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Gigantes petroleras buscan volver a México

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Gigantes petroleras buscan volver a México

Gigantes petroleras buscan volver a México: el nuevo mapa de proyectos

En este tablero, Chevron, ExxonMobil y BP encabezan el grupo de compañías que han empezado a alzar la mano en las conversaciones con el gobierno federal para recuperar terreno en aguas someras mexicanas. La ruta pasa por proyectos asociados con Petróleos Mexicanos (PEMEX), donde se combinan infraestructura existente, experiencia operativa y capital privado dispuesto a asumir riesgos que la empresa productiva del Estado batallaría para asumir.

Las propuestas se arman en torno a varios campos con potencial individual de entre 22 mil y 50 mil barriles diarios, que en conjunto rozarían los 200 mil barriles por día, una cifra que se coloca a la altura de lo previsto para el megayacimiento Zama. La meta es sencilla de enunciar y difícil de ejecutar: frenar la caída de la producción nacional en los próximos años, sin desmontar el  soberanía energética que marca la política mexicana.

El papel de la Secretaría de Energía (SENER) y de Luz Elena González Escobar

El punto de cruce entre los intereses empresariales y las decisiones de Estado está en la Secretaría de Energía (SENER), convertida en filtro de los proyectos que buscan espacio en la estrategia de producción a mediano plazo. Las petroleras han presentado sus propuestas a la titular de la dependencia, Luz Elena González Escobar, quien revisa junto con su equipo los alcances técnicos y fiscales de los paquetes planteados para aguas someras y campos marinos estratégicos.

En la práctica, Sener funge como árbitro: define qué proyectos entran, bajo qué condiciones y con qué tipo de contrato se amarrarán las operaciones con Pemex. El margen de maniobra no es amplio, porque cada decisión se lee también en clave política dentro y fuera del sector energético.

Contratos, riesgos y lecciones de la primera ronda

La primera ronda de contratos mixtos de la actual administración dejó un sabor áspero en el mercado: solo cinco contratos adjudicados y una expectativa de unos 40 mil barriles diarios, muy lejos de la meta de 1.8 millones de barriles por día que se persigue en el discurso oficial. Los proyectos se quedaron en manos de firmas de menor tamaño y las grandes compañías mantuvieron distancia, en buena medida por esquemas donde no tendrían control operativo y debían ceder la conducción técnica a Pemex.

El nuevo paquete que se discute con compañías como Chevron Corporation retoma esas lecciones y busca ofrecer proyectos de mayor escala, márgenes más claros y un reparto de riesgos menos inclinado hacia el socio privado. Aun así, el diseño final de los contratos —ya sea licencias, producción compartida, utilidad compartida o servicios— seguirá marcando quién se anima a entrar y quién prefiere seguir mirando desde fuera.

Empresas mexicanas, aguas someras y una ventana de tiempo corta

Las grandes petroleras no serían las únicas en jugar: empresas mexicanas como Diavaz, Opex y Jaguar levantan la mano para sumarse a los proyectos y compartir tareas de operación y desarrollo de campos. El objetivo es que esa mezcla de actores permita aprovechar la infraestructura ya instalada por Pemex en zonas marinas, recortar tiempos de puesta en marcha y reducir costos en la fase de producción.

La ventana de tiempo es corta. El gobierno busca que una parte de estos proyectos empiece a reflejarse en cifras antes de 2027, año en el que se ha prometido reducir la dependencia de Pemex respecto del apoyo financiero de la Secretaría de Hacienda. Si los acuerdos se concretan, el regreso de las grandes petroleras a México no solo cambiará la foto del sector, también tensará el debate sobre hasta dónde se abre la puerta a los corporativos en un país donde el petróleo sigue pesando en la memoria colectiva.

