Connect with us

Gas Natural

Ataque Ras Laffan: Crisis Energética Global

Publicado

en

Ataque Ras Laffan: Crisis Energética Global

El ataque Ras Laffan sacudió el mundo al dañar la mayor planta de gas natural licuado de Qatar. Irán respondió a un golpe israelí en South Pars, lo que escaló el conflicto en el Golfo Pérsico. Esta acción amenaza el suministro GNL global y afecta mercados como el mexicano. QatarEnergy reporta daños graves que podrían durar años. México enfrenta riesgos en precios petróleo y energía.

Escalada: De South Pars al Ataque Ras Laffan

Israel lanzó un Irán ataque contra South Pars, el yacimiento de gas más grande del mundo compartido con Qatar. Este sitio provee el 70% del gas iraní. Poco después, Irán contraatacó Ras Laffan Qatar, a 80 km de Doha. Por ejemplo, el complejo genera el 20% del Qatar GNL mundial. Además, Qatar suspendió operaciones tras incendios controlados.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, admitió que actuaron solos. Sin embargo, Estados Unidos pidió frenar más golpes a infraestructura energética. Por lo tanto, la tensión crece en el Golfo Pérsico. Trump amenazó con destruir South Pars si persisten los ataques. En consecuencia, el mundo observa con preocupación esta cadena de represalias.

Países como Arabia Saudita y Kuwait también sufrieron impactos en refinerías. Debido a esto, el tránsito por el Estrecho de Ormuz se detuvo casi por completo. Inicialmente, nadie esperaba que el conflicto llegara tan lejos. Asimismo, expertos advierten de una posible crisis energética prolongada.

Daños en Ras Laffan: Impacto en QatarEnergy

El ataque Ras Laffan dañó instalaciones clave de QatarEnergy. Saad al-Kaabi, su director, reveló que el 17% de exportaciones quedaron fuera de línea. Las reparaciones tomarán de tres a cinco años y costarán 26 mil millones de dólares. Por ejemplo, esto afecta contratos con China, Italia y Corea del Sur.

Qatar podría declarar fuerza mayor GNL en acuerdos a largo plazo. Este término legal libera de obligaciones por eventos imprevisibles. Además, Rachel Ziemba del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense calmó temores iniciales. Sin embargo, al menos a corto plazo no hay pánico global inmediato. En consecuencia, los mercados reaccionan con volatilidad.

Para más detalles sobre dinámicas del mercado de gas natural licuado, consulta informes internacionales. Qatar, segundo exportador mundial, depende de Ras Laffan Qatar. Principalmente, Asia y Europa sentirán el golpe en su suministro GNL.

Repercusiones Globales: Precios Petróleo en Alza

Los precios petróleo superaron los 100 dólares por barril tras el ataque Ras Laffan. Mercados asiáticos y europeos enfrentan escasez. Por lo tanto, el transporte y la industria pagan más. En México, esto presiona la inflación y el presupuesto energético. Por ejemplo, Pemex podría beneficiarse de ventas altas, pero el consumidor sufre.

El Estrecho de Ormuz, vital para el 20% del petróleo mundial, está bloqueado. Embarcaciones evitan la zona por riesgos. Además, refinerías en Kuwait y Arabia Saudita cerraron unidades. Debido a esto, analistas predicen una crisis energética si no hay tregua. Inicialmente, bolsas cayeron por pánico.

En nuestro país, la escalada de precios del petróleo genera presión fiscal. México importa gas y derivados. Asimismo, la CFE ajusta planes para mitigar impactos en hogares y fábricas.

México ante la Crisis: Lecciones del Golfo Pérsico

El ataque Ras Laffan obliga a México a revisar su dependencia energética. Importamos gas natural licuado de Qatar y otros. Por ejemplo, Topolobampo tenía planes de terminales GNL, pero Sempra los canceló recientemente. Esto resalta vulnerabilidades en el suministro GNL regional.

Gobierno mexicano acelera energías renovables ante volatilidad global. La presidenta Sheinbaum enfatiza autosuficiencia. Además, el parón de QatarEnergy impacta el mercado de gas en México. Por lo tanto, diversificamos fuentes para evitar alzas en gasolina y luz.

