Energía
Polémica por incentivos a autos eléctricos
La secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, consideró como un regalo de navidad adelantado el posible rechazo en el Senado de Estados Unidos a la Ley de Gasto del presidente Joe Biden, el cual incluye incentivos a la compra de autos eléctricos en aquel país.
Dicha propuesta, ha generado protestas tanto del gobierno de México como el de Canadá por vulnerar acuerdos del Tratado Comercial entre las tres naciones en el apartado de reglas de origen del sector automotriz.
La iniciativa contiene una propuesta para otorgar un monto de crédito fiscal, que puede llegar hasta los 12,500 dólares, para vehículos eléctricos ensamblados en Estados Unidos, adicionalmente, 500 dólares más para las baterías realizadas en ese mismo país, y establece que a partir de 2027, solo los vehículos eléctricos fabricados en dicho país podrán ser elegibles para acceder a cualquiera de los montos del crédito fiscal.
Tatiana Clouthier destacó que gracias al cabildeo que ha realizado México con diversos congresistas estadounidenses se han prendido las alertas sobre los riesgos de brindar incentivos económicos en este sector.
ESTE AÑO SE DECIDIRÁ
La iniciativa “Build Back Better” del presidente estadounidense Joe Biden no fue votada en el Congreso estadounidense durante diciembre, lo que le dio más tiempo a México de cabildear contra la propuesta de incentivos fiscales para autos eléctricos hechos en el vecino del norte.
Por su parte, el senador por el estado de Virginia Occidental, el demócrata de Joe Manchin, dijo que votará en contra del paquete de gasto social de 1,75 billones de dólares que defiende el presidente, Joe Biden, lo que dificulta enormemente su aprobación y hunde las opciones de que salga adelante, por lo menos en su redactado actual.
El plan de Biden, que ya fue aprobado por la Cámara de Representantes en una ajustada votación en noviembre, representa una histórica ampliación del gasto público (ha llegado a ser comparado con el “New Deal” del expresidente Franklin Delano Roosevelt en los años 30), especialmente en los campos de la salud, la pobreza infantil y la lucha contra el cambio climático.
Iniciativa “Build Back Better”
Plantea ofrecer hasta 12,500 dólares en créditos fiscales a autos eléctricos en EEUU, que se dividen en:
– 4,000 dólares de crédito fiscal otorgado actualmente
– 3,500 dólares para vehículos con una batería de al menos 40 kWh (que sube a 50 kWH a partir de 2027)
– 4,500 dólares si el ensamble se da en instalaciones de Estados Unidos que operen bajo un contrato colectivo de trabajo sindicalizado.
– 500 dólares si los componentes del vehículo tienen al menos 50% de contenido estadounidense y las celdas de la batería fueron fabricadas en Estados Unidos.
– También establece que, a partir de 2027, solo los vehículos eléctricos fabricados en Estados Unidos serán elegibles para acceder a cualquiera de los créditos.
– La propuesta es discriminatoria, atenta contra la competitividad y recuperación de América del Norte y terminaría por desarticular una de las principales cadenas de suministro de la región.
– La iniciativa no fue votada en el Congreso estadounidense durante diciembre. Se hará este año.
AMLO amaga con recurso legal contra subsidio
El presidente Andrés Manuel López Obrador amagó con presentar un recurso legal en caso de que prospere la iniciativa del gobierno de Estados Unidos para otorgar subsidios para la compra de autos eléctricos ensamblados en ese país.
En la conferencia mañanera de Palacio Nacional, López Obrador aceptó que este plan estadunidense afectaría la industria automotriz mexicana; sin embargo, confió en que por la buena relación que existe con Estados Unidos se pueda llegar a un acuerdo.
“No me gusta hablar de acciones arancelarias de parte nuestra, hay mecanismos legales a los que vamos a acudir en el caso que se llevara a cabo esta medida y lo cierto es que hay muy buena relación con el gobierno de Estados Unidos y podemos llegar a un acuerdo para que no se perjudique a México. Sí es un tema que preocupa a empresarios de la industria automotriz de México”, subrayó.
