Petróleo
Proponen que la ASF revise filiales de Pemex
Durante los mandatos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y hasta el de Enrique Peña Nieto, Petróleos Mexicanos (Pemex) se utilizó para comprar la mayoría accionaria o participar en 90 empresas filiales –en territorio nacional y en el extranjero– con severos problemas financieros o en bancarrota. Ninguna de ellas es fiscalizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y por esa razón se presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma para que esa instancia revise el estado en que encuentran las filiales de la petrolera.
La propuesta, elaborada por los representantes de PRI, Movimiento Ciudadano, PVEM y PRD, Enrique Ochoa Reza, Jacobo Cheja, Nayeli Fernández y Mónica Almeida, respectivamente, pretende modificar el artículo 58 de la Ley de Pemex, con objeto de otorgarle competencia a la ASF para revisar las actividades de esas empresas.
Durante esos cuatro sexenios, a través de firmas offshore –ubicadas en el extranjero y que realizan operaciones que no están reguladas en México, pues los movimientos que realizan no tienen respaldo de alguna institución para enfrentar obligaciones fiscales–, se adquirieron a precios superiores a su valor filiales como el Astillero Hijos de J. Barreras en España, las empresas Agronitrogenados, Fertinal, multimillonarias pérdidas en la petrolera española Repsol o la cuestionable participación en la refinería Deer Park, en Texas.
Ahora, con la iniciativa turnada a la Comisión de Energía en San Lázaro, se contempla ampliar la competencia de la ASF –dependiente de la Cámara de Diputados– para que, a través del artículo 58 de la Ley de Petróleos Mexicanos, se fiscalicen las empresas filiales en las que Pemex participe, directa o indirectamente, en más de cincuenta por ciento de su capital social y con independencia de que se constituyan conforme a la legislación mexicana o extranjera.
A mediados del año 2017 el número de filiales de la petrolera sumaba 90. Un año después, confirmado el triunfo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, y hasta el mes de diciembre, la administración de Enrique Peña operó la venta de 29, para heredar al nuevo gobierno 61 de esas empresas. A fines de 2019, Pemex aún era propietaria de 58 y se contempla que esa carga para la petrolera no exista al final del actual sexenio.
De tal forma, la propuesta de adición resultaría así: “la Auditoría Superior de la Federación será competente para fiscalizar a Petróleos Mexicanos, a sus empresas productivas subsidiarias y a las empresas filiales sobre las que tenga control sobre sus decisiones o acciones, en términos de las disposiciones constitucionales y legales respectivas”.
Los diputados de oposición refieren un caso concreto, aunque el cambio abre la posibilidad de revisar el cuerpo de filiales de la petrolera:
“Esta sugerencia se realiza en virtud de la restricción de la información generada como parte de las operaciones de las empresas filiales de Petróleos Mexicanos, que impidió que durante la ejecución de la auditoría se comprobara que las Unidades Habitacionales Flotantes ‘Reforma Pemex’ y ‘Cerro de la Pez’, entregadas por los astilleros a PMI Norteamérica, S. A. de C. V. (empresa filial de Petróleos Mexicanos), cumplieran con las características de los bienes previstas en las licitaciones públicas que emitió Pemex Exploración y Producción; tampoco se pudo constatar que la empresa que presentó la mejor oferta para adquirir la Unidad Habitacional Flotante ‘Cerro de la Pez’ ya está en operación y ofrece los servicios de capacitación, reparación, mantenimiento, logística, certificaciones de calidad, seguros y supervisión en el área administrativa”.
Con información de La Jornada
Petróleo
Plan Estratégico 2025–2035 de Pemex apuesta por menor deuda, mayor refinación y transición energética

El Plan Estratégico 2025–2035 de Pemex fue presentado como una hoja de ruta para fortalecer la situación financiera y operativa de la empresa productiva del Estado, con énfasis en la reducción de deuda, el aumento de la capacidad de refinación, el impulso al gas natural y la diversificación hacia proyectos de transición energética.
La estrategia fue expuesta durante la conferencia matutina y contempla una política integral de capitalización y financiamiento que busca consolidar la estabilidad financiera de Petróleos Mexicanos y mejorar su perfil ante inversionistas y calificadoras.
El plan se inscribe en un contexto de reordenamiento financiero y operativo, con el objetivo de garantizar la viabilidad de la empresa en el mediano y largo plazo.
¿Qué objetivos financieros plantea el Plan Estratégico 2025–2035 de Pemex?