En Quintana Roo, apagones programados por CFE preocupan al sector hotelero. Debido a la crisis energética, priorizamos eficiencia. Inicialmente, remesas caen por economías afectadas. En consecuencia, políticas como el T-MEC se negocian con urgencia para blindar importaciones.

Expertos sugieren invertir en ductos y refinerías como Dos Bocas. Por ejemplo, la Secretaría de Energía mexicana promueve soberanía. Asimismo, Tamaulipas lidera producción nacional. Esto mitiga riesgos del Israel Irán lejano.

Respuestas Internacionales y Riesgos Futuros

Trump pidió 200 mil millones extras al Congreso para la guerra. Israel promete no repetir ataques a South Pars. Sin embargo, Irán advierte sin restricciones si hay más golpes. Por lo tanto, el Golfo Pérsico permanece tenso. Países europeos urgen reabrir Ormuz.

En México, seguimos de cerca esta crisis energética. La cancelación de proyectos GNL en Topolobampo obliga a replantear estrategias. Además, precios de crudo disparados benefician exportaciones petroleras. Pero el riesgo de recesión global acecha.

Otros enlaces útiles incluyen análisis sobre precios de gas y crudo en Medio Oriente. Principalmente, la Guardia Revolucionaria iraní produce misiles pese a daños. En consecuencia, la paz parece lejana.

Analistas del Golfo dudan de involucrarse más. Qatar condena ataques en Ramadán. Inicialmente, nadie imaginaba tal escala. Finalmente, el mundo pide desescalada para estabilizar energía.

Lecciones para México en Medio del Conflicto

México aprende del ataque Ras Laffan a fortalecer su sector. Pemex reduce robos en plataformas del Golfo de México. Por ejemplo, energías renovables aceleran ante volatilidad del gas natural licuado. Además, CFE emite bonos récord para invertir.

La fuerza mayor GNL de Qatar resalta contratos flexibles. En nuestro caso, diversificamos con EE.UU. y Canadá vía T-MEC. Debido a esto, evitamos picos en precios petróleo. Por lo tanto, hogares y empresas mexicanas resisten mejor.

Revista Guinda cubre estos impactos en energía nacional. El ataque Ras Laffan recuerda la fragilidad global. Sigue nuestras notas sobre política exterior y economía. Comparte si te preocupa cómo afecta tu bolsillo. Comenta tus opiniones sobre soberanía energética mexicana.

Continuar leyendo
Comenta Aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Gas Natural

Planta de GNL de Altamira recupera un tercio de su inversión en un año

Publicado

en

Planta de GNL de Altamira recupera un tercio

La apuesta energética que ya devuelve cifras

Doce meses bastaron. La planta flotante de licuefacción de gas natural ubicada en Altamira, Tamaulipas, cerró su primer año de operaciones con exportaciones por 868.2 millones de dólares —una suma que cubre cerca de un tercio del costo total del proyecto desarrollado por New Fortress Energy en alianza con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El proyecto arrancó con una inversión estimada en 1,000 millones de dólares para la primera etapa, que comprende tres plataformas elevadoras de licuefacción. Si se toma como base la expansión potencial del conjunto de plantas, la cifra escala hasta 5,500 millones de dólares. Bajo esa segunda lectura, los ingresos del primer año representan exactamente eso: un tercio del camino recorrido.Cómo opera la planta de GNL de Altamira

La terminal trabaja con tecnología de licuefacción flotante —conocida como Fast LNG— que convierte el gas natural en estado líquido para transportarlo en buques metaneros hacia mercados internacionales. Esta modalidad recorta tiempos de construcción frente a las plantas terrestres convencionales y permite ajustar capacidad sin levantar infraestructura desde cero.

El contrato entre la CFE y New Fortress Energy tiene una duración de 15 años. Durante ese periodo, los ingresos proyectados para la paraestatal mexicana llegan a los 5,730 millones de dólares —una cifra que supera con holgura el Capital Expenditure o Gasto de Capital (CAPEX) de la primera fase.

