Connect with us

Energía

Impugnarán resolución: falla la Corte contra CFE por Chicoasén II

Publicado

en

La empresa eléctrica se verá obligada a pagar 200 mdd como reparación de daños por la cancelación de hidroeléctrica, en Chiapas

La Corte de Arbitraje Internacional de Londres emitió el laudo arbitral o sentencia final a la demanda de privados contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que se verá obligada a pagar 200 millones de dólares como reparación de daños ante las pérdidas que les ocasionó la imposibilidad de construir la hidroeléctrica Chicoasén II, en Chiapas.

Al respecto, la CFE informó que impugnará esta resolución del caso que le fue heredado de la pasada administración en la última etapa del proceso.

“Estamos evaluando la resolución con el fin de llevar a cabo su impugnación ante la jurisdicción nacional con base en los recursos procesales previstos para estos casos en el Código de Comercio”, expuso la estatal eléctrica a los medios.

En 2015, Caabsa, de Luis y Mauricio Amodío, Omega de Jorge Melgarejo y la china Sinohydro, ganaron la licitación de esa central eléctrica con una inversión de 386.4 millones de dólares.

Chicoasén II, la hidroeléctrica con una capacidad de 240 megawatts, fue parte de los programas de ampliación de infraestructura eléctrica del gobierno anterior.

Sin embargo, desde el arranque de la obra hubo desacuerdos que provocaron paros indefinidos, cierre de obras y un sobre costo de 70 millones de dólares, encabezados por el Sindicato Único de Trabajadores de Electricidad de la República Mexicana (SUTERM) y la Confederación Nacional de Trabajadores (CTM), además de la Confederación de Autotransportistas Trabajadores y Empleados de Chiapas (Catem).

El proyecto, cancelado en 2017 con un avance de alrededor de 17%, se ubicaría en el municipio de Chicoasén, Chiapas, 43 kilómetros al norte de Tuxtla Gutiérrez.

Desde su presentación se contempló la edificación de 142 obras asociadas: 77 obras sociales y 65 proyectos productivos, beneficiando aproximadamente a 20,000 habitantes en el estado.

Como parte del Sistema del Alto Grijalva, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales autorizó a la Comisión Federal de Electricidad la construcción de la que sería la quinta presa hidroeléctrica en el estado de Chiapas. Lo que le permitiría a la CFE “reaprovechar” el caudal de lo que ahora denominaron Chicoasén I y el embalse de la presa Malpaso.

El consorcio ganador de la licitación demandó así a la CFE ante la corte londinense, por la falta de certidumbre jurídica y seguridad física para llevar a cabo su obra.

HERENCIA LITIGIOSA

La CFE detalló que el juicio arbitral fue promovido en contra de CFE en el mes de octubre del 2016, con lo que se trata de una herencia litigiosa de la pasada administración, la que decidió encomendar la atención de dicho procedimiento a una firma externa de abogados.

Entonces, al 1 de diciembre del 2018, fecha de llegada de las nuevas autoridades de la Institución, ya se habían realizado las etapas sustantivas del arbitraje y virtualmente sólo restaba el acto de la emisión del laudo, lo que sucedió un año y seis meses después.

Según la estatal eléctrica, al igual que en los demás casos de naturaleza arbitral, la presente administración vigiló el desarrollo de esa etapa culminante de la controversia. Cabe decir que el resultado adverso se basó esencialmente en el argumento de que, a juicio del tribunal arbitral, CFE no garantizó el acceso al sitio de la obra, la cual fue tomada por grupos políticos de la zona, explicaron.

“Lo que evidentemente de ninguna manera constituía una obligación a cargo de esta Empresa Productiva del Estado”, se defendió la CFE.

El año pasado, la CFE anunció que contempla reactivar la central hidroeléctrica “Chicoasén II” para 2024, según el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) publicado por la Secretaría de Energía.

El documento establece que la empresa tiene en estudio nueve planes de generación de electricidad por medios renovables, de los cuales ocho están relacionados con iniciativas geotermoeléctricas con una capacidad total de 117 megawatts; más la reactivación del complejo “Chicoasén II” con una capacidad de 200 megawatts.

Continuar leyendo
Comenta Aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Energía

Tamaulipas es el estado más energético del país

Publicado

en

Tamaulipas es el estado más energético

Tamaulipas es el estado más energético del país

Ocho entidades concentran la mitad de la capacidad instalada de generación eléctrica en México, y entre ellas Tamaulipas encabeza la lista con 8.6 por ciento, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt). Durante una rueda de prensa el 12 de febrero de 2026, el secretario de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez, resumió la apuesta del gobierno estatal en una frase directa: “Tamaulipas es el estado más energético de México”. Detrás de esa declaración hay una infraestructura que junta una refinería, tres terminales marítimas portuarias, dos terminales de gas natural licuado, ocho centrales de ciclo combinado, ductos petrolíferos, gasoductos y plantas criogénicas.

