave, y que la interpretación extensiva de las reglas comerciales por parte de grupos empresariales sólo busca revertir la apuesta de México por un esquema con mayor peso estatal. Política energética no viola T-MEC afirma Presidenta, insiste el gobierno, mientras advierte que ceder en este punto enviaría una señal de debilidad de cara a la revisión formal del acuerdo prevista para 2026.​

El nuevo mapa de permisos y la lógica de la red​

Bajo el nuevo modelo, ya no es el desarrollador quien decide dónde construir una planta y luego exige capacidad de transmisión, sino que la Secretaría de Energía define las zonas donde hacen falta proyectos y convoca a la inversión privada bajo criterios técnicos. La instrucción es clara: evitar que centrales aisladas saturen nodos frágiles de la red y, al mismo tiempo, orientar la capacidad nueva hacia polos industriales y corredores prioritarios, con la CFE manteniendo el timón del despacho. Para los críticos, esta recentralización de decisiones erosiona la autonomía regulatoria y desalienta proyectos que dependen de certidumbre a largo plazo, mientras que para el gobierno se trata de poner orden allí donde predominaba una expansión descoordinada.​

La autoridad energética también ha endurecido los requisitos técnicos para que las renovables se integren sin desestabilizar el sistema, exigiendo almacenamiento con baterías y esquemas de conexión que mitiguen las variaciones en generación solar y eólica. La apuesta oficial combina un discurso de transición energética con una defensa cerrada del control estatal de la red, en un equilibrio delicado que aún no termina de convencer a inversionistas que miran el reloj de la descarbonización global.​

Regularización de contratos y señales cruzadas a la inversión​

En paralelo, el gobierno avanza en la regularización de viejos contratos de autoabasto, varios de ellos vinculados a grandes consorcios extranjeros que operaban al límite de la legalidad según la lectura de las autoridades mexicanas. La venta del portafolio de plantas de Iberdrola a un nuevo operador se convirtió en caso emblemático: el mensaje fue que, quien quiera seguir en el negocio, debe alinearse al nuevo marco y renegociar bajo las reglas que colocan a la CFE como actor ineludible.​

Mientras tanto, cámaras empresariales y analistas advierten que la combinación de mayor control estatal, reglas cambiantes y tensiones comerciales con socios de Norteamérica puede encarecer el financiamiento y retrasar proyectos clave para aliviar cuellos de botella de transmisión y generación. El gobierno responde que, con planeación centralizada y contratos bien diseñados, México podrá atraer inversiones que acepten jugar bajo estas condiciones, aun cuando parte del capital más impaciente mire hacia otros destinos. En ese pulso se juega no sólo el futuro del sector eléctrico, sino la capacidad del país para aprovechar la relocalización industrial sin ceder el control estratégico de su energía.​

Mantente actualizado con las noticias más relevantes del sector energético con Energía y Ecología.

Energía

La mayor planta de metanol limpio del mundo estará en México

Publicado

en

La mayor planta de metanol limpio del mundo

La mayor planta de metanol limpio del mundo estará en México

La mayor planta de metanol limpio del mundo estará en México y se levantará frente al mar de Topolobampo, en Sinaloa, con un proyecto que ya empezó a mover capitales, empleos y expectativas en la región. Pacífico Mexinol, como se conoce al complejo, se perfila como un punto de inflexión para la industria de combustibles de bajas emisiones, al unir gas natural, hidrógeno y tecnologías de captura de carbono en una sola operación de gran escala. Detrás de las cifras aparece una pregunta práctica: cómo se transforma un puerto del Pacífico en puerta de salida de combustibles más limpios hacia Asia.

La mayor planta de metanol limpio del mundo estará en México y tendrá como núcleo una instalación diseñada para producir metanol azul y verde a gran escala, a partir de gas natural y de hidrógeno generado con energías renovables. El proyecto busca aprovechar la posición geográfica de Sinaloa, conectada por gasoductos con Estados Unidos y por mar con los grandes centros industriales de Japón y otros países del Pacífico. En el papel, se trata de un cambio de escala: de un puerto acostumbrado al comercio agroindustrial a un nodo energético pensado para la descarbonización global.

