Energía
Profundizan el rescate de la CFE
La IP es bienvenida al mercado eléctrico, siempre y cuando aporten, sostuvo el director de la empresa estatal
Con la Reforma Energética, la electricidad se consideró un negocio y no un derecho humano, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fue usada como trampolín para ceder el mercado eléctrico a intereses privados, fue obligada a comprar electricidad y subsidiar competidores, con la clara intención de desmantelar su infraestructura y condenarla a la chatarrización, aseguró el director general de la CFE, Manuel Bartlett Díaz.
Ante las Comisiones Unidas de Energía e Infraestructura de la Cámara de Diputados, como parte del ejercicio de rendición de cuentas del Segundo Informe de Gobierno, el titular de la CFE informó sobre las acciones que se han implementado para revertir su deterioro deliberado a partir de la instrucción presidencial para rescatarla.
Estas acciones consistieron en fortalecer a la Gerencia de Abastecimientos de la Dirección de Administración; reestructurar el modelo de contratación; impulsar a la filial CFEnergía; justicia laboral en el CCT 2020-2022; implementar un programa anticorrupción, creación de la empresa Internet para Todos, entre otras.
Lo más importante, refirió Bartlett Díaz a las y los diputados, es el apoyo que la CFE otorga a la población durante esta crisis sanitaria, donde se firmó un acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para no subir a los usuarios con tarifa doméstica de bajo consumo a tarifa DAC, aquella que no cuenta con subsidio, y que le han generado a la empresa pérdidas por 8 mil millones de pesos, evitando la migración de 6.4 millones de clientes a la tarifa de alto consumo.
En ese sentido cuestionó a los legisladores: “los privados estuvieron ganando tranquilamente recursos en la pandemia sin aportar absolutamente nada”, entonces “¿no es este un ejemplo de la necesidad imperiosa de que los mexicanos tengamos una empresa mexicana con objetivos sociales?”. México no se ha quedado sin electricidad como resultado de los efectos de la pandemia, recalcó.
Respondiendo a los cuestionamientos sobre la situación financiera de la empresa, informó que, en el primer semestre del 2020, los ingresos de la CFE fueron por 260 mil millones de pesos, situándola como una de las empresas más grandes del país. En el mismo periodo, generó un flujo de operación (utilidad de operación más depreciación) por 97 mil mdp; y su flujo de operación, después de gastos financieros y antes de impuestos, fue de 65 mil millones de pesos.
A junio de 2020, su capital contable, patrimonio de la CFE, fue de 556 mil mdp, representando una rentabilidad financiera del 23% anualizado después de gastos financieros y antes de impuestos; los activos totales a junio del 2020 fueron de 2.2 billones de pesos, cifras que desacreditan los señalamientos que indican su bancarrota o su deuda impagable.

“Que inviertan pero que no vengan a saquear”
“La CFE no está en contra de las energías limpias”, está en contra de la preferencia en el despacho de la energía de empresas privadas sobre las nacionales; como ejemplo, citó el director general de la CFE, el caso de las presas del río Grijalva, hidroeléctricas que generan energía limpia pero que están paradas debido a la actual política energética.
“Sí estamos a favor de la energía limpia, tenemos Laguna Verde, la geotermia e impulsamos un mecanismo para repotenciar las hidroeléctricas. No estamos en contra de la inversión privada, estamos en contra de subsidiarla”, precisó a la bancada panista ante sus cuestionamientos, y la energía eólica y solar tiene que ser respaldada por las plantas de generación convencional hasta que se desarrollen mecanismos para su almacenamiento y posterior uso.
Tras la polémica suscitada por la carta de congresistas estadounidenses, donde alertan sobre el riesgo de las inversiones extranjeras en México, aclaró que su molestia es porque no podrán estar en el mercado eléctrico mexicano a través de contratos leoninos y abusivos contra la CFE.
La participación de la iniciativa privada es bienvenida, siempre y cuando se instalen en el país para aportar y no saquear con contratos y cláusulas ventajosas, que han motivado la renegociación con aquellas empresas, como Iberdrola.
Las compras de carbón responden a una necesidad absoluta de la región carbonífera de Coahuila al ser la única fuente de trabajo, lo que implica reactivar la economía y las dos carboeléctricas de la CFE con un despacho permanente y una adquisición bajo los principios de cero corrupción, cero coyotaje, preferencia a pequeños productores, honestidad y precios justos. La generación con carbón representa solo el 4%.