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La apuesta sexenal en Trion y Zama para sostener la producción petrolera

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La apuesta sexenal en Trion y Zama

Petróleos Mexicanos (PEMEX) concentra recursos, tiempo y capital político en dos proyectos que pueden levantar o hundir la curva de producción en la próxima década.

La apuesta sexenal en Trion y Zama

La apuesta sexenal en Trion y Zama no surge de la nada; responde a la caída persistente de campos maduros y a la urgencia de mantener una plataforma cercana a 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos. Para 2026, el plan de inversión de la petrolera y sus socios ronda los 424–425 mil millones de pesos, con más de 80% dirigido a exploración y producción, una concentración que deja claro dónde se va a jugar el sexenio.

En ese paquete, Trion recibe alrededor de 33 mil millones de pesos y Zama unos 29 mil millones, mientras Maloob suma 17 mil millones como sostén del complejo Cantarell. El gobierno no reparte el dinero: lo carga sobre unos cuantos campos que, si no cumplen las metas, dejarán un hueco difícil de tapar en ingresos, empleo y suministro de combustibles.

Trion: frontera geológica y política

El campo Trion se ubica en aguas ultraprofundas del Golfo de México, dentro del Cinturón Plegado Perdido, una provincia geológica que empuja a México a operar a más de 2,500 metros de tirante de agua y a perforar debajo de estructuras salinas complejas. Para la empresa, Trion no solo abre una frontera física, también marca la forma en que busca trabajar con socios privados sin soltar la batuta sobre los recursos.

Woodside Energy opera Trion con 60% de participación, mientras Pemex mantiene 40% y una expectativa de inversión total cercana a los 10 mil millones de dólares. El calendario interno apunta a primera producción en 2028 y a un pico de entre 109 y 120 mil barriles diarios hacia 2030, con alrededor de dos tercios de los recursos recuperables extraídos en los primeros diez años. Si las proyecciones se cumplen, Trion dejará una huella visible en las finanzas públicas; si tropieza, exhibirá las costuras técnicas y financieras de la petrolera.

Zama: laboratorio de la alianza público‑privada

Zama nació como hallazgo de una empresa privada y terminó como campo integrado bajo operación de Pemex junto con Talos Energy, Wintershall Dea y Harbour Energy. El plan de desarrollo ingresado a los reguladores contempla dos plataformas fijas, 46 pozos y un sistema de transporte de crudo y gas hacia nuevas instalaciones en la Terminal Marítima de Dos Bocas, Tabasco.

Las estimaciones sitúan el pico de Zama en 180 mil barriles diarios de aceite ligero y más de 70 millones de pies cúbicos de gas hacia 2029, suficientes para aportar alrededor de 10% de la producción nacional actual. Buena parte de ese volumen está pensado para alimentar la refinería de Dos Bocas, lo que amarra el éxito del campo a la operación estable de la planta y al plan oficial de reducir importaciones de combustibles. Si el calendario se recorre o los costos se disparan, el golpe se sentirá en la caja de la empresa y en la disponibilidad de combustibles para el mercado interno.

Más allá del sexenio

En los documentos de planeación, Trion y Zama figuran entre los 12 proyectos estratégicos para el periodo 2025‑2030, con la meta de mantener la producción de petróleo y llevar el gas natural a alrededor de 4 mil 500 millones de pies cúbicos diarios. Junto con Ixachi, Bakté y Burgos, buscan sostener la seguridad energética mientras se modernizan refinerías y se discuten, todavía sin mucha prisa, opciones de transición energética.

Detrás de las cifras queda una pregunta incómoda: qué pasará con las finanzas públicas, el empleo y la política energética si Trion y Zama no alcanzan los niveles prometidos.

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Petróleo

Pemex en la Bolsa Mexicana de Valores emitirá 31,500 millones en bonos dentro de colocación por 75,500 millones

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Pemex en la Bolsa Mexicana de Valores

Pemex en la Bolsa Mexicana de Valores realizará una colocación de bonos por 31,500 millones de pesos durante el primer trimestre del año. Esta emisión forma parte de un programa total estimado en 75,500 millones de pesos en deuda corporativa en el mercado local.