Uno de los ejes centrales del plan es la reducción del endeudamiento. De acuerdo con la información presentada, el saldo de la deuda financiera se redujo en 20 mil millones de dólares en comparación con 2018, ubicándose en su nivel más bajo en los últimos 11 años.
Este resultado fue posible mediante una estrategia de apoyo fiscal, refinanciamiento y disciplina en el uso del capital, orientada a sanear las finanzas de la empresa.
El plan también contempla mantener un control estricto del gasto y priorizar inversiones con mayor impacto productivo y rentabilidad.
¿Cómo influyó el pago a proveedores en la estabilidad operativa?
La normalización de los pagos a proveedores fue identificada como un factor clave para estabilizar las operaciones de Pemex y sus cadenas productivas asociadas.
Durante el periodo reciente, el programa de pago superó los 390 mil millones de pesos, en coordinación con Banobras y la Secretaría de Hacienda, lo que permitió regularizar contratos, reactivar servicios y reducir presiones financieras en la industria vinculada a la empresa.
Esta medida contribuyó a mejorar la percepción de Pemex entre proveedores, contratistas y actores financieros.
¿Qué impacto tuvo el plan en la calificación crediticia de Pemex?
El saneamiento de pasivos y la regularización de pagos derivaron en una mejora en la evaluación de las principales agencias calificadoras.
Como resultado, Pemex obtuvo la primera mejora en su calificación crediticia en más de una década, lo que representa un cambio relevante en su perfil de riesgo financiero.

Analistas del sector consideran que la continuidad del apoyo fiscal y una estrategia de inversión prudente serán determinantes para sostener esta tendencia positiva.
¿Cómo evolucionó la producción y refinación de hidrocarburos?
En el ámbito operativo, Pemex reportó la estabilización de la producción de hidrocarburos, logrando compensar la declinación natural de campos maduros.
La producción aumentó en más de 122 mil barriles diarios, mientras que el procesamiento de crudo alcanzó 1.5 millones de barriles diarios a nivel nacional.
Las refinerías de Tula y Dos Bocas destacaron por su capacidad operativa, con niveles de procesamiento de hasta 280 mil y 320 mil barriles diarios, respectivamente.
¿Qué avances se registraron en el mercado interno de combustibles?
El desempeño en refinación permitió fortalecer el abasto interno de combustibles.
Entre julio y septiembre de 2025, las ventas de gasolinas y turbosina crecieron cerca de 8%, lo que redujo la dependencia de importaciones y mejoró el balance comercial de combustibles.
El rendimiento de destilados superó el 60%, con una meta de alcanzar el 80%, mientras que el margen promedio de refinación se ubicó en 12 dólares por barril.
¿Qué papel juegan la petroquímica y los fertilizantes en el plan?
El Plan Estratégico 2025–2035 de Pemex incorpora a la petroquímica y los fertilizantes como áreas prioritarias para fortalecer la integración industrial.
La producción de fertilizantes fosfatados y nitrogenados registró incrementos de 21%, acompañados de la modernización de complejos como Cangrejera, Morelos, Pajaritos, Cosoleacaque e Independencia.
Estos avances buscan reducir la dependencia externa de insumos estratégicos para el sector agrícola.
¿Qué inversiones y proyectos estratégicos se contemplan hacia 2026?
Para 2026, el plan prevé una inversión productiva de 427 mil millones de pesos, 34% superior a la de 2025.
Los recursos se destinarán principalmente a exploración y producción, refinación, petroquímica y gas natural, con proyectos estratégicos como Trion, Zama y Mop.
En gas natural, se contempla el desarrollo del área de Burgos, con una meta de producción de hasta 5 mil millones de pies cúbicos diarios.
¿Cómo se integra la transición energética en el Plan 2025–2035?
La estrategia de largo plazo incluye las primeras incursiones formales de Pemex en la transición energética.
Entre los proyectos considerados se encuentran la eólica marina, la geotermia petrolera, el hidrógeno verde, los biocombustibles, la captura de carbono y esquemas de economía circular.
Estas iniciativas buscan diversificar las fuentes de ingresos y preparar a la empresa para un entorno energético en transformación.
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Petróleo
Refinería Olmeca fue la más productiva en 2025

Refinería Olmeca fue la más productiva en 2025
En diciembre de 2024, la Refinería Olmeca trabajaba casi en silencio: 47,180 barriles diarios de combustibles apenas la asomaban en las estadísticas nacionales. Un año después, el mismo complejo cerró 2025 con 211,890 barriles diarios, más de cuatro veces su nivel anterior, y se colocó en el centro del mapa energético mexicano. Refinería Olmeca fue la más productiva en 2025 dentro del nuevo bloque de infraestructura de Pemex y dejó de ser sólo un proyecto emblemático para convertirse en una planta que sostuvo cifras concretas.
