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Ecología

Proyecto australiano captura CO2 y lo convierte en turbosina

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Proyecto australiano captura CO2 y lo convierte

Proyecto australiano captura CO2 y lo convierte en turbosina apunta a cambiar la forma en que vuela la aviación comercial en las próximas décadas. En lugar de ver las chimeneas industriales como un problema eterno, científicos y empresas en Australia empiezan a tratarlas como minas de carbono para fabricar combustible de avión con una huella mucho más baja.

Cómo un proyecto convierte humo en combustible

El Proyecto australiano captura CO2 y lo convierte en turbosina tiene uno de sus núcleos en la RMIT University, donde un grupo de investigadores diseñó un sistema que captura bióxido de carbono (CO2) directamente de gases de escape y lo transforma en compuestos que la industria ya utiliza para producir combustibles líquidos. En vez de separar la captura y la conversión en varias etapas lentas y costosas, el reactor de RMIT comprime el proceso en un solo paso, lo que recorta consumo energético y elimina la necesidad de corrientes de CO2 ultra puras.

Esta apuesta no entrega turbosina lista para usar, pero sí alimenta cadenas de valor conocidas: a partir de esos bloques químicos, procesos como la síntesis Fischer‑Tropsch pueden producir turbosina sostenible (SAF) con características similares al combustible fósil, pero con un ciclo de carbono mucho más contenido. La idea es instalar módulos compactos cerca de plantas industriales, refinerías o complejos energéticos, donde hoy el CO2 sale sin freno a la atmósfera, y “enganchar” una parte de esas emisiones para transformarlas en insumos de alto valor que regresan a la economía.

UNSW y la ruta del e‑SAF

Mientras RMIT exprime los gases industriales, la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) trabaja sobre otro frente igual de ambicioso: un electrolizador que toma CO2, agua y electricidad renovable para generar moléculas que sirven de base a combustibles sintéticos. Este sistema se conecta también a la vía de Fischer‑Tropsch, pero suma una pieza decisiva para el futuro: el hidrógeno verde como compañero del carbono capturado.

El Proyecto australiano captura CO2 y lo convierte en turbosina, visto desde UNSW, se apoya en este tipo de celdas electroquímicas que permiten “empaquetar” energía solar o eólica dentro de combustibles líquidos. De ahí surge el e‑SAF, un combustible de aviación sintético que copia el desempeño de la turbosina convencional, pero con un origen distinto: aire, agua limpios. Para la aviación de largo alcance, donde la electrificación plena luce lejana, este tipo de combustible aparece como una de las pocas salidas realistas para recortar emisiones manteniendo vuelos de largas distancias.

El papel de la agencia CSIRO y la industria

Ninguno de estos desarrollos avanza solo. La agencia australiana CSIRO armó una hoja de ruta específica de combustibles de aviación que ordena tecnologías, escalas y materias primas: biomasa, residuos urbanos, aceites usados, hidrógeno verde y CO2 capturado. Con esa cartografía técnica, el país busca levantar una industria propia de SAF y no depender por completo de importaciones en un mercado que se va a tensar a medida que más aerolíneas busquen alternativas.

El documento de CSIRO perfila escenarios en los que Australia combina plantas basadas en residuos agrícolas con unidades que usan CO2 de fuentes industriales o captura directa de aire. El resultado no es sólo un combustible más limpio: también un nuevo uso para infraestructuras existentes, desde oleoductos hasta terminales de almacenamiento, que podrían reconvertirse para mover productos sintéticos con menor huella.

Un cambio de mentalidad para la aviación

Detrás de estos proyectos late un problema tozudo: la aviación emite mucho y tiene pocas salidas tecnológicas maduras para vuelos intercontinentales. Los prototipos eléctricos o de hidrógeno siguen lejos de cubrir rutas de 10 o 15 horas, así que el combustible líquido sigue en el centro del tablero. En ese contexto, convertir el CO2 en materia prima deja de sonar a truco de laboratorio y se vuelve una jugada pragmática para un país que ya siente la presión climática y, al mismo tiempo, busca blindar su seguridad energética.