La empresa productiva del Estado regresó al mercado bursátil mexicano en 2019. Ahora colocará tres instrumentos: Pemex 26, Pemex 26-2 y Pemex 26U.

Los recursos obtenidos ingresarán a la tesorería de la petrolera. El objetivo es cubrir pasivos financieros con vencimiento en el presente año.

¿Cómo será la nueva emisión de Pemex en la Bolsa Mexicana de Valores?

La colocación contempla tres tipos de certificados bursátiles. El bono Pemex 26 tendrá un plazo de 5.2 años y pagará una tasa cupón variable de forma mensual. El principal se liquidará al vencimiento.

El instrumento Pemex 26-2 también estará denominado en pesos. Tendrá una duración de 8.5 años, pagará un premio semestral y devolverá el principal al final del periodo.

Por su parte, el Pemex 26U estará denominado en Unidades de Inversión (Udis). Su plazo será de 10.5 años y pagará una tasa fija real semestral. El capital se cubrirá al vencimiento del bono.

La calificadora S&P Nacional Rating asignó a estas emisiones la nota “mxAAA” en escala nacional. Esta evaluación corresponde a certificados bursátiles quirografarios.

¿Para qué se utilizarán los recursos captados?

La totalidad de los recursos será destinada al pago de pasivos financieros que vencen este año. La empresa busca refinanciar obligaciones y administrar su perfil de deuda.

Antes de esta nueva emisión, Pemex había solicitado 47,557 millones de pesos en el mercado local. Con la nueva colocación, ampliará su presencia en el mercado de deuda corporativa.

¿Cómo se comporta el mercado de deuda en México?

En enero no se registraron colocaciones de papel de largo plazo en la Bolsa Mexicana de Valores. La misma situación se presentó en el mismo mes del año anterior.

Especialistas del sector financiero prevén mayor dinamismo en el primer trimestre. Se estima que las colocaciones alcancen hasta 75,500 millones de pesos, lo que implicaría un aumento de 129% respecto al año previo.

Al cierre de enero de 2026, el monto en circulación del mercado de deuda corporativa de mediano y largo plazo ascendía a 1 billón 351,995 millones de pesos.

¿Qué emisores concentran la mayor deuda en circulación?

El 38.7% de las emisiones de largo plazo está concentrado en 10 emisores. La Comisión Federal de Electricidad concentra el 10.25% del monto total en circulación, con 138,189 millones de pesos en bonos.

Los Fideicomisos en Relación con la Agricultura acumulan 56,501 millones de pesos. Grupo Bimbo mantiene una deuda local de 48,000 millones de pesos.

El Fovissste reporta 45,232 millones de pesos. Grupo Aeroportuario del Pacífico suma 44,404 millones de pesos, mientras que América Móvil mantiene 37,217 millones de pesos.

El Fonadin registra 36,337 millones de pesos en circulación. Fibra Uno tiene 36,276 millones y el fondo de infraestructura CIENCB, administrado por Banobras, acumula 33,492 millones de pesos.

¿Qué tasas prefieren los inversionistas en 2026?

En el mercado local, los inversionistas han mostrado preferencia por instrumentos a tasa variable. Estas representaron 54.4% del monto emitido el año anterior.

Las emisiones a tasa fija concentraron 37.7%, mientras que las de tasa fija real representaron 8%. Analistas estiman que esta tendencia podría mantenerse durante 2026 ante la expectativa de una tasa terminal cercana al 6.5% en el primer semestre.

¿Qué sectores concentran la deuda de largo plazo?

Seis sectores concentran el 61.9% de la deuda de largo plazo en el mercado local. Entre ellos destacan infraestructura, empresas del Estado, agencias federales, alimentos, telecomunicaciones y bebidas.