Detrás de ese salto hay una instalación diseñada para procesar hasta 340,000 barriles diarios de crudo pesado tipo Maya, un tamaño poco común en la región. En diciembre de 2025, el procesamiento rondó los 263,000 barriles diarios, cerca de tres cuartas partes de su capacidad de diseño, lo que muestra cuánto espacio aún queda por aprovechar. Para Petróleos Mexicanos (Pemex), este desempeño reacomoda prioridades internas y abre una ventana para depender menos de combustibles importados si el ritmo se sostiene.
Del arranque discreto al salto de 2025
La curva operativa de Dos Bocas no fue inmediata. La producción formal de gasolinas y diésel arrancó en junio de 2024, dos años después de la inauguración protocolaria, con volúmenes todavía modestos. Durante 2025, la planta empezó a pisar el acelerador: en junio procesó 172,000 barriles diarios por primera vez, alrededor de la mitad de su capacidad, después de meses de ajustes y paros programados. Para septiembre de 2025, el complejo rompió su propio récord con 192,000 barriles diarios, equivalentes a 56.47% de su capacidad total, y confirmó que la tendencia ya apuntaba hacia arriba tras pequeñas caídas en julio y agosto.
El cierre de año terminó por fijar una foto distinta. En diciembre de 2025, Dos Bocas registró una producción promedio de 211,000–211,890 barriles diarios de combustibles, equivalente a cerca de 17.8% del total de petrolíferos elaborados dentro del Sistema Nacional de Refinación, que alcanzó 1.18 millones de barriles diarios sin incluir la Refinería Deer Park en Texas. Ese registro llegó acompañado de un aumento mensual de 27.36% respecto a noviembre, cuando se habían reportado poco más de 207,000 barriles diarios, un salto que habla de una planta que todavía gana estabilidad.

Un nuevo peso en el Sistema Nacional de Refinación
El efecto de Dos Bocas se siente en todo el Sistema Nacional de Refinación, donde históricamente han mandado refinerías con décadas de operación y equipos gastados. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, la producción total del sistema pasó de 885,930 a 1,186,810 barriles diarios de combustibles, un crecimiento de 33.9% en un solo año, impulsado en buena medida por la Refinería Olmeca. Para finales de 2025, la planta ya se ubicaba como la tercera del país por volumen de elaboración de petrolíferos, sólo por debajo de Salina Cruz, lo que modificó el orden interno de la empresa estatal.
En paralelo, datos sectoriales señalan que, con la entrada en operación de Dos Bocas, Pemex logró incrementar en más de 100% la producción de gasolinas frente a años previos, reforzando la apuesta oficial por elevar la autosuficiencia en combustibles. La refinería se suma así a la capacidad que aporta Deer Park, pero con una diferencia clave: la producción de Dos Bocas se concentra en el territorio nacional y sostiene directamente el abasto interno. En este contexto, la frase Refinería Olmeca fue la más productiva en 2025 sintetiza un giro en el tablero que combina cifras, inversión y presión por mantener el ritmo.
Desafíos que no se disipan
El proyecto, sin embargo, no camina libre de sombras. Especialistas consultados en distintos medios recuerdan que la planta aún no opera a plena capacidad y que el costo final de la obra rebasó las estimaciones iniciales, lo que deja abierta la discusión sobre su rentabilidad de largo plazo. También subrayan que refinerías de esta escala suelen tardar varios años en alcanzar su punto óptimo, por lo que los buenos resultados de 2025 todavía deberán confirmarse con una operación sostenida, menos sobresaltos y una gestión fina de paros, mantenimiento y suministro de crudo.
Por ahora, los números muestran a una instalación que dejó atrás la etapa simbólica y ya carga sobre sus espaldas una parte visible del sistema energético mexicano. Refinería Olmeca fue la más productiva en 2025 dentro de los nuevos activos de la empresa y puso sobre la mesa una pregunta de fondo: cuánto tiempo podrá sostener ese ritmo y hasta dónde podrá empujar al resto del sistema.
