Petróleos Mexicanos (PEMEX) vuelve a mover la meta. Las coquizadoras de las refinerías de Tula, Hidalgo, y Salina Cruz, Oaxaca, piezas centrales del Plan Estratégico 2025-2030 para alcanzar la autosuficiencia energética, acumulan aplazamientos que ya superan dos años. Los compromisos originales, la promesa de reducir importaciones de combustibles y blindar la soberanía energética del país, se posterga, una vez más, de 2026 a 2027.
Las coquizadoras son instalaciones de craqueo térmico diseñadas para transformar los residuos pesados del crudo mexicano —conocido como combustóleo— en gasolinas y diésel de mayor valor. Sin ellas operando a plena capacidad, la ecuación de la autosuficiencia no cierra.
La coquizadora de Tula es la más avanzada: 96.2% de avance físico al cierre de 2025, con una operación parcial que arrancó en junio de ese año. Esa primera fase ha generado un incremento de 39 mil barriles diarios de producción. Sin embargo, la operación plena —originalmente comprometida para octubre de 2024 y luego pospuesta al primer trimestre de 2025— no se espera antes de finales de 2026.
“La pregunta ya no es si habrá nuevos aplazamientos, sino cuántos.”
Salina Cruz: despidos, deudas y una obra que revive
El caso de Salina Cruz es más complejo. Anunciada en agosto de 2022 con un costo de 3,000 millones de dólares, la obra ha acumulado al menos cuatro fechas de entrega distintas. Las causas documentadas incluyen adeudos de PEMEX al consorcio ICA-Fluor, problemas logísticos con piezas sobredimensionadas y paros intermitentes que llegaron a dejar sin trabajo a 2,500 operarios, aunque 2,400 fueron recontratados posteriormente.
En mayo de 2026, PEMEX reactivó los trabajos en la refinería oaxaqueña tras recortes presupuestales aplicados en 2025. El avance oficial varía según la fuente consultada.
El Plan Estratégico 2025-2030 y la Refinería Olmeca
Ambas coquizadoras forman parte de un programa más amplio que incluye la rehabilitación de seis refinerías históricas y la operación de la Refinería Olmeca y Deer Park. El Plan Estratégico 2025-2030 prevé producir 1.5 millones de toneladas de combustibles para evitar los llamados “gasolinazos”. Lo cual se lograría con una inversión de 105 mil millones de pesos en refinación y 52 mil millones adicionales destinados específicamente a coquizadoras en el periodo 2025-2026.
La meta de producción total es de 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos. Sin embargo, los resultados del primer trimestre de 2025 muestran un proceso real de 935.9 miles de barriles diarios (mbd) en el Sistema Nacional de Refinación. Que se ubican lejos del objetivo de 1,343 mbd fijado en el plan original 2023-2027.
Petroquímica tampoco
También el plan contempla la reactivación de complejos petroquímicos: la Planta VII de amoniaco en Cosoleacaque (meta 2026: 558,000 toneladas), y un paquete etano-etileno de 78,374 millones de pesos para Morelos y Cangrejera, con una meta de 357,000 toneladas de derivados de etileno.
La advertencia del IMEF: autosuficiencia financiera, una meta “imposible”
Sin embargo, más allá de las fechas de obra, el debate de fondo es si PEMEX puede sostenerse financieramente. El IMEF: Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas considera “imposible” que la empresa logre la autosuficiencia financiera para 202. Cita ineficiencias operativas estructurales, una deuda con proveedores superior a 434 mil millones de pesos al cierre de 2025. Igualmente hay pérdidas recurrentes que obligan al gobierno federal a inyectar capital trimestre a trimestre.
Solo en el primer trimestre de 2026, la pérdida neta de PEMEX fue de 46 mil millones de pesos. El gobierno federal realizó aportaciones de capital por 58.3 mmdp para sostener sus operaciones.
A ello se suma la proyección del CIEP de una inversión de 189.7 mmdp para el Sistema Nacional de Refinación hasta 2035. La cifra contrasta con los 71.9 mmdp que la SENER reporta como ya erogados en el rescate del sistema.
Perspectiva
Los retrasos en las coquizadoras no son un accidente aislado: son el síntoma de un programa de refinación que prometió demasiado en plazos demasiado cortos. Por lo tanto, con la Refinería Olmeca aún consolidando operaciones. El Sistema Nacional de Refinación procesando menos de lo planeado y una deuda con proveedores que supera cuatro veces el presupuesto anual de las coquizadoras. Liego entonces, el camino a la autosuficiencia energética luce considerablemente más largo de lo que los informes oficiales suelen admitir.
Entonces, la pregunta ya no es entonces si habrá nuevos aplazamientos. Esta será cuántos más podrá absorber un proyecto que ya llegó al límite de su credibilidad original.





