Capacidad eléctrica y peso nacional

Según el análisis de Conahcyt citado por medios especializados, Tamaulipas genera más de 8,000 megawatts de electricidad, de los cuales alrededor de 5,000 provienen de plantas de ciclo combinado y más de 1,500 de energía eólica, con un resto térmico y de otras tecnologías. Ese volumen le permite no solo cubrir su propio consumo, sino enviar energía hacia otros nodos del Sistema Eléctrico Nacional.

El mismo estudio apunta que Nuevo León y Veracruz se colocan apenas un peldaño abajo, con 8.5 y 8.4 por ciento de la capacidad nacional, lo que deja ver una competencia apretada en la cúpula del mapa energético. Aun así, Tamaulipas se distingue por la combinación de generación eléctrica, infraestructura logística y proyectos en marcha que cruzan petróleo, electricidad e industrias asociadas.

Gas, proyectos estratégicos y transición

El desempeño energético de Tamaulipas está atado al comportamiento del gas natural y otros combustibles, así como a la presión por migrar hacia fuentes más limpias. México Evalúa documenta que en los últimos años el gas natural mayorista bajó de 73.74 a 50.16 pesos por gigajulio entre 2018 y 2023, una caída acumulada de 32 por ciento, mientras el estado adapta su sistema energético a esos precios y a la expansión de renovables.

En paralelo, el gobierno tamaulipeco coloca en primer plano una cartera de diez proyectos estratégicos, entre ellos el desarrollo marino Trión, ampliaciones de la red de transporte de gas por ductos, plantas de etanol a partir de sorgo, pirólisis de residuos plásticos y neumáticos, una granja fotovoltaica en Tula y programas de electrificación total y estufas de leña eficientes. Estos proyectos buscan sostener el peso petrolero y gasífero del estado, al tiempo que abren espacio a tecnologías que reduzcan emisiones y pobreza energética.

Voces, retos y la disputa por el liderazgo

En entrevistas con medios especializados, figuras como Walter Julián Ángel Jiménez subrayan que Tamaulipas se ha convertido en un epicentro petroquímico, gasífero y de estaciones de servicio, con el segundo lugar nacional en producción eólica y la mira puesta en alcanzar el primero. El reporte de Conahcyt recuerda, sin embargo, que esta expansión exige más tierras en propiedad social para proyectos eólicos y fotovoltaicos, lo que ya abre la puerta a tensiones agrarias y disputas locales.

En medio de esa pugna por recursos, permisos y beneficios, la frase “Tamaulipas es el estado más energético del país” funciona como carta de presentación ante inversionistas, pero también como resumen de un modelo que todavía se redefine entre hidrocarburos, renovables y comunidades que viven sobre ese mapa.

Mantente actualizado con las noticias más relevantes con Energía y Ecología.

Continuar leyendo

Energía

Bonos de la CFE alcanzan colocación histórica por 1,500 millones de dólares en mercados internacionales

Publicado

en

bonos de la CFE

La Comisión Federal de Electricidad realizó una emisión internacional de bonos de la CFE por un monto total de 1,500 millones de dólares. La operación se llevó a cabo el 28 de enero de 2026 y tuvo como propósito refinanciar deuda vigente y obtener recursos para proyectos de inversión programados para este año.

La colocación se efectuó a través de la Bolsa Mexicana de Valores, como parte de la estrategia financiera de la empresa productiva del Estado para fortalecer su perfil de deuda y ampliar su capacidad de financiamiento en los mercados internacionales.

¿Cómo se estructuró la emisión de bonos de la CFE?

La emisión se dividió en dos instrumentos financieros con plazos y objetivos diferenciados. El primero correspondió a un bono tipo bullet con vencimiento a ocho años y una tasa de interés de 6.045 por ciento. Este tramo se destinó a la recompra de pasivos existentes con vencimientos en febrero de 2027 y mayo de 2029.

El segundo instrumento fue un bono amortizable con un plazo de 25 años y una tasa de 6.5 por ciento. Los recursos obtenidos se orientarán al financiamiento de proyectos de inversión que la empresa tiene previstos desarrollar a lo largo de 2026.

Esta combinación permitió a la CFE atender compromisos financieros de corto y mediano plazo, así como asegurar recursos para su programa de inversión de largo alcance.

¿Qué nivel de demanda registraron los bonos de la CFE?

La colocación de los bonos de la CFE alcanzó una demanda máxima histórica de 10,451 millones de dólares. Esta cifra representó una sobresuscripción equivalente a siete veces el monto final emitido.

En el proceso participaron 270 inversionistas institucionales de distintas regiones del mundo, lo que reflejó un amplio interés del mercado financiero internacional por los instrumentos emitidos por la empresa mexicana.

La alta demanda permitió a la CFE concretar la operación en condiciones consideradas favorables dentro del contexto financiero internacional.

¿Qué calificaciones crediticias obtuvieron los bonos emitidos?

Los instrumentos colocados obtuvieron calificaciones dentro del grado de inversión por parte de las principales agencias calificadoras. Fitch Ratings asignó una nota de BBB-, mientras que Moody’s otorgó una calificación de Baa2. Por su parte, Standard & Poor’s calificó los bonos con BBB.

