Connect with us

Petróleo

Washington confisca combustible a Cuba

Publicado

en

Washington confisca combustible a Cuba

El decomiso del superpetrolero venezolano Skipper, con más de un millón de barriles de crudo con destino a la isla, es ya en el símbolo más reciente de la estrategia de presión de Estados Unidos sobre Caracas y La Habana. Washington confisca combustible a Cuba.

Washington confisca combustible a Cuba: el caso del Skipper

La maniobra, Washington confisca combustible a Cuba que transportaba el buque Skipper, que quedó bajo control de fuerzas estadounidenses frente a las costas de Venezuela. Según reportes internacionales, la nave formaba parte de una red de suministro que, desde hace años, sostiene una porción clave del consumo de combustible de la isla.

En el marco de los acuerdos energéticos entre Caracas y La Habana. Washington argumenta que el petrolero tiene sanciones y está vinculado a esquemas ilícitos de transporte de crudo. Por dicha razón, su carga se confiscó y se redirigió a puertos estadounidenses. La operación se presenta como un “golpe ejemplar” a las finanzas venezolanas y al apoyo energético a Cuba. Hay diversos analistas advirtiendo el porqué de Washington confisca combustible a Cuba como parte de una estrategia de máxima presión sostenida.

Reacción de La Habana y acusaciones de “piratería”

En Cuba, la respuesta oficial resultó inmediata. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, a través de comunicados y declaraciones, calificó el decomiso como un “acto de piratería” y un nuevo capítulo de la “guerra económica” contra la isla. Desde el Palacio de la Revolución, Miguel Díaz-Canel habló de “terrorismo marítimo” y subrayó que la operación afecta directamente un sistema energético ya deteriorado, marcado por apagones prolongados, escasez de combustible y un transporte público al límite.

Para el gobierno cubano, la confiscación no solo refuerza el cerco económico, sienta un precedente peligroso: una potencia se arroga la facultad de interrumpir el flujo de recursos entre países en aguas internacionales.

Venezuela y la disputa por la soberanía energética

En Caracas, el discurso es igual de crítico. Autoridades venezolanas han denunciado que el Skipper transportaba petróleo dentro de un marco de acuerdos soberanos con Cuba y que el cargamento no se dirigía al mercado estadounidense. Entonces, la operación es extensión extraterritorial del poder de Washington sobre las rutas marítimas regionales. Esto impacta directamente la capacidad de exportación de Venezuela.

Voces especializadas alertan de que el decomiso del buque puede disuadir a navieras y aseguradoras de participar en futuros envíos de crudo hacia la isla, encareciendo costos y elevando riesgos en cada operación. En un momento en que Venezuela busca recomponer su industria petrolera, la acción se lee como un mensaje directo a cualquier actor que mantenga vínculos con su sector energético.

Impacto en la población cubana y el tablero regional

Más allá de la disputa diplomática, el golpe se siente con fuerza en la vida cotidiana cubana. Cada envío perdido significaría menos margen para generar electricidad, abastecer el transporte y sostener la actividad productiva en medio de una crisis económica prolongada. La dependencia estructural del petróleo venezolano convierte la confiscación del Skipper en un eslabón más de una cadena de vulnerabilidades que ya se traducen en largas jornadas sin luz y en una movilidad interna cada vez más precaria.

En el ámbito regional, la medida refleja la política de Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump. Aplica un doble rasero: mientras se estrangula el flujo de crudo hacia La Habana, otros aliados con cuestionados historiales democráticos operan sin temor a que sus buques sean detenidos en alta mar.

Para críticos de la estrategia estadounidense, el caso del Skipper confirma que el pulso por el control energético del Caribe se libra también en los corredores marítimos donde se define quién puede, y quién no, mover su petróleo.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo
Comenta Aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Petróleo

El petróleo se agotó en Cuba

Publicado

en

El petróleo se agotó en Cuba

El petróleo se agotó en Cuba y las consecuencias se sienten en cada rincón de la isla: hospitales sin luz, agua que llega en camiones cisterna y quirófanos con cirugías pospuestas. La crisis que hoy sacude al país no es un episodio aislado; lleva al menos doce meses acumulando presión hasta convertirse en la emergencia energética más severa desde el Periodo Especial de los años noventa.

