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Energía

China avanza en la fusión nuclear y anuncia “un sol artificial”

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La energía de fusión nuclear es una promesa que durante décadas varios países han intentado hacer realidad. Ahora, China dice estar más cerca de lograrlo.

El pasado fin de semana, las autoridades de ese país anunciaron que pusieron en marcha un reactor con el que quieren avanzar en la meta de generar energía de fusión nuclear.

El dispositivo se llama HL-2M Tokamak y está ubicado en la ciudad de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, en el suroeste de China.

El HL-2M Tokamak es capaz de generar temperaturas de 150.000.000 de grados Celsius, por lo que sus creadores lo llaman “un sol artificial”.

En comparación, el núcleo del Sol alcanza “solo” 15.000.000 ºC.

Las altas temperaturas generadas por el “sol artificial” son fundamentales para lograr la fusión nuclear, un proceso que durante años se ha pregonado como una manera de producir energía limpia y prácticamente inagotable.

¿En qué consiste el logro anunciado por China y qué significa para la conquista de la anhelada energía de fusión nuclear?

Fusión nuclear

Para entenderlo, primero repasemos qué es la fusión nuclear.

Como su nombre indica, es un proceso en el que el núcleo de dos átomos ligeros se unen para formar un núcleo más pesado.

En cada reacción de fusión se liberan grandes cantidades de energía.

Así funcionan el Sol y las estrellas, donde cada segundo ocurren millones de reacciones en las que núcleos de hidrógeno, por ejemplo, se fusionan y crean núcleos de helio.

Los proyectos de energía de fusión nuclear intentan imitar lo que ocurre en el Sol.

La idea es tomar un tipo de gas de hidrógeno, calentarlo a más de 100 millones de grados hasta que forme una nube delgada y frágil llamada plasma, y luego controlar ese plasma mediante poderosos imanes hasta que los átomos se fusionen y liberen energía.

Este proceso libera bajas cantidades carbono y pocos desechos, por eso la fusión nuclear se ha propuesto como una manera de proteger el medio ambiente.

Los entusiastas de la energía de fusión nuclear sostienen que podría dejar atrás el uso de combustibles fósiles, uno de los responsables del cambio climático.

Actualmente, la energía nuclear se produce mediante procesos de fisión, un método contrario a la fusión en el que un núcleo pesado se divide para producir otros más ligeros.

La fisión genera grandes cantidades de desechos radioactivos y despierta preocupaciones relacionadas con la proliferación de armas nucleares.

El sol artificial

El “sol artificial” que inauguró China es lo que los ingenieros llaman un tokamak, una máquina diseñada para aprovechar la energía de la fusión.

Un tokamak funciona como una cámara de vacío en forma de anillo en la que mediante calor y presión extrema el gas se convierte en plasma y se inicia la fusión.

El HL-2M es el tokamak más grande y avanzado creado por China, según informó la Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC, por sus siglas en inglés).

Según sus creadores, el HL-2M puede procesar más del doble de la cantidad de plasma que otros dispositivos que tienen en ese país.

“Es un importante dispositivo de apoyo para lograr el avance de la energía de fusión nuclear de China”, dice un comunicado de la CNNC.

La CNNC también destaca que el “sol artificial”, es una plataforma “indispensable con la que China puede absorber la tecnología ITER (Reactor Termonuclear Experimental Internacional)”.

El ITER, que se construye en Francia, es el mayor proyecto de fusión nuclear a nivel mundial, en el que participan la Unión Europea, Estados Unidos, India, Japón, Corea del Sur, Rusia y China.

La meta de ITER es construir un tokamak que pueda producir 500 MW de energía en 2025.

Un reactor que genere 500 MW de energía sería suficiente para dar electricidad a unos 200.000 hogares en forma simultánea.

El experimento ITER no podrá convertir en electricidad la energía que produzca, pero aspira a ser el primer experimento de fusión que logre genera más energía que la que consume.

La información del HL-2M “será un aporte útil para el futuro funcionamiento del ITER y permitirá a los investigadores chinos beneficiarse de los resultados del ITER”, le dice a BBC Mundo Stewart Prager, investigador del Laboratorio de Física de Plasma de la Universidad de Princeton.

Con información de BBC

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Energía

Pemex regresa a la BMV con apuesta de deuda

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Pemex regresa a la BMV con apuesta de deuda

Pemex regresa a la BMV con nueva presión de calendario

Pemex regresa a la BMV en un momento en que el reloj de sus vencimientos empieza a empujar con fuerza. La empresa prepara una emisión de certificados bursátiles en el mercado local con la que busca cambiar deuda de corto plazo por obligaciones de mayor plazo, en un intento por despejar un 2026 cargado de pagos y dudas. La operación se vuelve una especie de termómetro: mide qué tanto espacio le queda a la petrolera en la mesa de los inversionistas mexicanos.