Aseguró que México ya está realizando trámites para que no se aplique este subsidio y “no se descarta la posibilidad de presentar un recurso” tal como lo establece el tratado comercial de América del Norte.
Incluso, mencionó que se tienen coincidencias con Canadá para frenar la iniciativa del gobierno de Joe Biden.
“Para que se atienda esta demanda en un panel internacional. Lo mismo está haciendo Canadá y hay coincidencias en cuanto a esto”, aseguró.
En días pasados, la Secretaría de Economía y la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz advirtieron que la propuesta de Estados Unidos pondrán en riesgo inversiones como las de Ford y General Motors en México para la construcción de autos eléctricos, así como otras que estarían por llegar.
Energía
UNAM apoyará a Campeche ante derrames petroleros

Pemex regresa a la BMV con nueva presión de calendario
Pemex regresa a la BMV en un momento en que el reloj de sus vencimientos empieza a empujar con fuerza. La empresa prepara una emisión de certificados bursátiles en el mercado local con la que busca cambiar deuda de corto plazo por obligaciones de mayor plazo, en un intento por despejar un 2026 cargado de pagos y dudas. La operación se vuelve una especie de termómetro: mide qué tanto espacio le queda a la petrolera en la mesa de los inversionistas mexicanos.
Una emisión para respirar en 2026
El plan parte de un programa de certificados bursátiles que permite levantar hasta 100 mil millones de pesos a lo largo del tiempo, pero el primer golpe será una colocación de hasta 31 mil 500 millones de pesos en varias series que van de cinco a diez años. Ese tramo inicial apunta a refinanciar pasivos que vencen en los próximos meses y a estirar un poco la cobija financiera. Para Pemex, cada año que gana en plazos significa menos sobresaltos en su flujo de efectivo y más margen para atender operaciones, impuestos y proyectos.
En el aviso al mercado se precisa que los recursos se usarán para sustituir deuda de corto plazo, no para expandir de manera agresiva el gasto o la inversión. Ese matiz importa: habla de una empresa que no corre, sino que intenta no tropezar con el calendario. El regreso de Pemex regresa a la BMV combina, así, un mensaje de continuidad financiera con la urgencia de apagar incendios inmediatos.
La mirada de las calificadoras y del mercado
El acompañamiento de Moody’s Local México y HR Ratings se vuelve parte de la historia. Ambas agencias han dado a las nuevas emisiones calificaciones en la parte alta de la escala local, apuntaladas por el respaldo del gobierno federal y por la expectativa de que la empresa contará con apoyo si la marea se levanta más. Esa lectura no borra los niveles de deuda, ni los costos operativos, ni los retos en producción, pero sí abre una ventana para que fondos de pensiones, aseguradoras y otros jugadores institucionales compren estos papeles sin violar sus propios mandatos de riesgo.
En el piso de remates, la pregunta es cuánta tasa exigirá el mercado para tomar ese riesgo y por cuánto tiempo. Pemex regresa a la BMV en un entorno en el que los inversionistas ya conocen su historial de refinanciamientos, atrasos operativos y rescates fiscales; no llegan a ciegas, llegan con memoria y calculadora.
Una vuelta sin acciones, pero con mensaje político
El movimiento no implica vender partes de Petróleos Mexicanos (PEMEX) al sector privado: no hay acciones en juego, ni la empresa deja de ser totalmente propiedad del Estado. Lo que sí ocurre es que el gobierno usa de nuevo a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) como escaparate para mostrar que la petrolera puede salir al mercado local, colocar deuda y conseguir recursos sin recurrir de inmediato a más apoyo presupuestal. Para la administración federal, el éxito de la emisión puede leerse como una validación de su estrategia energética; para los inversionistas, será una prueba de si el riesgo que cargan vale la tasa ofrecida.