Presupuesto y proyectos de generación
Con la recuperación económica en 2021 se tendrá una mayor demanda de energía eléctrica, que ayudaría a superar la meta presupuestada de 450 mil millones de pesos de ingresos propios, con esto mejorará la rentabilidad de la empresa, se invertiría en recuperar espacios en el mercado de generación y la CFE se hará de recursos adicionales, a través de nuevos mecanismos de financiamiento, procurando que la mayoría de los nuevos proyectos de inversión puedan ser autofinanciables.
Se impulsará el parque de generación, el mantenimiento y se repotenciarán centrales, como las hidroeléctricas, se realizará una reducción de costos en toda la cadena de generación y servicios, concentrándose en el gasto corriente y no en los programas de inversión.
A mediano plazo se busca garantizar el suministro en áreas tradicionalmente deficitarias como las penínsulas de Baja California y Yucatán. Y a largo plazo, defender su rol como actor principal del sector eléctrico, vigilante de los objetivos sociales, lo cual se traducirá en mantener una posición de cuando menos el 54 por ciento de la generación de la electricidad en México.
La CFE es una empresa nacional poderosa, que tiene que hacer mucho más con menos presupuesto y no limitarse, es la encargada de llevar electricidad a todo el país, es una empresa que acepta la participación de la iniciativa privada pero con piso parejo.
Energía
PEMEX y Petrobras firman un memorando de entendimiento

Diversas fuentes oficiales y periodísticas coinciden, se trata de un acuerdo de entendimiento o memorando de entendimiento entre PEMEX y Petrobras. La presidenta Claudia Sheinbaum ha descrito reiteradamente que se firmará “un acuerdo de entendimiento” en junio de 2026, orientado a la exploración de aguas profundas y a la eventual explotación mixta en el Golfo de México.
Análisis sectoriales especializados precisan que se concretó un Memorándum de Entendimiento (MoU) enfocado en cooperación técnica, transferencia tecnológica y estudios conjuntos, y subrayan que el instrumento es no vinculante en términos comerciales hasta que se deriven contratos posteriores. Medios como Imagen del Golfo detallan que el convenio es un MoU de cooperación que no supone privatización ni integración empresarial, sino un marco para compartir conocimientos y tecnologías.
Alcances técnicos: aguas profundas, campos maduros y biocombustibles
El eje central del MoU es abrir un canal formal de cooperación en exploración y producción en aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México, aprovechando la experiencia de Petrobras, considerada líder mundial en este segmento. La mandataria mexicana ha insistido en que busca aprovechar metodologías brasileñas para perforar en tirantes superiores a 500 metros y analizar el potencial remanente en yacimientos como Cantarell.
Un segundo pilar es la optimización de campos maduros mediante técnicas de recuperación secundaria y terciaria que Petrobras ya aplica en Brasil para encontrar petróleo a mayor profundidad debajo de yacimientos agotados en apariencia. El análisis de Energy News México destaca que el MoU se concentra precisamente en aguas profundas/ultraprofundas del Golfo y en la optimización de campos maduros, con potencial de detonar entre 8,000 y 15,000 millones de dólares de inversión offshore incremental hacia 2030, sujeto a que se concreten contratos derivados.
De forma complementaria, tanto las declaraciones oficiales como la prensa económica señalan posibles colaboraciones en refinación, gas natural y biocombustibles, particularmente biodiésel y etanol a partir de caña, en línea con la agenda más amplia de energía y transición que dialogan México y Brasil.
Declaraciones del gobierno mexicano
En conferencias matutinas, Claudia Sheinbaum ha explicado que el acuerdo se firmaría en junio de 2026, tras una propuesta directa del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva para una alianza PEMEX–Petrobras en el Golfo de México. Sheinbaum ha insistido en que Petrobras es “experto en exploración y producción de aguas profundas” y en una técnica particular para analizar si en campos maduros, como Cantarell, existen reservas a mayor profundidad.
La plataforma oficial Proyectos México recoge la mención de la conferencia del 2 de junio de 2026, donde la presidenta reitera que se va a firmar un acuerdo con Petrobras precisamente por su especialización en aguas profundas y en la revalorización de campos maduros. En la cobertura de Bloomberg Línea, se confirma que el gobierno prevé firmar en junio un acuerdo de entendimiento sobre exploración de aguas profundas, como respuesta a la caída de producción de PEMEX y la necesidad de reponer reservas.