Un sistema que ya no da más

Las siete principales termoeléctricas del país operan con averías crónicas, falta de repuestos y turbinas que llevan años pidiendo retiro. Entre 50% y casi 60% del territorio ha quedado a oscuras simultáneamente durante las horas de mayor consumo, según reportes de la Unión Eléctrica. En provincias del interior, los cortes superan las 20 horas diarias; en casos extremos, la luz tardó 38 horas en regresar.

El combustible escasea desde mediados de 2024. Sin diésel ni fueloil suficiente para mover los generadores, el Estado cubano arrastra un déficit que, según especialistas, solo se resuelve con entre 8,000 y 10,000 millones de dólares, los cuales no existen.

El petróleo se agotó en Cuba y los hospitales lo sintieron primero

Más de 96,000 cirugías han sido aplazadas, incluidas 11,000 intervenciones pediátricas. Miles de embarazadas aguantan la inestabilidad de servicios prenatales que dependen de electricidad para funcionar, y miles de niños acumulan retrasos en su esquema de vacunación. Un millón de personas recibe agua exclusivamente por camiones cisterna porque los sistemas de bombeo no pueden operar sin corriente estable.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó la situación como una crisis con impacto “sistémico y cada vez mayor” que toca todos los aspectos de la vida cotidiana, y señaló que Cuba lleva más de tres meses sin combustible suficiente. Ante eso, el organismo puso en marcha un plan humanitario para apoyar a cerca de dos millones de personas en sectores críticos, aunque advierte un déficit de financiamiento cercano a 60 millones de dólares para ejecutarlo.

Sanciones, huracanes y una economía sin oxígeno

El gobierno atribuye la crisis principalmente al embargo financiero y comercial de Estados Unidos y a sanciones específicas sobre envíos de petróleo, que han reducido el acceso a proveedores de crudo. A eso se suma el daño de huracanes recientes —como Melissa— sobre infraestructuras ya deterioradas, y una recesión que recortó las importaciones en más de un tercio mientras la inflación destruía el poder adquisitivo de los cubanos.

El turismo, la minería y el transporte interno tropiezan con la escasez de combustible. Los comedores escolares, las residencias de ancianos y los centros para embarazadas cargan con raciones recortadas y equipos apagados.

Paneles solares y promesas con fecha incierta

Como salida parcial, el gobierno impulsa la instalación de paneles solares en viviendas e instituciones y proyecta sistemas de bombeo alimentados con energía renovable. Las propias autoridades admiten que los apagones no desaparecerán mientras persistan los problemas estructurales. Algunos funcionarios hablan de reducir la duración y frecuencia de los cortes en 2026, sin precisar cuándo ni en qué medida.

Informes de especialistas coinciden: sin un cambio en el modelo de gestión del sector eléctrico y sin inversión a escala, la isla seguirá pagando la luz con oscuridad.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Petróleo

Aumenta la presión sobre director de PEMEX apuntan trascendidos

Publicado

en

Aumenta la presión sobre director de PEMEX

Aumenta la presión sobre director de PEMEX, apuntan trascendidos, y en lo político y mediático alrededor de Víctor Rodríguez Padilla aumenta con cada jornada. Sin comunicado oficial, sin dimisión aceptada, pero con columnas, protestas y exigencias públicas que le cayeron encima tras el derrame de crudo en el Golfo de México, el director general de Petróleos Mexicanos (PEMEX) carga hoy con el costo político de una crisis de la empresa del Estado mexicano.

Supuestas renuncias no aceptadas

La periodista Lourdes Mendoza fue una de las primeras voces en señalar que el director “debería” dejar el cargo por razones éticas, después de que la presidenta Claudia Sheinbaum negara durante semanas la existencia del derrame. Denise Maerker, en su columna de Milenio, escribió que resulta incomprensible que el funcionario siga en su puesto. Organizaciones ambientales, activistas y pescadores de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas también exigieron su salida, responsabilizándolo de encubrir lo que describieron como una megafuga costera.

Esas voces hablan de una petición, no de un hecho consumado. Hasta ahora, ni la Presidencia ni el Consejo de Administración han emitido ningún comunicado que confirme una renuncia presentada o aceptada.

Aumenta la presión sobre director de PEMEX tras cambios internos

Lo que sí ha venido ocurriendo es una constante sacudida interna. El propio Rodríguez Padilla ha informado de cambios constante. Por ejemplo: Reuters reportó la salida de Ángel Cid Munguía del brazo de Exploración y Producción (PEP) y, días después, se confirmó que el Dr. Víctor Rodríguez Padilla, director general de Petróleos Mexicanos, designó a Octavio Barrera como nuevo titular de esa área estratégica.