En los próximos meses, el desempeño de estas series, su liquidez y la respuesta de los compradores dirán si este regreso se convierte en una puerta abierta para nuevas emisiones o queda como una maniobra puntual para pasar un año incómodo.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.
Energía
Semarnat aprueba parque solar en Ticul

Semarnat aprueba parque solar en Ticul: así se gestó el proyecto
Semarnat aprueba parque solar en Ticul después de un proceso de evaluación ambiental que se examinó el predio donde se levantará el Parque Solar Kukuul, entre los municipios de Ticul y Sacalum. El expediente técnico describe una planta fotovoltaica sobre unas 230 a 235 hectáreas, de las cuales cerca de 224 quedarán ocupadas por paneles, subestaciones y caminos de servicio, en un corredor que ya empieza a llenarse de estructuras orientadas al sol.
La autorización llegó tras revisar la Manifestación de Impacto Ambiental en modalidad regional y un paquete de medidas de mitigación que incluyen monitoreos de flora y fauna, manejo de residuos y exclusión de zonas arqueológicas detectadas por el INAH. Semarnat aprueba parque solar en Ticul bajo la condición de que la empresa cumpla con este plan de vigilancia durante toda la vida útil de la planta, calculada en unos 35 años, con un frente de obra que se extenderá alrededor de año y medio.
Un megaproyecto fotovoltaico en el sur de Yucatán
El Parque Solar Kukuul se construirá a la altura del kilómetro 2.7 de la carretera Muna–Felipe Carrillo Puerto, sobre terrenos privados que antes se usaron para agricultura y vegetación secundaria de selva baja caducifolia. La empresa promotora, Parque Solar Kukuul, S. de R. L. de C. V., llevará la generación al mercado eléctrico mayorista, en una zona donde la demanda crece y la red peninsular ha resentido cuellos de botella en temporadas de calor y turismo.
En términos técnicos, la central fotovoltaica está diseñada con una potencia instalada cercana a 95.83 megawatts y una potencia neta de unos 71 megawatts en corriente alterna, que saldrán a la red como energía aprovechable. La planta de Parque Solar Kukuul considera la instalación de cerca de 163,800 módulos solares de unos 585 watts cada uno, conectados a inversores tipo “string”, centros de transformación y una subestación elevadora que concentrará la energía antes de enviarla hacia la infraestructura nacional.
Conexión al Sistema Eléctrico Nacional y rol de la CFE
El corazón eléctrico del proyecto estará en la subestación que enlazará la planta con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) a través de una línea de transmisión de 115 kilovoltios que llegará hasta la subestación Ticul II, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Desde ahí, la energía solar se mezclará con el resto de la generación que alimenta a la Península, una región que hasta ahora ha dependido en buena medida de centrales térmicas y del gas que llega por ductos desde otras zonas del país.
El diseño incluye un sistema de almacenamiento con baterías para suavizar los altibajos diarios de la radiación solar y entregar una curva de generación más manejable para los operadores de la red. Esta combinación de generación y almacenamiento busca reducir las variaciones bruscas en el despacho y recortar la necesidad de respaldo con combustóleo o gas en ciertas horas del día, una demanda recurrente de especialistas y usuarios en Yucatán.
Territorio, ambiente y transición energética
Los dictámenes ambientales señalan que el polígono se ubica sobre vegetación secundaria y parcelas agrícolas, lo que reduce el golpe directo sobre ecosistemas considerados primarios, aunque el paisaje cambiará por completo con las hileras de paneles y caminos internos. Dentro del área de proyecto no se detectaron especies en categoría de riesgo, pero se establecieron programas de rescate y reubicación de fauna, junto con la obligación de respetar zonas no intervenibles marcadas por el INAH y por derechos de vía ya existentes.