En notas previas, como las de El País y otros medios nacionales, se documenta que desde marzo la mandataria analizaba la propuesta de Lula para una alianza estratégica PEMEX–Petrobras en aguas profundas del Golfo, con visitas técnicas programadas en abril y mayo para evaluar la viabilidad. Esta secuencia refuerza que el MoU es la formalización de un proceso de acercamiento político y técnico que inició meses antes.
Visión desde Petrobras y el lado brasileño
Del lado brasileño, la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, ha detallado en medios que se prevé firmar un memorando de entendimiento y acuerdos de confidencialidad con PEMEX. Según sus declaraciones, esto permitiría iniciar estudios conjuntos en áreas de tecnología, exploración, producción y refinación, con la visita del director de PEMEX a Brasil para formalizar estos primeros instrumentos.
Coberturas de medios brasileños señalan que Petrobras espera cerrar el memorando con PEMEX “aún este mes de junio”, destacando que el documentos listará diversas áreas de cooperación, intercambio de datos y evaluación de nuevas oportunidades de negocios. Informes económicos apuntan a que la alianza se inscribe en una estrategia de Petrobras para aprovechar la mayor demanda global de crudo y derivados, diversificando sus socios en América Latina.
En conjunto, la narrativa brasileña confirma que el primer paso es un MoU acompañado de acuerdos de confidencialidad, indispensable para compartir información técnica sensible y evaluar proyectos sin compromisos comerciales inmediatos.
Naturaleza jurídica y límites actuales del MoU
Hasta la fecha de las notas consultadas, no hay referencia pública a un texto íntegro del convenio disponible en Gaceta Parlamentaria, Diario Oficial de la Federación o anexos públicos de comunicados oficiales. Los medios y fuentes oficiales hablan del memorando “a firmar” o “recién firmado”, pero no enlazan a la versión PDF ni a anexos técnicos.
Especialistas citados en análisis sectoriales subrayan que el instrumento es un Memorándum de Entendimiento: no es un contrato de operación conjunta, ni una joint venture accionaria, ni implica cesión de campos. Se trata de un marco de cooperación no vinculante que establece objetivos generales, áreas de trabajo y mecanismos de intercambio de personal y metodologías, cuya materialización exige contratos específicos posteriores, sujetos a aprobación de autoridades como CNH y SENER.
Además, algunas notas destacan que el MoU es confidencial en su fase inicial, especialmente en lo relativo a intercambio de datos sísmicos, información geológica y términos de posibles esquemas de explotación mixta. Por ello, es probable que solo cuando se deriven contratos concretos (servicios técnicos, farm-ins, contratos mixtos) se publiquen expedientes con mayor detalle en los canales regulatorios mexicanos.
Implicaciones para el offshore mexicano hacia 2030
Según el análisis de Energy News México, la firma del MoU llega en un momento en que la producción de hidrocarburos líquidos de PEMEX ronda 1.61 millones de barriles diarios (enero–octubre 2025), por debajo de la meta de 1.8 millones al 2030 fijada en su Plan Estratégico 2025–2030. El documento sostiene que la cooperación con Petrobras puede destrabar entre 8,000 y 15,000 millones de dólares de inversión offshore incremental al 2030, siempre que el MoU se traduzca en contratos operativos efectivos.
El mismo análisis estima un potencial de producción incremental atribuible a proyectos habilitados por la tecnología de Petrobras de entre 150,000 y 230,000 barriles diarios hacia 2030, aproximadamente 10–15% de la meta nacional de producción. Áreas como el Cinturón Plegado Perdido (proyecto Trión y descubrimientos contiguos), Campeche Oriente y campos maduros como Cantarell y Ku‑Maloob‑Zaap aparecen como los principales beneficiarios.
La cooperación se alinearía con el uso del vehículo de inversión de 250,000 millones de pesos administrado vía Banobras para financiar proyectos energéticos estratégicos y con la figura de contratos mixtos que el gobierno evalúa para varios proyectos. No obstante, el impacto real dependerá de factores como la disponibilidad de equipos especializados, la situación financiera de PEMEX, la capacidad de ejecución interna y la coordinación regulatoria.