Pacífico Mexinol: cifras que mueven el puerto

Pacífico Mexinol nace de la mano de Transition Industries, empresa estadounidense enfocada en hidrógeno y metanol con cero emisiones netas, en alianza con consorcios constructores de Corea del Sur, Italia y México. Los planes apuntan a una capacidad anual cercana a 1.8 millones de toneladas de metanol azul y 350 mil toneladas de metanol verde, hasta sumar alrededor de 2.1 millones de toneladas al año. Con una inversión que se calcula en 3,300 millones de dólares, el proyecto se coloca entre los de mayor peso económico que haya recibido Sinaloa en las últimas décadas.

El diseño técnico del complejo incorpora sistemas de captura de emisiones y uso intensivo de agua residual tratada, en lugar de extraer volúmenes adicionales de fuentes naturales. La empresa plantea integrar uno de los programas de reciclaje de aguas industriales más grandes del mundo para este tipo de planta. A ello se suma la instalación de equipos para producir hidrógeno verde in situ, lo que reduce desplazamientos de insumos y refuerza el carácter de “planta anclada en la transición energética”, más que en el modelo fósil tradicional.

Gas natural, contratos y salida al Pacífico

La operación de Pacífico Mexinol se apoya en un contrato de suministro de gas natural firmado con CFEnergía, filial de la Comisión Federal de Electricidad. Este acuerdo garantiza alrededor de 160 millones de pies cúbicos diarios de gas, aprovechando gasoductos ya tendidos y la importación desde Estados Unidos. El combustible se convierte así en columna vertebral del metanol azul, mientras el componente renovable y de hidrógeno sostiene la porción verde del proyecto, con un plan de operación a largo plazo.

La costa de Topolobampo funciona como salida natural de esa producción hacia Asia. La cercanía con rutas marítimas consolidadas evita desvíos largos o escalas innecesarias y da margen para contratos de suministro estables. El puerto, tradicionalmente asociado a granos, fertilizantes y carga diversa, se prepara para convivir con un flujo constante de buques vinculados al nuevo complejo de metanol.

Japón asegura la mitad de la producción

El giro internacional del proyecto se amarra con un acuerdo de compraventa de largo plazo con Mitsubishi Gas Chemical (MGC), que reservó aproximadamente la mitad de la producción anual de Pacífico Mexinol. El convenio fija el suministro de alrededor de un millón de toneladas métricas por año de metanol de ultra bajas emisiones durante al menos diez años. Para la empresa japonesa, el contrato abre una vía estable para alimentar cadenas industriales que necesitan reducir su huella de carbono sin frenar su ritmo de producción.

Esta alianza consolida a México como proveedor de metanol limpio para sectores como el químico, el automotriz y el energético en Japón y otros mercados asiáticos. Al mismo tiempo, da visibilidad internacional a un proyecto ubicado en un estado cuya actividad económica había girado, sobre todo, en torno a la agricultura y la pesca. En el camino, actores como la Secretaría de Energía (SENER) y reguladores del país se colocan bajo la lupa de inversionistas, cortes y especialistas, con la expectativa de que no existan decisiones que terminen frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por cambios de reglas a mitad del partido.

Empleo local y dudas que vienen

En Sinaloa, las cifras de empleo suenan concretas: miles de puestos durante la construcción y cientos de plazas permanentes cuando la planta esté en marcha. Comerciantes del puerto, transportistas y prestadores de servicios empiezan a ajustar planes, desde renta de vivienda hasta oferta de logística. Al mismo tiempo, persisten preguntas sobre los efectos ambientales acumulados en la bahía y sobre la capacidad institucional para vigilar el cumplimiento de cada permiso otorgado.