Estas evaluaciones reflejan la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones financieras en los plazos establecidos, de acuerdo con los criterios de las agencias internacionales.

¿Qué instituciones financieras participaron en la operación?

La transacción contó con la participación de importantes instituciones financieras internacionales. Los coordinadores globales fueron Bank of America, BBVA, Citi, HSBC y JP Morgan.

Como bancos colocadores participaron Morgan Stanley, Santander y Scotiabank, lo que permitió ampliar la distribución de los bonos de la CFE entre inversionistas globales.

¿Qué impacto financiero tiene esta emisión para la CFE?

La empresa informó que esta operación representa un punto relevante en su posicionamiento financiero, al reducir el costo de financiamiento y establecer referencias positivas para futuras emisiones de deuda. El resultado también podría servir como parámetro para otros participantes del sector energético mexicano que busquen acceder a los mercados internacionales.

Además del refinanciamiento de pasivos, los recursos obtenidos fortalecerán la capacidad de inversión de la CFE, con el objetivo de mantener un suministro eléctrico confiable, competitivo y de calidad para hogares y empresas en México.

La emisión de bonos de la CFE se enmarca en una estrategia de gestión financiera orientada a la sostenibilidad operativa y al fortalecimiento de su estructura de capital.

 

Continuar leyendo

Energía

Trump ordena suministro eléctrico para el Pentágono con carbón y reactiva debate energético en Estados Unidos

Publicado

en

suministro eléctrico para el Pentágono

 

El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para garantizar el suministro eléctrico para el Pentágono mediante contratos de largo plazo con centrales térmicas de carbón. La medida busca asegurar energía continua para instalaciones militares y sitios clave de la defensa nacional.

La decisión fue anunciada durante una ceremonia en la Casa Blanca. El mandatario estuvo acompañado por trabajadores del sector minero del carbón, en un acto que respaldó públicamente a esta industria.

La orden instruye al Departamento de Defensa a establecer acuerdos que aseguren electricidad generada con carbón para infraestructura estratégica. El objetivo oficial es evitar interrupciones en el abastecimiento energético de bases y centros operativos.

¿En qué consiste la orden ejecutiva sobre el suministro eléctrico para el Pentágono?

La disposición firmada por Trump obliga al Pentágono a firmar contratos a largo plazo con plantas de generación eléctrica a base de carbón. Estos acuerdos deberán garantizar energía constante para instalaciones militares consideradas esenciales.

El documento establece que el suministro debe ser ininterrumpido. La prioridad es asegurar que la infraestructura vinculada a la defensa nacional cuente con estabilidad energética ante cualquier escenario.

Con esta acción, el gobierno federal refuerza su respaldo al carbón como fuente estratégica para el sistema eléctrico vinculado a la seguridad nacional.

¿Por qué el gobierno de Trump respalda el carbón frente a las energías renovables?

La administración republicana ha mantenido una postura crítica frente a las energías renovables, especialmente la eólica. Considera que estas fuentes no ofrecen la confiabilidad necesaria para garantizar el funcionamiento continuo de instalaciones estratégicas.

Trump ha señalado que el carbón es un recurso clave para la seguridad nacional. En el evento de firma, reiteró que esta fuente energética es fundamental para sostener la infraestructura militar del país.

El gobierno sostiene que la estabilidad del suministro eléctrico para el Pentágono requiere fuentes que no dependan de factores climáticos variables.

¿Qué impacto tiene esta decisión en la industria del carbón?

La industria del carbón en Estados Unidos enfrenta un contexto de declive. En los últimos años ha perdido competitividad frente al gas natural y las energías renovables, que han ganado participación en el mercado eléctrico.

La orden ejecutiva representa un impulso directo al sector. Al garantizar contratos de largo plazo, el gobierno abre una vía de ingresos estables para las centrales térmicas que operan con este combustible.

Durante la ceremonia en la Casa Blanca, representantes del sector reconocieron el respaldo presidencial. El mandatario fue distinguido como una figura clave para la defensa de esta industria.

¿Cómo influye esta medida en el debate climático?

El carbón es una de las fuentes de energía que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero. Diversos estudios han vinculado su uso con el calentamiento global.

La decisión de priorizar el suministro eléctrico para el Pentágono mediante carbón se da en un contexto de debate internacional sobre transición energética y reducción de emisiones.

Mientras algunos sectores promueven una aceleración hacia energías limpias, la actual administración ha optado por fortalecer fuentes tradicionales bajo el argumento de seguridad nacional.

¿Qué implicaciones tiene para la seguridad energética de Estados Unidos?

El gobierno plantea que asegurar contratos de carbón para el suministro eléctrico para el Pentágono reduce riesgos asociados a posibles fallas en otras fuentes de generación.

La medida también refleja una estrategia de vincular política energética con defensa nacional. El Ejecutivo busca consolidar un esquema en el que la infraestructura militar dependa de fuentes consideradas firmes y disponibles de manera constante.

El impacto de la orden ejecutiva dependerá de su implementación y de la respuesta del mercado eléctrico. También influirá en el debate político sobre el futuro del sistema energético estadounidense.

Continuar leyendo

Tendencia