¿Existe el texto íntegro del convenio en abierto?
Con la información disponible hasta el 20 de junio de 2026, no hay evidencia de que el texto íntegro del MoU PEMEX–Petrobras se haya publicado en fuentes oficiales abiertas. Ni las notas de prensa, ni Proyectos México, ni los medios financieros citan o enlazan a un documento completo en formato PDF o similar, lo que sugiere que el acuerdo se mantiene como instrumento técnico–confidencial en esta fase.
Es razonable suponer que, si del MoU se derivan contratos específicos de exploración, producción o inversión, estos deberán pasar por los cauces regulatorios mexicanos (CNH, SENER, posiblemente Hacienda), donde sí se generan expedientes públicos con versiones íntegras o testadas de los documentos. Mientras tanto, quienes requieran revisar el texto con fines jurídicos o periodísticos podrían recurrir a una solicitud de información vía Plataforma Nacional de Transparencia dirigida a PEMEX o SENER, pidiendo el “Memorando de Entendimiento y/o acuerdos de confidencialidad firmados entre PEMEX y Petrobras en 2026”.
Energía
Moody’s pone a CFE y ocho bancos en el límite

El recorte sacude al sistema financiero mexicano
Moody’s pone a CFE y ocho bancos en el límite del grado de inversión después de reducir la calificación soberana de México de Baa2 a Baa3, el peldaño más bajo antes de caer a categoría especulativa. La decisión arrastra consigo a la Comisión Federal de Electricidad y a las instituciones financieras más grandes del país, en un movimiento que reordena el mapa de riesgo de la economía mexicana.
La agencia cambió simultáneamente la perspectiva de negativa a estable, lo que indica que no anticipa más recortes inmediatos, siempre que no haya nuevos choques en las finanzas públicas.
La CFE: fortaleza operativa, talón de Aquiles fiscal
La deuda senior no garantizada en moneda extranjera de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) bajó de Baa2 a Baa3. Moody’s mantuvo su evaluación crediticia base en ba3, reconociendo que la empresa conserva músculo operativo, pero señala que ese músculo está atado a la salud financiera del gobierno federal.
El vínculo entre la CFE y el soberano es el problema de fondo. Cada peso que el gobierno destina a sostener a la empresa presiona la deuda pública; cada deterioro fiscal se traslada directamente a la calificación de la paraestatal. Moody’s pone a CFE y ocho bancos en el límite precisamente porque ese cordón umbilical no tiene señales de cortarse.
En términos prácticos, la empresa seguirá consiguiendo financiamiento en mercados internacionales, pero a un costo más alto y con menos margen de maniobra.
Los ocho bancos que bajaron un escalón
La rebaja alcanzó a las principales instituciones financieras del país. BBVA México y Santander México figuran entre los ocho bancos afectados, junto con Citibanamex, Banorte, HSBC México, Scotiabank México, Inbursa y Banco Regional.
La lógica de la agencia es directa: el riesgo de los bancos está amarrado al riesgo del país. La calidad de su cartera, la capacidad del gobierno para sostener al sistema financiero y la exposición a deuda soberana y paraestatal determinan su calificación tanto como sus propios balances.
El recorte es de un escalón en las notas de emisor o deuda en moneda extranjera. No los saca del grado de inversión, pero estrecha el margen antes de que eso ocurra.
Qué cambia para los bancos
El fondeo internacional se encarece de forma moderada. La sensibilidad del sistema bancario a cualquier deterioro adicional en las finanzas públicas sube. Los inversionistas institucionales que tienen límites para mantener posiciones en emisores cerca del grado especulativo empezarán a mirar con mayor atención.
Lo que dice Moody’s sobre México
La agencia cita tres factores para el recorte soberano: deterioro de la posición fiscal, presiones de gasto crecientes —incluidos los apoyos a CFE y Pemex— y debilidad en los marcos institucionales y de política pública.
El cambio a perspectiva estable es una señal de pausa, no de alivio. Moody’s acota que el margen para errores en política fiscal y energética es escaso. Cualquier caída de ingresos, recesión o crisis en el sector energético puede traducirse en mayor deuda o en recortes de gasto que vuelvan a tensar las calificaciones.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.