La instalación de Pacífico Mexinol deja al descubierto una tensión conocida: la urgencia de atraer inversión y empleo, frente al riesgo de reproducir viejas prácticas extractivas ahora envueltas en un discurso de descarbonización. Mientras las tuberías y estructuras metálicas suben en el horizonte de Topolobampo, la discusión sobre quién gana, quién pierde y quién vigila se vuelve menos teórica y más cotidiana.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Energía

SENER frenará proyectos de riesgo indígena

Publicado

en

SENER frenará proyectos de riesgo indígena

SENER frenará proyectos de riesgo para pueblos indígenas

Cuando se hizo público que SENER frenará proyectos de riesgo para pueblos indígenas, el aviso cayó sobre el sector energético como una señal clara: ya no bastará con cumplir en papel. La dependencia advirtió que podrá negar o revocar permisos si detecta información falsa u omisiones en la evaluación de los impactos sociales sobre comunidades originarias, incluida la Manifestación de Impacto Social (MIS), documento que se volvió requisito clave tras la reforma energética.

En términos concretos, la Secretaría de Energía (SENER) frenará proyectos de riesgo para pueblos indígenas si una empresa oculta que su trazo pasa por tierras comunales, si minimiza cambios en la forma de sembrar o de acceder al agua, o si deja fuera posibles afectaciones a sitios sagrados. Detrás de cada casilla en la MIS hay historias de desalojos, fragmentación comunitaria y acuerdos firmados sin intérpretes ni información completa.

Consulta previa y papel de la SCJN

La decisión se ancla en obligaciones que México ya tenía sobre la consulta previa, libre e informada a pueblos indígenas, previstas en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y en criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que han exigido procesos más robustos cuando un proyecto toca territorio indígena. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha repetido que la consulta no es un trámite rápido, sino un proceso que debe permitir a las comunidades entender el proyecto, discutirlo a su ritmo y decidir si lo aceptan o lo rechazan.

En la práctica, muchos procedimientos se han quedado a medias: asambleas convocadas de un día para otro, representantes comunitarios presionados para firmar, versiones técnicas imposibles de traducir a lenguas indígenas. Con los nuevos criterios, SENER tendrá más margen para tirar del freno de mano cuando detecte que la consulta fue meramente formal o que ni siquiera se intentó.

Impacto en empresas y comunidades

Para las empresas, el mensaje es directo: ya no basta con diseñar gasoductos, parques eólicos o centrales eléctricas y después salir a “socializar” el proyecto. La evaluación social se convierte en un filtro que puede tumbar inversiones millonarias si hay inconsistencias entre lo que se promete en papel y lo que las comunidades viven en territorio.

Del lado de las comunidades indígenas, el anuncio ofrece una herramienta adicional en un mapa donde los conflictos por tierra, agua y aire han ido en aumento. En varios casos, la resistencia local ha frenado obras ya iniciadas y ha obligado a revisar permisos otorgados sin consulta adecuada, al tiempo que defensores del territorio enfrentan amenazas y agresiones documentadas por organizaciones ambientales y de derechos humanos.

El reto de pasar del discurso al territorio

El talón de Aquiles estará en la capacidad del Estado para revisar a fondo las MIS, verificar lo que ocurre en campo y soportar la presión de actores políticos y empresariales. Revisar cada proyecto exige equipos técnicos, presupuesto y una convicción firme de que cancelar o modificar una obra puede ser la única salida cuando el costo lo carga una comunidad pequeña y aislada.

Mientras tanto, pueblos indígenas y organizaciones comunitarias seguirán empujando amparos, consultas y asambleas para que la promesa no se quede en boletines. Lo que ocurra con los próximos proyectos dirá si este giro en el sector energético se queda en reglamentos o se siente en la orilla de los ríos, en los ejidos y en las montañas donde aún se discute quién decide sobre el territorio.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Energía

Transition Industries LLC y CFE firman acuerdo para suministro de gas natural a largo plazo para el proyecto Mexinol

Publicado

en

Transition Industries LLC y CFE

Transition Industries LLC y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informaron que firmaron un acuerdo para el suministro de gas natural a largo plazo destinado al proyecto Pacífico Mexinol, ubicado en las inmediaciones de Topolobampo, Sinaloa. El convenio, que involucra a Transition Industries LLC y CFE, permitirá avanzar a la fase de construcción de una de las inversiones industriales más relevantes del sector químico en México.