El giro es cultural y económico: el carbono deja de ser sólo un residuo que se esconde bajo tierra y se convierte en material de trabajo para una generación de ingenieros que ensamblan reactores compactos junto a chimeneas y aeropuertos. Falta ver hasta dónde llegan estos pilotos, cuánto cuestan y qué tan rápido pueden escalar, pero la dirección está trazada y ya mueve inversiones, alianzas con fabricantes de aviones y nuevos marcos regulatorios en Australia y fuera de ella.

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Ecología

PROFEPA realiza clausuras en áreas protegidas del Edomex

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PROFEPA realiza clausuras en áreas protegidas del Edomex

Operativo en tres municipios del Estado de México

Tres sitios dentro del Estado de México amanecieron con sellos de clausura. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) respondió a denuncias ciudadanas e inspeccionó zonas en los municipios de Toluca, Texcalyacac y Temascaltepec, todas dentro de Áreas Naturales Protegidas (ANP), espacios que la ley reserva y protege de la actividad humana sin permiso. En los tres casos, los inspectores encontraron obras y actividades en curso sin ninguna autorización de impacto ambiental emitida por SEMARNAT. La respuesta fue inmediata: clausura total temporal y apertura de procedimientos administrativos.

Lo que encontraron los inspectores

No fue una sola infracción. Cada sitio escondía un tipo distinto de daño.

En uno de los predios, operaba un banco de extracción que sacaba materiales pétreos —rocas, grava, arena— directamente de un área bajo protección federal. Alguien construyó un paso rústico que torció el cauce natural de un cuerpo de agua en otro predio, rompiendo el flujo hídrico que alimenta la zona. Por su parte, en el tercer sitio, maquinaria pesada abrió una zanja para instalar una red hidráulica sin que nadie tramitara los permisos correspondientes.

Además, en otro de los predios, además, los inspectores aseguraron de forma precautoria un generador eléctrico, que quedó bajo resguardo de los bienes comunales del lugar.

PROFEPA realiza clausuras: qué sigue para los responsables

Cuando PROFEPA realiza clausuras en áreas protegidas del Edomex, la colocación de sellos no es el final del proceso, sino el comienzo. Los procedimientos administrativos abiertos pueden derivar en multas, órdenes de restauración del sitio dañado, reparación del daño ambiental y, si los hechos configuran delitos, en denuncias penales.

Sin embargo, el eje central de las infracciones es uno: ninguno de los tres sitios contaba con la autorización en materia de impacto ambiental o cambio de uso de suelo que debe emitir SEMARNAT para cualquier obra dentro de una zona protegida. Sin ese permiso, toda intervención, por menor que parezca, se considera ilegal.

Áreas protegidas bajo mejores esquemas de protección

Este operativo en el Estado de México se suma a una cadena de acciones que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y PROFEPA han sostenido en distintos puntos del país. En marzo pasado, un operativo nacional que abarcó 41 áreas protegidas terminó con 17 clausuras por actividades sin autorización. El patrón se repite: denuncias ciudadanas, inspecciones, sellos.

Lo que cambia es el tipo de actividad y la magnitud del daño. Extraer piedra, desviar agua o abrir zanjas con retroexcavadora dentro de una ANP no son infracciones menores. Cada una altera ecosistemas que llevan décadas bajo esquemas de protección.

Los sellos ya están puestos. Las excavadoras, detenidas.

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Ecología

IPN instala sensores de sargazo en Quintana Roo para detectar gases

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IPN instala sensores de sargazo en Quintana Roo

El Instituto Politécnico Nacional instaló sensores de sargazo en Quintana Roo para detectar gases tóxicos y prevenir daños a la salud. El Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo colocó cuatro estaciones en Playa del Carmen, Cancún, Akumal y Mahahual. Este sistema ofrece alerta temprana sargazo a autoridades y población sobre riesgos en playas Quintana Roo.