New Fortress Energy y la CFE, socios en Tamaulipas

New Fortress Energy llegó a México con un modelo que ya probó en otras regiones: instalar capacidad de licuefacción cerca de fuentes de gas barato y conectarla con mercados que pagan precios de exportación. Altamira cumple esa condición. El puerto industrial de Tamaulipas tiene acceso al gasoducto nacional y salida directa al Golfo de México, lo que abarata el traslado del producto hasta los buques.

El gas natural licuado como producto de exportación

El gas natural licuado se mueve hoy entre los energéticos con mayor crecimiento en comercio internacional. Europa diversificó proveedores tras la crisis de suministro de 2022, y Asia mantiene una demanda sostenida. México entró tarde a ese mercado, pero Altamira le abrió una ventana que hasta hace tres años no existía.

Planta de GNL de Altamira: lo que viene

El primer año fue la prueba. La planta de GNL de Altamira operó sin los tropiezos que suelen acompañar los arranques de proyectos de este tamaño. Los números lo sostienen: 868.2 millones de dólares en exportaciones no son un accidente logístico —son el resultado de una cadena que funcionó.

La pregunta que queda sobre la mesa no es si el proyecto fue viable. Es si México tiene capacidad para replicarlo antes de que el mercado global de GNL cambie de forma.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Gas Natural

Usar fracking en México podría resultar costoso

Publicado

en

Usar fracking en México podría resultar costoso

Usar fracking en México podría resultar costoso para el erario y el territorio

El gobierno de Claudia Sheinbaum abrió formalmente la puerta a extraer gas y petróleo de yacimientos no convencionales mediante fractura hidrológica. El reducir la dependencia del gas importado desde Estados Unidos, que hoy representa alrededor del 75% del consumo nacional es el motivo. Petróleos Mexicanos y la Secretaría de Energía trabajan ya en una hoja de ruta para destinar recursos a estos yacimientos como condición para cumplir metas de producción al final del sexenio.

Lo que el gobierno no detalla con la misma claridad son los números detrás de esa apuesta.

El precio de cada pozo

Cada pozo de fractura hidrológica o fracking en México puede costar entre 20 y 25 millones de dólares, según estimaciones de organizaciones ambientales y estudios especializados. Eso incluye la complejidad técnica, el número de etapas de fractura y la infraestructura de apoyo. Para comparar: en campos convencionales, Petróleos Mexicanos (PEMEX) extrae un barril a un costo que ronda los 14 o 15 dólares, muy por debajo de lo que exige cualquier proyecto de lutitas.

Además, por cada unidad de energía que se invierte en fracking, se recuperan aproximadamente cinco. En proyectos tradicionales, esa relación llega a 20. Es decir, se gasta mucho más para sacar menos.

Agua escasa, pozos sedientos

Usar fracking en México podría resultar costoso también en términos hídricos. Cada pozo consume millones de litros de agua mezclados con arena y químicos para fracturar la roca a profundidades de entre 1,000 y 5,000 metros. El problema: buena parte del potencial no convencional del país se concentra en el norte y noreste, zonas que ya cargan con estrés hídrico. Ahí, el agua compite con el consumo humano, la agricultura y la industria.

A eso se suman los riesgos documentados de contaminación en mantos acuíferos por fugas, cementaciones deficientes o manejo descuidado de las aguas de retorno, cargadas con químicos y metales. También se registran emisiones de metano y compuestos orgánicos volátiles que deterioran el aire.

Comunidades en el camino

En estados como Tamaulipas, Veracruz y la cuenca Tampico-Misantla, organizaciones como la Alianza Mexicana contra el Fracking documentaron resistencia social desde que Pemex recibió asignaciones en esas zonas. Los conflictos no son abstractos: se traducen en retrasos de proyectos, litigios, compensaciones y trabajo constante de contención. Eso también se paga.

Estudios en México describen potenciales afectaciones a la salud pública por exposición a químicos, aumento de tráfico pesado, ruido y polvo en zonas rurales. Las comunidades cercanas a proyectos similares reportan enfermedades respiratorias y dermatológicas.

Quedamos en que no, pero al final sí

Claudia Sheinbaum reconoció públicamente que el fracking es una técnica dañina y tóxica. Aun así, avaló la exploración de yacimientos no convencionales bajo el argumento de la soberanía energética. El gobierno anunció un comité científico para evaluar tecnologías de menor daño ambiental antes de activar proyectos, pero los críticos señalan que los costos estructurales no desaparecen con mejores prácticas.