Energía
La infraestructura que México requiere para las AI

Querétaro concentra hoy el mayor número de centros de datos del país. Las grúas no paran, los anuncios de inversión se acumulan y los titulares hablan de un boom. Pero detrás del ruido, hay un número que lo corta todo: México opera alrededor de 279 megawatts de capacidad instalada y necesita llegar a 1,500 para ser un destino serio de inteligencia artificial. Eso es quintuplicar lo que existe hoy.
Energía, el primer muro
Sin electricidad suficiente, barata y estable, no hay centro de datos que funcione. Para las cargas de IA —entrenamiento de modelos, procesamiento masivo de datos— se requieren decenas o cientos de megawatts por campus, con suministro continuo. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) tendría que respaldar una expansión que la industria estima en al menos 1,200 MW adicionales, con una inversión en infraestructura eléctrica de unos 8,800 millones de dólares.
El problema va más allá de los números: más de 70% de la electricidad en México sale de fuentes fósiles. Eso encarece la operación, frena cualquier argumento de sostenibilidad y aleja a empresas que ya operan bajo compromisos de carbono neto cero.
La infraestructura que México requiere para las AI también depende del agua
Las instalaciones de alta densidad computacional consumen agua en sus sistemas de enfriamiento. Querétaro y el Bajío ya cargan con presión hídrica antes de que lleguen más centros de datos. Si la expansión ocurre sin inversión proporcional en tecnologías de enfriamiento eficientes, el conflicto social no tarda.
H3: Conectividad y talento, los otros dos huecos
La demanda de ancho de banda entre centros de datos podría multiplicarse por seis en los próximos cinco años. México necesita redes de fibra óptica capaces de mover 400 a 800 gigabits por segundo por enlace, con latencias bajas entre nodos.
El talento es el cuello más silencioso. No hay suficientes ingenieros eléctricos, mecánicos ni operadores de centros de datos para construir y sostener la infraestructura proyectada. La propia industria lo reconoce: los proyectos de nearshoring tecnológico se topan con escasez de perfiles antes de que se pongan la primera piedra.
Lo que está en juego
México ya ocupa el segundo lugar en el mercado latinoamericano de centros de datos. Hay inversiones directas proyectadas por más de 9,000 millones de dólares y efectos indirectos que superan los 27,000 millones. Si la infraestructura se construye, el país podría alojar cargas de IA para el mercado estadounidense y el latinoamericano desde una posición geográfica que ningún otro país de la región tiene.
Si no se construye, esas inversiones se van a mercados con energía abundante y verde —algunos estados de Estados Unidos, Canadá, países con excedentes hidroeléctricos en Sudamérica. México se quedaría pagando los costos del boom sin capturar sus beneficios.
Lo que pide la industria
La Asociación Mexicana de Data Centers: MEXDC ha señalado de forma directa que sin un plan nacional de energía con metas claras, regulaciones que agilicen permisos de fibra y programas acelerados de formación técnica, México no consolida su posición. No como advertencia, sino como condición.
Cuarenta y tres por ciento de los nuevos centros de datos en el país tendrá que destinar su capacidad a cargas de trabajo de inteligencia artificial. Eso ya no es una proyección: es la dirección que toman los contratos y las decisiones de inversión hoy.
La pregunta no es si México quiere ser hub de IA. La pregunta es si puede armar en tiempo la cadena eléctrica, hídrica, de fibra y de talento que eso exige. Los proyectos anunciados para 2030 tienen fecha. La infraestructura, todavía no.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.
-
Petróleo5 mesesPemex reactiva fracking en Chicontepec con aumento de inversión pese a baja rentabilidad histórica
-
Ecología7 meses¿Qué aprobó la Cámara de Diputados en el dictamen de la Ley General de Aguas?
-
Petróleo5 mesesProducción de hidrocarburos de Pemex cae en 2025 y se aleja de la meta oficial
-
Ecología7 mesesSCJN no debatirá restricción de amparos en materia ambiental
-
Energía6 mesesCFE lanza ambicioso plan de expansión nacional
-
Energía6 meses¿Cómo crecerá la capacidad eléctrica de México en 2025? Gobierno anuncia inversión por 45 mil mdd
-
Petróleo6 mesesWashington confisca combustible a Cuba
-
Energía6 mesesPemex busca reducir la emisión de gases invernadero de la refinería de Cadereyta con apoyo de Japón