Detalles de las estaciones de monitoreo sargazo

Los sensores sargazo Quintana Roo vigilan concentraciones de gases generados por la descomposición de esta macroalga. La investigadora Norma Patricia Muñoz Sevilla explicó que las estaciones miden compuestos como gases amoniaco sulfhídrico (amoniaco y ácido sulfhídrico, sustancias tóxicas liberadas durante la putrefacción). Estas se ubican en puntos estratégicos de las costas caribeñas.

El proyecto busca reducir impactos en la salud de quienes transitan por playas Quintana Roo. Muñoz Sevilla detalló que el sistema emite reportes para decidir medidas como restringir el acceso a zonas afectadas. Por ejemplo, cuando los niveles superan umbrales seguros, se activa la alerta para evacuar áreas de riesgo.

Además, el monitoreo sargazo opera de forma continua las 24 horas. Esto permite datos en tiempo real sobre concentraciones tóxicas. La investigadora enfatizó que estas estaciones usan tecnología precisa para captar variaciones diarias en la calidad del aire costero.

Las cuatro estaciones ya están activas desde hace semanas. Cada una envía información a un centro de control centralizado en el IPN. De esta manera, se genera un mapa de riesgos actualizado para todo Quintana Roo.

Inspiración en modelo internacional exitoso

La red de sensores sargazo Quintana Roo se basa en un sistema de la isla de Martinica, en el Caribe francés. Allí, un modelo similar emite reportes diarios sobre condiciones de playas afectadas por sargazo. Muñoz Sevilla señaló que esta experiencia demostró cómo la información oportuna reduce riesgos para la población.

En Martinica, las alertas han mejorado la toma de decisiones en turismo y salud pública. Por lo tanto, el IPN adapta esa metodología al contexto mexicano. Esto incluye calibración de sensores para climas tropicales como el de Quintana Roo.

El IPN sensores incorporan ajustes locales, como medición de humedad alta en costas. Además, integran datos meteorológicos para predecir picos de emisión de gases. Así, se anticipan arribazones masivas de sargazo.

Muñoz Sevilla destacó que el éxito en Martinica radica en la accesibilidad de los datos. Reportes se comparten vía apps y sitios web públicos. En Quintana Roo, se planea replicar esto para beneficio de hoteleros y pescadores.

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Riesgos documentados para la salud sargazo

Estudios del IPN han registrado efectos como dolores de cabeza, mareos y desvanecimientos en personas expuestas a gases tóxicos sargazo. Estas conclusiones provienen de encuestas a habitantes y trabajadores costeros en Quintana Roo. La investigadora Muñoz Sevilla informó que la exposición breve ya causa malestares agudos.

Grupos vulnerables enfrentan mayores peligros. Niños, adultos mayores y pacientes con enfermedades respiratorias sufren impactos más severos. Por ejemplo, el amoniaco irrita vías respiratorias, mientras el ácido sulfhídrico provoca náuseas intensas.

El monitoreo sargazo prioriza a recolectores de sargazo, quienes pasan horas cerca de acumulaciones. Estos trabajadores inhalan concentraciones altas diariamente. La alerta temprana permite rotar turnos o suspender labores en picos tóxicos.

Comunidades cercanas a playas Quintana Roo también se benefician. Familias en Akumal y Mahahual evitan caminatas en horarios críticos. Muñoz Sevilla recomendó ventilación natural y uso de mascarillas en zonas afectadas.

Para profundizar en problemáticas costeras en la región, consulta accidentes en Playa del Carmen.

Arribo anticipado del sargazo 2026

El sargazo suele llegar al Caribe mexicano en marzo, pero en 2026 se adelantó a enero. Muñoz Sevilla prevé que supere las 37 millones de toneladas de 2025. Esto se debe al cambio climático y mayor nutrientes en el océano.

Un gran cinturón de sargazo en el Atlántico impulsa estas masas hacia Quintana Roo. Por lo tanto, el sargazo Quintana Roo intensifica su impacto en turismo y ecosistemas. Las sensores sargazo Quintana Roo son cruciales para esta temporada.

La investigadora explicó que temperaturas oceánicas elevadas aceleran la proliferación algal. Además, ríos con fertilizantes contribuyen al fenómeno. En consecuencia, playas como Cancún enfrentan acumulaciones récord.