Una emisión para respirar en 2026

El plan parte de un programa de certificados bursátiles que permite levantar hasta 100 mil millones de pesos a lo largo del tiempo, pero el primer golpe será una colocación de hasta 31 mil 500 millones de pesos en varias series que van de cinco a diez años. Ese tramo inicial apunta a refinanciar pasivos que vencen en los próximos meses y a estirar un poco la cobija financiera. Para Pemex, cada año que gana en plazos significa menos sobresaltos en su flujo de efectivo y más margen para atender operaciones, impuestos y proyectos.

En el aviso al mercado se precisa que los recursos se usarán para sustituir deuda de corto plazo, no para expandir de manera agresiva el gasto o la inversión. Ese matiz importa: habla de una empresa que no corre, sino que intenta no tropezar con el calendario. El regreso de Pemex regresa a la BMV combina, así, un mensaje de continuidad financiera con la urgencia de apagar incendios inmediatos.

La mirada de las calificadoras y del mercado

El acompañamiento de Moody’s Local México y HR Ratings se vuelve parte de la historia. Ambas agencias han dado a las nuevas emisiones calificaciones en la parte alta de la escala local, apuntaladas por el respaldo del gobierno federal y por la expectativa de que la empresa contará con apoyo si la marea se levanta más. Esa lectura no borra los niveles de deuda, ni los costos operativos, ni los retos en producción, pero sí abre una ventana para que fondos de pensiones, aseguradoras y otros jugadores institucionales compren estos papeles sin violar sus propios mandatos de riesgo.

En el piso de remates, la pregunta es cuánta tasa exigirá el mercado para tomar ese riesgo y por cuánto tiempo. Pemex regresa a la BMV en un entorno en el que los inversionistas ya conocen su historial de refinanciamientos, atrasos operativos y rescates fiscales; no llegan a ciegas, llegan con memoria y calculadora.

Una vuelta sin acciones, pero con mensaje político

El movimiento no implica vender partes de Petróleos Mexicanos (PEMEX) al sector privado: no hay acciones en juego, ni la empresa deja de ser totalmente propiedad del Estado. Lo que sí ocurre es que el gobierno usa de nuevo a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) como escaparate para mostrar que la petrolera puede salir al mercado local, colocar deuda y conseguir recursos sin recurrir de inmediato a más apoyo presupuestal. Para la administración federal, el éxito de la emisión puede leerse como una validación de su estrategia energética; para los inversionistas, será una prueba de si el riesgo que cargan vale la tasa ofrecida.

En los próximos meses, el desempeño de estas series, su liquidez y la respuesta de los compradores dirán si este regreso se convierte en una puerta abierta para nuevas emisiones o queda como una maniobra puntual para pasar un año incómodo.

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Semarnat aprueba parque solar en Ticul

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Semarnat aprueba parque solar en Ticul

Semarnat aprueba parque solar en Ticul: así se gestó el proyecto

Semarnat aprueba parque solar en Ticul después de un proceso de evaluación ambiental que se examinó el predio donde se levantará el Parque Solar Kukuul, entre los municipios de Ticul y Sacalum. El expediente técnico describe una planta fotovoltaica sobre unas 230 a 235 hectáreas, de las cuales cerca de 224 quedarán ocupadas por paneles, subestaciones y caminos de servicio, en un corredor que ya empieza a llenarse de estructuras orientadas al sol.

La autorización llegó tras revisar la Manifestación de Impacto Ambiental en modalidad regional y un paquete de medidas de mitigación que incluyen monitoreos de flora y fauna, manejo de residuos y exclusión de zonas arqueológicas detectadas por el INAH. Semarnat aprueba parque solar en Ticul bajo la condición de que la empresa cumpla con este plan de vigilancia durante toda la vida útil de la planta, calculada en unos 35 años, con un frente de obra que se extenderá alrededor de año y medio.

Un megaproyecto fotovoltaico en el sur de Yucatán

El Parque Solar Kukuul se construirá a la altura del kilómetro 2.7 de la carretera Muna–Felipe Carrillo Puerto, sobre terrenos privados que antes se usaron para agricultura y vegetación secundaria de selva baja caducifolia. La empresa promotora, Parque Solar Kukuul, S. de R. L. de C. V., llevará la generación al mercado eléctrico mayorista, en una zona donde la demanda crece y la red peninsular ha resentido cuellos de botella en temporadas de calor y turismo.

En términos técnicos, la central fotovoltaica está diseñada con una potencia instalada cercana a 95.83 megawatts y una potencia neta de unos 71 megawatts en corriente alterna, que saldrán a la red como energía aprovechable. La planta de Parque Solar Kukuul considera la instalación de cerca de 163,800 módulos solares de unos 585 watts cada uno, conectados a inversores tipo “string”, centros de transformación y una subestación elevadora que concentrará la energía antes de enviarla hacia la infraestructura nacional.