Cada peso que va al fracking es un peso que no llega a infraestructura renovable, que tiene costos operativos menores, no depende del gas natural importado y reduce emisiones. Esa es la cuenta que el gobierno todavía no presenta.

¿Cuántos pozos necesitaría Pemex para mover la aguja en producción, y a qué precio por barril cerrarían esos proyectos sin subsidios?

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Gas Natural

La posibilidad de un fracking sostenible para extraer gas natural en México

Publicado

en

La posibilidad de un fracking sostenible

La posibilidad de un fracking sostenible para extraer gas natural se planteó ayer miércoles 8 de abril de 2026, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum abrió la puerta a la fractura hidráulica con una condición: que los impactos ambientales se reduzcan al máximo.

“Si vamos a hacer explotación de gas no convencional, tiene que ser de una manera sustentable”, dijo Sheinbaum en su conferencia matutina. La declaración no cerró ninguna puerta, pero sí fijó un umbral técnico que su gobierno deberá justificar ante la comunidad científica y ante quienes ya cuestionan que esa combinación sea viable.

Un comité decide en dos meses

La presidenta anunció la creación de un comité de especialistas nacionales e internacionales con un encargo concreto: determinar si existen métodos de fractura hidráulica que no provoquen los daños de esquemas anteriores. El grupo tiene alrededor de dos meses para entregar recomendaciones técnicas y económicas.

Lo que el gobierno pone sobre la balanza son cuatro ajustes operativos: usar agua salobre o de mar en lugar de agua dulce para las inyecciones; reciclar el agua empleada en los pozos; sustituir los químicos tradicionales por sustancias menos agresivas, incluso orgánicas; y aplicar estándares de monitoreo más estrictos. Ninguno de esos cambios elimina la técnica, pero el gobierno los presenta como suficientes para hablar de fracking con otro perfil ambiental.

La posibilidad de un fracking sostenible frente a la dependencia del gas

El trasfondo es una cifra que Pemex expuso en la misma conferencia: México importa alrededor del 75% del gas que consume, la mayor parte desde Texas. Reducir esa dependencia es el eje de la estrategia de gas natural hacia 2030, que proyecta elevar la producción total hasta más de 8,600 millones de pies cúbicos diarios en una década para acercarse al consumo nacional actual de 9,000 millones.

En meses anteriores, el titular de CENAGAS, Cuitláhuac García, estableció la certeza técnica de un fracking menos agresivo. El Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) administra la red de transporte que hoy mueve buena parte de ese gas importado; cualquier aumento sostenido en producción propia reordenaría los flujos que ese organismo opera. La Cuenca de Burgos, que se extiende entre Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, concentra las reservas de gas no convencional más estudiadas del país y sería el territorio más probable para las primeras pruebas.

Lo que dicen quienes no están convencidos

Organizaciones ambientales y varios especialistas citados en prensa rechazan que la técnica admita un adjetivo verde. Señalan que aunque cambien los insumos (agua salobre, químicos orgánicos) los riesgos a acuíferos, las emisiones fugitivas de metano, los sismos inducidos y las afectaciones sociales no desaparecen: se reducen en el mejor de los casos, pero no se cancelan.

El fracking, dicen, sigue siendo intensivo en recursos y produce impactos acumulativos que ningún protocolo de monitoreo borra del mapa. Sheinbaum no respondió directamente a esas objeciones; delegó la respuesta al comité.

Renovables no salen de la ecuación

La presidenta insistió en que el giro hacia el gas no convencional no abandona la apuesta por energías limpias. Su gobierno prometió seguir incrementando la capacidad renovable y reducir el uso de combustóleo en la generación eléctrica. El gas, en su lectura, es un puente hacia la soberanía energética mientras las renovables escalan.

Si el comité avala algún modelo técnico, la decisión formal llegará en poco más de dos meses. Hasta entonces, la pregunta queda sin respuesta concreta: ¿qué tan sostenible puede ser un método que fractura roca para soltar gas?

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Tendencia