Autoridades hoteleras ya coordinan con el IPN. Por ejemplo, Sheinbaum pide ayuda a hoteleros contra sargazo en Quintana Roo. Esto complementa el monitoreo técnico con acciones de recolección.

El adelanto de 2026 obliga a fortalecer alerta temprana sargazo. Sensores detectan picos tempranos, dando tiempo para limpiar costas antes de fines de semana turísticos.

Antecedentes del proyecto desde 2022

El iniciativa comenzó en 2022, cuando el IPN identificó la necesidad de datos científicos sobre gases tóxicos sargazo. En 2023, un estudio en 12 puntos de Quintana Roo definió ubicaciones óptimas para estaciones. Ese trabajo reveló altos niveles de arsénico en sargazo.

Muñoz Sevilla recomendó evitar usos directos del alga contaminada. En su lugar, priorizar producción de biogás (proceso anaeróbico que convierte materia orgánica en energía). Esto mitiga riesgos sanitarios y genera beneficios económicos.

El estudio de 2023 mapeó zonas de mayor acumulación en playas Quintana Roo. Datos guiaron la instalación actual en Playa del Carmen, Cancún, Akumal y Mahahual. Así, el proyecto evoluciona de diagnóstico a operación continua.

Funcionamiento técnico de los IPN sensores

Los IPN sensores emplean electrodos selectivos para gases amoniaco sulfhídrico. Estos detectan concentraciones por debajo de 10 partes por millón, umbral de alerta inicial. Datos se transmiten vía satélite a servidores del Politécnico.

El sistema integra inteligencia artificial básica (algoritmos que predicen tendencias basados en patrones históricos). Por ejemplo, correlaciona viento y temperatura con emisiones. Esto eleva precisión del monitoreo sargazo.

Cada estación cuesta alrededor de lo equivalente a equipo de laboratorio avanzado, pero opera con bajo mantenimiento. Paneles solares aseguran autonomía en playas remotas. Técnicos del IPN calibran mensualmente para fiabilidad.

Muñoz Sevilla detalló que umbrales de riesgo se basan en normas internacionales de la OMS. Niveles altos activan protocolos: amarillo para precaución, rojo para cierre total de playa.

Beneficios para turismo y economía local

El sargazo Quintana Roo afecta hoteles y prestadores de servicios en temporada alta. Con alerta temprana sargazo, se evitan cancelaciones masivas. Turistas reciben apps con mapas de playas seguras.

Trabajadores recolectores ganan seguridad laboral. Rotaciones evitan exposición crónica, reduciendo bajas médicas. Comunidades pesqueras protegen su salud diaria cerca de acumulaciones.

El proyecto fomenta colaboración con Semarnat, que incorpora buques recolectores. Juntos, sensores guían rutas de limpieza eficiente. Esto minimiza costos y maximiza cobertura en Quintana Roo playas.

Estadísticas preliminares muestran 20% menos incidentes de salud en zonas pilotadas. Esto valida la expansión planeada a más puntos costeros en 2026.

Impacto en grupos vulnerables y recomendaciones

La salud sargazo preocupa especialmente a niños y ancianos en colonias costeras. Exposición prolongada agrava asma y bronquitis. Sensores permiten cierres selectivos, protegiendo escuelas y asilos cercanos.

Muñoz Sevilla aconseja evitar playas con olor fuerte a huevos podridos, señal de ácido sulfhídrico. Usar guantes y mascarillas N95 para recolectores. Hidratación constante contrarresta deshidratación por irritación.

Pacientes respiratorios deben consultar médicos ante alertas rojas. El IPN planea campañas educativas con Protección Civil. Esto integra sensores sargazo Quintana Roo a planes locales de emergencia.

Enlaza con temas ambientales en la región vía riesgos ecológicos en Quintana Roo.

Expansión futura y retos del sargazo 2026

Para 2026, el IPN busca agregar ocho estaciones más en Tulum y Cozumel. Esto cubrirá el 80% de playas Quintana Roo turísticas. Financiamiento proviene de fondos federales para cambio climático.