Con su aprobación, el Parque Solar Kukuul se suma al corredor de parques solares que ya operan o están en desarrollo en Yucatán, como Chemax Solar y Tebacal, y refuerza el giro de la Península hacia una matriz con más generación renovable y menos peso para los combustibles fósiles. El proyecto coloca a Ticul en el mapa energético nacional y abre nuevas discusiones locales sobre quién gana, quién carga con los cambios en el territorio y cómo se reparte la energía en un sistema que todavía busca equilibrio.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.
Energía
El sistema eléctrico mexicano entra al límite

El sistema eléctrico mexicano camina hacia una década donde cada megavatio cuenta doble. La demanda crece 3% anual, impulsada por fábricas que llegan del extranjero, centros de datos que devoran energía y veranos que queman. Pero la capacidad instalada no sigue el paso: en 2023 subió solo 0.6%, según diagnósticos oficiales que nadie discute. Ese desfase no es un problema futuro; ya nos cayó encima en forma de apagones regionales y restricciones que frenan industrias enteras.
La saturación que no da tregua
México carga con una saturación que se amontona desde hace años. La red nacional, con sus líneas de transmisión y subestaciones, arrastra un rezago de inversión que deja a buena parte de la generación nueva sin salida. Plantas renovables en el norte se quedan varadas porque no hay cables suficientes para llevar esa energía al centro y sur, donde la gente la consume. El sistema eléctrico nacional (SIN) padece los estragos de una infraestructura que ya no aguanta el ritmo de un país que busca producir más.
Proyecciones frente a la realidad del consumo
El sistema eléctrico mexicano entra al límite operativo debido a que los márgenes de reserva se han reducido a niveles críticos en las horas de mayor calor. Según los datos del PRODESEN publicados por la Secretaría de Energía (SENER), el crecimiento de la demanda máxima será del 2.6% anual hasta 2038. Eso significa miles de megavatios extras por sumar cada año, o el sistema se rompe en picos de consumo. En la península de Yucatán, el turismo y el calor ya provocaron interrupciones que muerden los ingresos de hoteleros y comercios. Mientras tanto, en el Bajío, el boom industrial obliga a traer energía de lejos, calentando los cables viejos que fueron instalados hace décadas.
El peso sobre la empresa estatal
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) hereda este panorama y lo asume con un plan de expansión para el periodo 2025-2030, pero el reloj no se detiene. La saturación no es solo un dato; tiene un rostro feo. Colonias enteras en el sur tropiezan con cortes prolongados porque la distribución local no aguanta el aumento de conexiones. Poblaciones con migración creciente ven cómo sus redes colapsan bajo el peso de más refrigeradores y aires acondicionados. Y en las ciudades, el nearshoring promete empleos, pero solo si hay luz estable para las cadenas de producción.
Riesgos en el horizonte cercano
Debido a que el sistema eléctrico mexicano entra al límite, el margen de error se achicó por completo. Un verano extremo o un retraso en las obras de infraestructura pueden desatar una crisis que golpee el PIB y la imagen del país como destino confiable. El éxito de los planes actuales depende de una ejecución que no puede permitirse paros. México ya no recibe advertencias; vive el escenario donde los cables y las turbinas aguantan lo último que les queda.
Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.
-
Petróleo5 mesesGanancias de Cantarell ¿Dónde quedaron? La historia de un yacimiento sobreexplotado
-
Gas Natural7 mesesComienza la construcción del gasoducto “Puerta del Sureste”
-
Petróleo6 mesesPemex listará bono en Bolsa Mexicana por 3,777 millones de dólares
-
Petróleo6 mesesCarlos Slim apuesta por Pemex con inversión millonaria en campo Ixachi
-
Energía6 mesesEl gran potencial de la energía eólica en México
-
Ecología6 mesesConstruirán planta de gas en Los Cabos: megaproyecto polémico
-
Ecología7 mesesProyecto eléctrico de 92 mdd para Cancún-Riviera Maya
-
Petróleo6 mesesPemex anuncia despidos masivos y eliminación de plazas