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Petróleo
Petróleo mexicano para Cuba: ayuda humanitaria bajo presión

Petróleo mexicano para Cuba: ayuda humanitaria bajo presión
La decisión del gobierno de enviar petróleo a la isla como apoyo humanitario coloca a México en un cruce incómodo entre su tradición de solidaridad y la presión económica de Estados Unidos. Petróleo mexicano para Cuba: ayuda humanitaria bajo presión no es solo una fórmula diplomática, sino un expediente que toca finanzas públicas, diplomacia y la relación con Washington. Petróleo mexicano para Cuba: ayuda humanitaria bajo presión también deja ver hasta dónde el gobierno está dispuesto a cargar con el costo político de sostener a un aliado histórico.
Desde el inicio del sexenio, la presidencia ha dejado claro que el suministro de crudo forma parte de una política de continuidad con La Habana, justificada por el impacto directo de la crisis energética en hospitales, transporte y servicios básicos en la isla. La postura repite un mensaje: México toma decisiones soberanas y no rompe una relación que ya sobrevivió a cambios de partido, de gobiernos y de coyunturas internas.
Sheinbaum, la tradición de solidaridad y el nuevo contexto
En sus conferencias, Claudia Sheinbaum ha defendido que los volúmenes enviados representan una fracción pequeña de la producción nacional, pero con un peso simbólico para evitar un colapso energético en Cuba. Frente a las críticas, la presidenta ha insistido en que el bloqueo prolongado golpea a la población y no solo al gobierno, y que el país no puede desentenderse de esa situación. En paralelo, ha pedido que Estados Unidos, si quiere reducir el margen de maniobra de La Habana, asuma parte del suministro de combustible para evitar apagones masivos.
La mandataria también ha recordado que esta política no nació con su administración, sino que se sostiene desde hace años con distintos matices. En este tablero, México intenta sostener un vínculo histórico sin romper con su principal socio comercial, mientras la presión de nuevas sanciones acelera los tiempos de decisión.
Contratos, ayuda y el papel de Pemex
El andamiaje se sostiene sobre dos carriles. Por un lado, los contratos comerciales de Petróleos Mexicanos (Pemex) con empresas estatales cubanas, presentados como operaciones sujetas a regulaciones financieras internacionales y a la supervisión de organismos externos. Por el otro, la vía de la ayuda humanitaria, que permite mandar crudo o combustibles cuando la isla lo solicita y el gobierno mexicano considera justificado el envío.
Informes públicos y trabajos de investigación ubican millones de barriles enviados entre 2023 y 2025, con montos que en algunos periodos superaron los cientos de millones de dólares, muchas veces a través de filiales creadas para manejar combustibles. Los márgenes reducidos o incluso negativos de estas subsidiarias alimentan sospechas de ventas por debajo de costo, subsidios indirectos y una presión adicional sobre una empresa ya endeudada y cansada de rescates.
A esto se añade la falta de detalles finos sobre volúmenes, precios y condiciones contractuales, que deja huecos en la rendición de cuentas y abre espacio a dudas sobre quién paga realmente la factura. El esquema termina por salpicar tanto la gestión de la petrolera como la imagen de transparencia del propio gobierno.
Trump entra en la ecuación
El decreto de Donald Trump que abre la puerta a sanciones o aranceles contra países que sigan enviando crudo a Cuba cambió el peso específico de cada barco que sale de puertos mexicanos rumbo al Caribe. México, convertido en uno de los últimos proveedores estables de la isla tras el desplome de los envíos venezolanos, queda expuesto a represalias sobre sectores exportadores que dependen del mercado estadounidense.
En ese escenario, cada nuevo cargamento puede significar más presión sobre automotrices, agroindustria o manufacturas mexicanas, mientras se recalienta la discusión sobre cuánto cuesta sostener la alianza con La Habana. El cálculo ya no se queda en el plano ideológico: se traduce en empleos, balanza comercial y confianza de inversionistas.
Diplomacia al límite y dudas abiertas
Ante el nuevo clima, la presidencia instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a buscar una aclaración formal sobre el alcance de las medidas y el posible impacto en productos mexicanos. Al mismo tiempo, el mensaje público se ajustó: la ayuda humanitaria continúa, pero los envíos de hidrocarburos se revisarán caso por caso para no “poner en riesgo a México”.
El margen de maniobra se estrecha: cada decisión sobre un barco que zarpa hacia Cuba pesa sobre la mesa de negociación con Washington y sobre las finanzas de Pemex. El gobierno tendrá que decidir cuánta presión está dispuesto a aguantar mientras sostiene esta línea de tiempo abierta entre solidaridad histórica y fragilidad económica.
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