Retos incluyen tormentas que dañan equipos y presupuestos limitados. Sin embargo, datos de 2025 validan inversión. Se esperan alianzas con universidades caribeñas para red regional.

El sargazo 2026 podría romper récords por El Niño persistente. Sensores serán clave para mitigar crisis. Autoridades estatales ya capacitan personal en interpretación de alertas.

Proyectos complementarios exploran biogás de sargazo limpio. Esto convierte problema en recurso renovable, beneficiando energía local.

En Cambio Diario sigue de cerca innovaciones como estos sensores sargazo Quintana Roo que protegen la salud y el turismo. Comparte esta nota si te interesa el monitoreo ambiental en el Caribe mexicano y déjanos tu opinión en comentarios.

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Ecología

Juez ordena a Profepa frenar daños por derrame

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Juez ordena a Profepa frenar daños por derrame

Juez ordena a Profepa frenar daños por derrame

Un juez de distrito concedió una suspensión provisional que ordena a Profepa y autoridades responsables llevar a cabo acciones inmediatas para contener y remediar los daños irreparables al medio ambiente ocasionados por el derrame de hidrocarburos en zonas costeras de Veracruz y Tabasco. La medida cautelar, otorgada por el Juzgado Cuarto de Distrito en materia Administrativa, representa un paso decisivo en la protección ambiental de la región tras semanas de contaminación costera que ha afectado cientos de kilómetros de litoral mexicano.

Suspensión provisional ordena acciones inmediatas

El apoderado legal de la Asociación Civil “En el Corazón está el Cambio” promovió el recurso el 27 de marzo ante el Juzgado Cuarto de Distrito, reclamando la omisión de Profepa en iniciar procedimientos de responsabilidad ambiental. La organización exigió que se formulara de oficio la denuncia inmediata ante el Ministerio Público respecto al hallazgo de hidrocarburos en zonas costeras. Además, solicitó la creación de juzgados especializados en materia ambiental y la ejecución del Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos.

El juez Ulises Oswaldo Rivera González reconoció la gravedad de la situación ambiental. Señaló que “es un hecho notorio la existencia de un derrame de hidrocarburos en playas del Golfo de México” y que existe interés legítimo en su contención y remediación. La suspensión provisional obliga a las autoridades a rendir un informe detallado en un plazo de 48 horas sobre las acciones que están realizando para cumplir con la medida cautelar.

Daños ambientales documentados en la región

El derrame de hidrocarburos se originó en marzo de 2026 por una fuga en la infraestructura de producción y transporte operada por Petróleos Mexicanos en la región marina de Ku-Maloob-Zaap, en la Sonda de Campeche. Las corrientes marinas y condiciones meteorológicas favorecieron la dispersión del crudo, permitiendo que la mancha alcanzara el litoral de Veracruz y posteriormente zonas de Tabasco. Organizaciones ambientales como Greenpeace México han documentado una cobertura desigual en las labores de limpieza, con múltiples sitios atendidos principalmente por comunidades locales.

Pescadores y autoridades locales han reportado la presencia de chapopote en diversas playas. Habitantes de municipios indígenas del sur de Veracruz, incluyendo Pajapan, Tatahuicapan y Mecayapan, se manifestaron exigiendo indemnización, atención a la salud y restauración de ecosistemas dañados. Se han documentado tortugas muertas y peces contaminados, evidencia clara del impacto en la fauna acuática de la región.

Extensión del derrame de hidrocarburos supera 900 kilómetros

La extensión del litoral afectado por la presencia de hidrocarburos se incrementó significativamente a alrededor de 900 kilómetros de costa. Hasta finales de marzo, organizaciones civiles habían documentado contaminantes frente a las costas de Campeche, Tabasco y Veracruz en una extensión de 630 kilómetros. Sin embargo, en los últimos días se registró presencia de estos materiales en playas de Tamaulipas, ampliando el área de impacto ambiental.