Conexión al Sistema Eléctrico Nacional y rol de la CFE

El corazón eléctrico del proyecto estará en la subestación que enlazará la planta con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) a través de una línea de transmisión de 115 kilovoltios que llegará hasta la subestación Ticul II, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Desde ahí, la energía solar se mezclará con el resto de la generación que alimenta a la Península, una región que hasta ahora ha dependido en buena medida de centrales térmicas y del gas que llega por ductos desde otras zonas del país.

El diseño incluye un sistema de almacenamiento con baterías para suavizar los altibajos diarios de la radiación solar y entregar una curva de generación más manejable para los operadores de la red. Esta combinación de generación y almacenamiento busca reducir las variaciones bruscas en el despacho y recortar la necesidad de respaldo con combustóleo o gas en ciertas horas del día, una demanda recurrente de especialistas y usuarios en Yucatán.

Territorio, ambiente y transición energética

Los dictámenes ambientales señalan que el polígono se ubica sobre vegetación secundaria y parcelas agrícolas, lo que reduce el golpe directo sobre ecosistemas considerados primarios, aunque el paisaje cambiará por completo con las hileras de paneles y caminos internos. Dentro del área de proyecto no se detectaron especies en categoría de riesgo, pero se establecieron programas de rescate y reubicación de fauna, junto con la obligación de respetar zonas no intervenibles marcadas por el INAH y por derechos de vía ya existentes.

Con su aprobación, el Parque Solar Kukuul se suma al corredor de parques solares que ya operan o están en desarrollo en Yucatán, como Chemax Solar y Tebacal, y refuerza el giro de la Península hacia una matriz con más generación renovable y menos peso para los combustibles fósiles. El proyecto coloca a Ticul en el mapa energético nacional y abre nuevas discusiones locales sobre quién gana, quién carga con los cambios en el territorio y cómo se reparte la energía en un sistema que todavía busca equilibrio.

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El sistema eléctrico mexicano entra al límite

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El sistema eléctrico mexicano entra al límite

El sistema eléctrico mexicano camina hacia una década donde cada megavatio cuenta doble. La demanda crece 3% anual, impulsada por fábricas que llegan del extranjero, centros de datos que devoran energía y veranos que queman. Pero la capacidad instalada no sigue el paso: en 2023 subió solo 0.6%, según diagnósticos oficiales que nadie discute. Ese desfase no es un problema futuro; ya nos cayó encima en forma de apagones regionales y restricciones que frenan industrias enteras.

La saturación que no da tregua

México carga con una saturación que se amontona desde hace años. La red nacional, con sus líneas de transmisión y subestaciones, arrastra un rezago de inversión que deja a buena parte de la generación nueva sin salida. Plantas renovables en el norte se quedan varadas porque no hay cables suficientes para llevar esa energía al centro y sur, donde la gente la consume. El sistema eléctrico nacional (SIN) padece los estragos de una infraestructura que ya no aguanta el ritmo de un país que busca producir más.

Proyecciones frente a la realidad del consumo

El sistema eléctrico mexicano entra al límite operativo debido a que los márgenes de reserva se han reducido a niveles críticos en las horas de mayor calor. Según los datos del PRODESEN publicados por la Secretaría de Energía (SENER), el crecimiento de la demanda máxima será del 2.6% anual hasta 2038. Eso significa miles de megavatios extras por sumar cada año, o el sistema se rompe en picos de consumo. En la península de Yucatán, el turismo y el calor ya provocaron interrupciones que muerden los ingresos de hoteleros y comercios. Mientras tanto, en el Bajío, el boom industrial obliga a traer energía de lejos, calentando los cables viejos que fueron instalados hace décadas.

El peso sobre la empresa estatal

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) hereda este panorama y lo asume con un plan de expansión para el periodo 2025-2030, pero el reloj no se detiene. La saturación no es solo un dato; tiene un rostro feo. Colonias enteras en el sur tropiezan con cortes prolongados porque la distribución local no aguanta el aumento de conexiones. Poblaciones con migración creciente ven cómo sus redes colapsan bajo el peso de más refrigeradores y aires acondicionados. Y en las ciudades, el nearshoring promete empleos, pero solo si hay luz estable para las cadenas de producción.

Riesgos en el horizonte cercano

Debido a que el sistema eléctrico mexicano entra al límite, el margen de error se achicó por completo. Un verano extremo o un retraso en las obras de infraestructura pueden desatar una crisis que golpee el PIB y la imagen del país como destino confiable. El éxito de los planes actuales depende de una ejecución que no puede permitirse paros. México ya no recibe advertencias; vive el escenario donde los cables y las turbinas aguantan lo último que les queda.

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