Los derrames ponen en jaque a la dirección

Los derrames de crudo en el Golfo de México pusieron al descubierto una grieta de comunicación entre la empresa y el gobierno federal. Que la presidenta negara el problema durante semanas, y que luego el director reconociera internamente que sus propios funcionarios lo mantuvieron desinformado, dibuja una institución rota por dentro. Esos movimientos en PEP alimentaron la percepción de una ola de salidas en PEMEX, aunque ninguno de ellos equivale a la renuncia del director general.

Los hechos tal cual

Sin pronunciamiento oficial, la versión de la renuncia del director sigue siendo un escenario, no una noticia, Reuter incluso ha reportado que supuestamente habría intentado renunciar en un par de veces, siendo en ambas veces rechazada la dimisión por la Presidenta. En otros brazos de la empresa (PMI, PEP) sí hubo relevos recientes, lo que hace plausible que pudiera haber más cambios en la cúpula. Pero hoy, eso es solo posibilidad.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Petróleo

Adiós a Gasolinas Bienestar

Publicado

en

Adiós a Gasolinas Bienestar

La filial que exportó crudo a Cuba se reinventa

El 31 de marzo de 2026, Gasolinas Bienestar dejó de existir como razón social. En su lugar surgió Servicios Logísticos Integrales Mumiya, S.A. de C.V., según el informe anual que Petróleos Mexicanos entregó a la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos. El cambio no requirió discreción: los accionistas lo aprobaron por unanimidad y la Secretaría de Economía lo autorizó sin contratiempos.

Lo que parece un ajuste administrativo carga una señal más gruesa: el gobierno de Claudia Sheinbaum empuja a Pemex a desprenderse del sello “Bienestar” en sus estructuras de negocio. La marca, atada a los programas sociales del sexenio de López Obrador, pierde terreno dentro de la paraestatal.

De combustible a logística

Gasolinas Bienestar nació entre 2022 y 2023 como vehículo de comercialización de hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos. Con ese nombre, Pemex canalizó exportaciones de crudo y productos refinados a Cuba desde 2023. En 2025, esos envíos rondaron los 15 mil barriles diarios de petróleo crudo y 2,200 barriles diarios de petrolíferos, con un valor cercano a los 500 millones de dólares, cifras menores a las del último año de López Obrador pero suficientemente altas para mantener viva la relación energética con la isla.

Bajo el nombre Mumiya, Pemex amplía el objeto de la filial hacia servicios logísticos: transporte, almacenamiento y manejo de flujos de exportación. No es solo un rebranding. Se revocaron poderes a representantes vinculados a la etapa original, lo que confirma una reconfiguración del mando interno, no un simple cambio de etiqueta.

Claudia Sheinbaum y Cuba: la herencia que se administra

Las exportaciones continúan; lo que cambia es quién las opera y bajo qué nombre. La presidenta mantiene los compromisos energéticos con Cuba, pero los procesa a través de una estructura que ya no lleva el apellido político del sexenio anterior.

Eso tiene consecuencias prácticas: los contratos firmados bajo el sello de Gasolinas Bienestar deberán migrar a Mumiya, y los filtros de debida diligencia internacional —que ya habían levantado preguntas sobre opacidad y riesgos geopolíticos— apuntarán ahora a la nueva entidad. Pemex obtuvo permisos de exportación para más de 1,373 millones de litros de gasolina, diésel y turbosina hacia más de 150 países, incluidos territorios en conflicto. Ese historial no lo borra un cambio de nombre.

El proyecto gasolinero jamás despegó

La transformación de Mumiya llega mientras otro frente del proyecto Bienestar se desinfla sin escándalo. En cinco años, solo se construyeron cinco gasolineras del Bienestar en todo el país, principalmente en Oaxaca, con costos elevados y una penetración en el mercado que nunca justificó la expectativa inicial. De aquí parte la decisión de desmontar la marca en el ámbito corporativo de Pemex.

El nuevo régimen fiscal (el Derecho Petrolero para el Bienestar) busca aligerar la carga contributiva de la empresa y liberar recursos para producción, refinación y petroquímica. En ese marco, las filiales necesitan moverse con más agilidad y menos ruido político. Mumiya encaja en esa lógica.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Tendencia