Entre el 19 y 21 de febrero se detectó contaminación desde Cantarell y el campo petrolero Abkatún desplazándose al oeste. Posteriormente, académicos documentaron presencia de hidrocarburos entre el 25 de febrero y el 1 de marzo en una extensa zona marina frente a costas de Tabasco y Veracruz con contacto evidente en la costa. Del 16 al 22 de marzo se observó presencia de contaminantes a lo largo de la costa de Veracruz, alcanzando la costa de Tuxpan.

Respuesta gubernamental y labores de contención

Las autoridades federales han desplegado más de 3 mil 300 elementos en las labores de atención del derrame. Se han recolectado más de 889 toneladas de hidrocarburo mediante operaciones marítimas y aéreas, incluyendo sobrevuelos de reconocimiento en Cantarell y muestreo con cadena de custodia. El operativo se mantiene activo en 48 playas de Veracruz, Tabasco y Campeche, con 32 playas que ya no presentan arribazón de hidrocarburos como resultado de los trabajos de limpieza y contención.

El gobierno federal anunció la creación de un Observatorio Permanente para el Golfo de México, operando bajo un modelo de colaboración entre comunidad científica, iniciativa privada y gobierno. Este observatorio generará información en tiempo real sobre cambio climático, biodiversidad y riesgos ambientales. Continúan acciones de apoyo a comunidades pesqueras afectadas en el sur de Veracruz y Tabasco, además de monitoreo ambiental en manglares, áreas naturales protegidas, sitios de anidación de tortugas y arrecifes de coral.

Investigación penal y responsabilidades pendientes

Diputados del Partido Acción Nacional presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República por el derrame de petróleo. El delito ambiental podría alcanzar una pena de hasta 20 años de prisión si se comprueba que está relacionado con el llamado “huachicol marítimo”. La denuncia se basa en que, por acción u omisión, funcionarios de Pemex hayan permitido, tolerado o encubierto los hechos que derivaron en el derrame tóxico a las aguas mexicanas.

Expertos han señalado la existencia de un posible “encubrimiento” en torno al derrame, que tendría implicaciones legales penales y administrativas. Se han documentado reportes de la Marina sobre un buque operando en la Sonda de Campeche con su sistema de identificación apagado, comportamiento que coincide con prácticas vinculadas al robo de combustible. Esto abre una línea preocupante sobre la posible conexión entre el derrame y actividades ilegales toleradas o no controladas por las autoridades.

Audiencia constitucional determinará suspensión definitiva

El próximo 10 de abril se llevará a cabo la audiencia constitucional donde el juez Ulises Oswaldo Rivera González determinará la suspensión definitiva de los actos reclamados. En esta audiencia, se evaluará si la medida cautelar debe mantenerse de forma permanente, obligando a las autoridades a cumplir integralmente con las acciones de remediación ambiental. El magistrado consideró que la suspensión “no afectaría el orden público y el interés social”, pues no hay datos que permitan afirmar que la medida podría causar daño significativo a la colectividad.

El juez reconoció que cualquier persona está interesada en la contención y remediación de daños ambientales, en tanto que la contaminación costera puede repercutir directamente en la salud y bienestar de la población. Esta perspectiva amplía el concepto de legitimación activa en materia ambiental, permitiendo que organizaciones civiles y ciudadanos promuevan acciones legales para proteger el medio ambiente del Golfo de México. La decisión judicial representa un precedente importante en la defensa de derechos ambientales en México.

El derrame de hidrocarburos en Veracruz y Tabasco ha generado una respuesta legal sin precedentes, con la suspensión provisional ordenada por el juzgado marcando un punto de inflexión en la protección ambiental de la región. La orden de Profepa para frenar y remediar daños refleja la presión creciente de organizaciones civiles y autoridades judiciales sobre la necesidad de acciones inmediatas. Energía y Ecología continúa monitoreando los desarrollos de este caso crucial para el futuro ambiental del Golfo de México. Comparte esta información con tu comunidad y mantente atento a los resultados de la audiencia del 10 de abril, que podría determinar medidas definitivas de protección ambiental para nuestras costas.

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