Las emisiones vinculadas a infraestructura representan el 18.4% del mercado. El restante 38.1% se distribuye entre 18 sectores distintos.

La nueva colocación de Pemex en la Bolsa Mexicana de Valores se inserta en este contexto de concentración sectorial y preferencia por tasas variables. La empresa busca fortalecer su liquidez y cumplir compromisos financieros en el corto plazo.

 

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Petróleo

Cambio en Exploración y Extracción de Pemex

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Cambio en Exploración y Extracción de Pemex

Reacomodo administrativo en la Dirección de Exploración y Extracción

Un nuevo cambio en Exploración y Extracción de Pemex se materializó esta semana con el nombramiento de seis funcionarios como Suplentes por Ausencia en distintas gerencias técnicas. El ajuste, oficializado mediante el oficio PM-DEE-060-2026, firmado por Octavio Barrera Torres, busca mantener la continuidad operativa dentro de la Dirección de Exploración y Extracción (DEE) de Petróleos Mexicanos, una de las áreas más críticas para la producción nacional. La designación entró en vigor el 9 de febrero y abarca tanto operaciones en tierra como en plataformas marinas. Los suplentes ejercerán funciones temporales equivalentes a las de los titulares, sin generarse nuevos nombramientos formales ni modificaciones salariales, conforme al Estatuto Orgánico de la empresa pública Petróleos Mexicanos (PEMEX).

Funcionarios designados y áreas involucradas

Según el documento, los nuevos encargados temporales son: José Antonio Lozano Segura, en la Gerencia de Ingeniería de Intervenciones a Pozos de Extracción; Ismael Díaz Hernández, en la Gerencia de Intervenciones a Pozos de Exploración; Ulises Solís Torres, en la Gerencia de Perforación Terrestre Sur; Pedro Perlestain Mendoza, en la Gerencia de Operación y Mantenimiento de Equipos; Fidel Arango Sánchez, en la Gerencia de Perforación Marina, y Ricardo Aguilar Méndez, en la Gerencia de Ejecución y Seguimiento de Pozos de Desarrollo.

Estos movimientos reflejan un cambio en Exploración y Extracción de Pemex que afecta directamente tres subdirecciones: la de Perforación, Terminación y Mantenimiento de Pozos; la Técnica de Exploración y Extracción; y la de Diseño, Ingeniería y Ejecución de Proyectos. En conjunto, se trata de una reconfiguración transversal del aparato técnico-operativo de la empresa.

Salidas y posibles ajustes adicionales

De manera paralela, trascendió la salida de al menos cinco gerentes que encabezaban áreas clave de petróleo y perforación: Renato Gamiño Ramos, Héctor Osorio Herrera, Mario Noguez Lugo, Sergio Luna Blé y Antonio Enrique Zamarrón Galván. Hasta el momento, PEMEX no ha emitido un comunicado público sobre las causas de estas sustituciones ni los criterios aplicados para definir a los nuevos encargados.

Fuentes internas señalan que los cambios podrían formar parte de un proceso más amplio de evaluación técnica y administrativa, previsto para extenderse durante el primer trimestre del año. Aunque no se ha confirmado oficialmente, existe expectativa sobre ajustes adicionales conforme avance la implementación de nuevas directrices estratégicas.

Impacto operativo en la producción nacional

La DEE concentra las tareas sustantivas de producción nacional de hidrocarburos: perforación de nuevos pozos, mantenimiento de infraestructura y supervisión de la extracción en campos marinos y terrestres. Por ello, cualquier rotación dentro de sus mandos modifica de inmediato los flujos de trabajo y la coordinación entre áreas técnicas.

Los recientes movimientos, aun sin anunciar públicamente en detalle, marcan el inicio de un proceso de recomposición que pondrá a prueba la capacidad de adaptación interna de Petróleos Mexicanos ante los nuevos desafíos productivos y regulatorios del sector energético.

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