El acuerdo se formalizó a través de CFEnergía, subsidiaria de la CFE encargada de la comercialización de combustibles. El suministro de gas natural se realizará bajo condiciones de mercado y con el aprovechamiento de infraestructura ya existente, con gas proveniente de Estados Unidos.

¿En qué consiste el acuerdo entre Transition Industries LLC y CFE?

El convenio establece que CFEnergía suministrará alrededor de 160 millones de pies cúbicos diarios de gas natural al proyecto Mexinol. Se trata de un contrato de largo plazo que garantiza el abasto energético necesario para el desarrollo y operación de la planta.

El suministro se obtendrá desde Estados Unidos y estará sujeto a las condiciones habituales de este tipo de contratos. Con este respaldo energético, el proyecto entra formalmente en su etapa de ejecución industrial.

¿Qué es el proyecto Pacífico Mexinol y dónde se ubica?

Pacífico Mexinol, también conocido como Mexinol, es un proyecto industrial dedicado a la producción de metanol con emisiones ultra bajas de carbono. Se localiza cerca del puerto de Topolobampo, en el municipio de Ahome, en el estado de Sinaloa.

La ubicación en la costa oeste de México responde a criterios logísticos y de mercado, ya que facilita el acceso a rutas marítimas hacia la región del Pacífico y otros mercados internacionales estratégicos.

¿Cuándo iniciará operaciones Mexinol?

Con el acuerdo de suministro de gas natural ya asegurado, Transition Industries indicó que la fase de construcción puede iniciar. De acuerdo con la planeación del proyecto, se prevé que Mexinol comience operaciones entre finales de 2029 y principios de 2030.

Este calendario depende del avance de las obras y del cumplimiento de los procesos técnicos y regulatorios correspondientes al desarrollo de la planta.

¿Qué capacidad de producción tendrá la planta de Mexinol?

Una vez en operación, Mexinol está proyectada para convertirse en la instalación de productos químicos ultra bajos en carbono más grande del mundo. La planta producirá aproximadamente 1.8 millones de toneladas métricas anuales de metanol azul.

Además, se estima una producción adicional de alrededor de 350 mil toneladas métricas anuales de metanol verde, lo que refuerza el enfoque del proyecto hacia la transición energética y la reducción de emisiones.

¿Cuál es el monto de inversión y su impacto económico?

La inversión total del proyecto supera los 3 mil 300 millones de dólares. Este capital se destinará a infraestructura industrial, tecnología de producción y desarrollo logístico asociado a la planta.

Durante la fase de construcción, Mexinol generará más de 6 mil empleos en Sinaloa. En la etapa de operación, se prevé la creación de al menos 450 empleos permanentes, tanto directos como indirectos.

¿Qué papel juega el mercado internacional en el proyecto?

El proyecto está orientado a atender la creciente demanda de metanol limpio en la región del Pacífico y otros mercados globales. Transition Industries señaló que México se posiciona como proveedor confiable de metanol ultra bajo en carbono para Asia.

Entre los clientes estratégicos se encuentra Mitsubishi Gas Chemical, empresa con sede en Tokio, que se comprometió a adquirir cerca del 50 por ciento de la producción total del proyecto.

¿Por qué Topolobampo es clave para la estrategia de Mexinol?

La cercanía con el Puerto de Topolobampo fortalece el perfil exportador de Mexinol. Esta ubicación facilita el acceso a mercados internacionales y mejora la competitividad logística del proyecto.

Al mismo tiempo, impulsa el desarrollo del mercado nacional y contribuye a la integración de la industria química mexicana en cadenas de valor globales.

¿Qué implica el proyecto para la transición energética en México?

Con el contrato de suministro de gas natural asegurado, Mexinol se consolida como un proyecto estratégico dentro de la transición hacia emisiones netas cero. Transition Industries destacó que la planta funcionará como una plataforma industrial para la innovación tecnológica en el país.

El acuerdo también fortalece la relación económica bilateral, al contemplar la exportación y consumo de más de 4 mil millones de dólares en gas natural estadounidense a lo largo del contrato.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes del sector energético en Energía y Ecología MX.

Continuar leyendo

Tendencia